La isla esmeralda: acantilados de Moher, pubs con música en vivo, castillos y paisajes verdes infinitos.
La moneda local es el euro (EUR). Conviene llevar algo de efectivo, avisar al banco antes de viajar y revisar la cotización del día.
Conversor completo de EUR →Información de transporte próximamente.
La historia de Irlanda arranca mucho antes que la de casi cualquier catedral o pirámide del mundo: en el valle del Boyne, los agricultores del neolítico levantaron hace unos 5.200 años el gran túmulo de Newgrange, más antiguo que Stonehenge y que las pirámides de Egipto, con un pasillo de piedra alineado con el sol del solsticio de invierno. Sobre ese sustrato prehistórico se depositaron, capa tras capa, los celtas y sus reinos gaélicos, la cristianización de San Patricio, la deslumbrante edad de oro de los monasterios y sus manuscritos, las incursiones vikingas que fundaron Dublín, la invasión anglonormanda de 1169 y los siglos de conquista inglesa que culminaron en Kinsale, las plantaciones, Cromwell y las Leyes Penales. Es la historia de una isla pequeña en el borde occidental de Europa que, pese a su tamaño, proyectó su cultura, su fe y su gente por todo el planeta.
El siglo XIX quebró a Irlanda por la mitad: la Gran Hambruna de 1845-1852 se llevó un millón de vidas y empujó a otro millón al exilio, y desató una emigración que durante un siglo vació el país por puertos como Cobh. De aquel desangre nacieron también el nacionalismo moderno, el Alzamiento de Pascua de 1916, la independencia de 1922 y la dolorosa partición de la isla, con el largo conflicto de Irlanda del Norte —los Troubles— cerrándose recién en 1998 con el Acuerdo de Viernes Santo. Recorrer Irlanda hoy —de los pubs y la literatura de Dublín a los acantilados de Moher, de Skellig Michael y sus monjes al oeste gaélico de Connemara y las Aran, de la ciudad rebelde de Cork a la Calzada del Gigante— es transitar esa memoria superpuesta: la de un país que pasó del hambre y la emigración al vertiginoso Tigre Celta y a las reformas sociales del siglo XXI, sin dejar nunca de mirar a su pasado.
Leer la historia completa de Irlanda →Elegí una región y entrá a cada destino para ver qué hacer, precios y cómo llegar.