Macedonia del Norte es un rincón poco explorado de los Balcanes: monasterios bizantinos asomados al lago Ohrid, montañas salvajes en Mavrovo y una capital, Skopie, que mezcla bazares otomanos con estatuas monumentales. Un destino barato, hospitalario y sorprendentemente variado.
La moneda local es el denar macedonio (MKD). El efectivo manda en mercados, taxis y pueblos chicos, así que conviene llevar denares encima; las tarjetas se aceptan en hoteles, restaurantes y comercios de las ciudades grandes. Sacá plata de cajeros bancarios y evitá cambiar en la calle.
Conversor completo de MKD →Información de transporte próximamente.
Pocos países cargan con un nombre tan disputado como Macedonia del Norte. Durante casi tres décadas, un Estado eslavo del corazón de los Balcanes tuvo que llamarse en foros internacionales, con torpeza diplomática, "Antigua República Yugoslava de Macedonia", porque Grecia se negaba a aceptar que su vecino usara a secas el nombre "Macedonia": para Atenas, esa palabra pertenece a su propia historia, la de Filipo II y Alejandro Magno. Recién en 2019, con el Acuerdo de Prespa, el país adoptó su nombre actual y destrabó el camino hacia la OTAN y la Unión Europea.
Detrás de esa disputa hay una historia larga y superpuesta. Por estas tierras pasaron el reino de la antigua Macedonia, Roma y Bizancio; llegaron los eslavos en el siglo VI; Ohrid se volvió una cuna del cristianismo y del alfabeto eslavo; los otomanos gobernaron cinco siglos; y en 1913 el conjunto geográfico de Macedonia fue repartido entre tres Estados. Esta es la historia de cómo esa porción del norte, la Macedonia del Vardar, terminó siendo un país independiente.
Leer la historia completa de Macedonia del Norte →Elegí una región y entrá a cada destino para ver qué hacer, precios y cómo llegar.