Cómo se habla de verdad en Austria
18 expresiones que en los libros de texto no están: qué significan, cómo se pronuncian y cuándo usarlas.
Austria habla alemán y no habla alemán. La lengua oficial es la misma, pero hay cientos de palabras distintas para cosas de todos los días, y varias están reconocidas por escrito: cuando Austria entró a la Unión Europea negoció una lista de términos propios de alimentos para que no se los reemplazara por los alemanes. La crema batida es «Schlagobers» y no «Schlagsahne», la papa es «Erdapfel» y no «Kartoffel», el pancito es «Semmel» y no «Brötchen». Lo segundo es el acento, y en Viena hay una regla que te desbloquea media ciudad: el «al» se vuelve «oi». Así, «alt» (viejo) suena «oid», y de ahí sale «Oida», que es la palabra más vienesa que existe y que significa lo que el tono diga. «Kalt» es «koid». Con ese solo cambio pasás de no entender nada a entender la mitad. Y lo tercero no es gramática: es el saludo. En Austria se dice «Grüß Gott» con desconocidos y «Servus» con conocidos. Decir «Hallo» no ofende pero te marca como alemán del norte o como turista, y en un pueblo se nota al instante. La despedida formal es «Auf Wiederschauen» —no «Wiedersehen»—, otra de esas diferencias chicas que acumulan. Si venís con alemán de libro vas a entender todo lo escrito. Lo hablado es otro trabajo.
Los patrones que se repiten
Si entendés estas reglas, entendés palabras que no están en ninguna lista.
Jerga que se habla en toda Austria
Las que vas a escuchar en cualquier ciudad, desde el primer día. Si te aprendés solo estas, ya te desenvolvés.
La historia de que la receta llegó de Milán con el mariscal Radetzky en el siglo XIX es una leyenda sin respaldo documental: apareció en el siglo XX y se repitió hasta volverse verdad. Lo que sí es norma es el nombre: en Austria el «Wiener Schnitzel» tiene que ser de ternera, y si es de cerdo la carta tiene que decir «Schnitzel Wiener Art».
«Mélange» es francés y significa mezcla: el nombre es de la época en que Viena hablaba francés en los salones. El café vienés tiene nombre propio para cada preparación —Melange, Kleiner Brauner, Einspänner— y pedir «Milchkaffee», que es la palabra alemana, suena importado.
La hizo Franz Sacher en 1832, con dieciséis años, en la cocina del príncipe Metternich. El pleito entre el Hotel Sacher y la confitería Demel por quién podía llamarla «original» terminó en los tribunales: hoy el hotel usa «Original Sacher-Torte» y Demel vende la suya con otro nombre.
El nombre dice «el revoltijo del emperador»: «Schmarrn» es, en austriaco, algo desarmado, y también una pavada —«das ist ein Schmarrn» es «eso es un disparate»—. Se lo asocia a Francisco José, y las historias sobre cómo llegó a su mesa son varias y ninguna comprobada.
El nombre es el del corte: la punta —«Spitz»— de la pieza que iba a la mesa —«Tafel»—. Es el plato que se le atribuye a Francisco José, y en Viena se sirve con la olla, el caldo y una fila de salsas al costado.
«Strudel» en alemán es el remolino: el nombre describe la espiral de la masa enrollada. Y la masa estirada hasta transparentarse no es invento austriaco: se la relaciona con el baklava y la repostería otomana, que entró a Viena por Hungría y los Balcanes.
El nombre engaña dos veces: el Leberkäse no tiene hígado («Leber») ni queso («Käse»). Hay varias explicaciones y ninguna cerrada; la más repetida dice que «Laib», la hogaza, se confundió con «Leber». Y «Semmel» es el pancito, palabra austriaca y bávara que en el resto de Alemania es «Brötchen».
«Obers» es la crema en austriaco y «schlagen» es batir: es «crema batida», lo mismo que el alemán «Schlagsahne» con otras palabras. Es uno de los términos de la lista que Austria negoció al entrar a la Unión Europea para que no se los reemplazara por los alemanes.
El nombre viene del castillo de Tirol, cerca de Merano, que hoy queda en Italia: el conde que gobernaba desde ahí le dio nombre a toda la región. Después de 1919 el Tirol se partió en dos y la mitad sur quedó del lado italiano, que es por qué en Bolzano se habla alemán.
«Ski» es palabra noruega: significaba un pedazo de madera partida, y entró a Europa con el esquí noruego de fines del siglo XIX. Austria aportó la técnica: la escuela de Arlberg, de los años veinte, armó el método con el que todavía se enseña a esquiar.
El «Hall» del nombre es la sal: Hallstatt, Hallein y Salzburgo están todos en el mapa de la sal, y la mina de Hallstatt es de las más antiguas del mundo. Tanto, que a toda una etapa de la Edad del Hierro europea se la llama «cultura de Hallstatt» por los hallazgos de ese cementerio.
Lo que vas a escuchar en Austria
Una muestra del libro de Austria: las expresiones que más te van a servir ahí.
Es «Alter» —viejo— en vienés: la misma palabra con otra pronunciación, por el cambio que convierte «al» en «oi». De tratamiento pasó a interjección y hoy lo dice todo el mundo sin dirigírselo a nadie.
El origen se discute y se lo relaciona con el yiddish y con el argot de los vendedores ambulantes. «Schmäh» es al mismo tiempo el chiste, el encanto y la mentira amable con la que se vende algo: no hay una sola palabra que lo traduzca, y eso en Viena es un orgullo.
Es la fórmula «grüße dich Gott», que Dios te salude: un saludo católico del sur de Alemania y de Austria. La frontera no es de acento sino de religión e historia, y por eso en el norte de Alemania no se usa.
Es latín literal: «servus» es siervo, y la fórmula completa era «servus humillimus», su humildísimo servidor. Es la misma cortesía que dejó el «servidor» del español antiguo, y el mapa de la palabra —Austria, Baviera, Hungría, Chequia— es el del viejo Imperio.
Viene de «Leinwand», la tela de lino: el lienzo de buena calidad era lo mejor que uno podía tener, y de ahí salió el elogio. Es palabra exclusivamente vienesa; en Alemania no se entiende.
De «granteln», refunfuñar en austriaco y bávaro. Lo propio de Viena no es la palabra sino que el gruñón sea un personaje querido: el Grantler se queja de todo y justamente por eso se lo considera auténtico.
Cómo se habla en otros países
La misma palabra cambia de significado cruzando la frontera. Estas son las otras guías de jerga del sitio.