Cómo se habla de verdad en Reino Unido
50 expresiones que en los libros de texto no están: qué significan, cómo se pronuncian y cuándo usarlas.
El «acento británico» no existe. Existen muchos, están a cuarenta minutos de tren uno del otro, y el de la BBC lo habla una minoría. En una cocina o en una obra vas a escuchar Manchester, Liverpool, Glasgow o Belfast, que es justamente lo que no te enseñaron. Dos cosas te van a frenar el oído. La primera es la t: en el medio y al final de la palabra se corta en un golpe de garganta, así que «water» queda en «wo'a» y «what» en «wha'». La segunda es la línea norte-sur: en el norte de Inglaterra «bus» rima con «put», y «bath», «grass» y «laugh» van con a corta, igual que «cat». No es que pronuncien mal: es otro sistema de vocales, y es el que escucha la mayoría de la gente que trabaja. Después está lo que no es sonido sino código. El inglés británico dice menos de lo que quiere decir, y encima lo dice en positivo. «Not bad» es un elogio. «Quite good» es flojo. «With the greatest respect» avisa que te van a destrozar. Y el «alright?» con el que te saludan no es una pregunta: contestá «alright» y seguí, porque si le contás cómo estás de verdad, el otro no sabe qué hacer con eso. Lo último, y es lo más difícil de bancar al principio: acá el cariño se demuestra cargando. Eso es el banter. Si te están insultando con gracia, ya estás adentro.
Los patrones que se repiten
Si entendés estas reglas, entendés palabras que no están en ninguna lista.
Jerga que se habla en todo Reino Unido
Las que vas a escuchar en cualquier ciudad, desde el primer día. Si te aprendés solo estas, ya te desenvolvés.
Es «umbrella» recortada por el medio y cerrada en -y, el mismo mecanismo de «telly» (television) o «sarnie» (sandwich). Y «umbrella» viene del italiano «ombrella», sombrita: la palabra nació para el sol y en el Reino Unido terminó siendo para la lluvia.
«Grim» es palabra vieja y dura: en inglés antiguo significaba fiero, cruel, y es la misma del «Grim Reaper», la muerte con la guadaña. El clima se la quedó. Y el «well» de «well grim» no es un error de nivel: es un intensificador propio del habla joven londinense.
El origen no está establecido, y conviene desconfiar de la explicación que circula sobre barcos que transportaban orina: no tiene respaldo. Lo que sí hay que saber es la escala: «taking the piss» es cargar, y «taking the mickey» es la versión suave, la que se puede decir en el trabajo.
Está en inglés desde el siglo XVII y ya entonces nadie sabía de dónde había salido: aparece documentada como palabra de moda, sin etimología clara, y se quedó cuatro siglos.
La construcción es muy británica: en vez de decir que no querés, decís que la cosa no amerita la molestia. Tiene una versión más cruda y más usada —«can't be arsed»— y de ahí sale el CBA que vas a ver en los mensajes.
Es la palabra del tacho, y entró al inglés en la Edad Media desde el francés antiguo con el sentido de escombro: lo que queda después de derribar algo. De ahí se estiró a todo lo que no sirve, incluida una película o una excusa.
Literalmente es «destripado»: «to gut» es sacarle las tripas a un pescado. La metáfora es física y por eso no se usa para cualquier bajón: se guarda para las decepciones grandes.
Del francés «brillant». En inglés arrancó hablando de luz y de piedras preciosas —el corte «brillante» del diamante es el mismo—, y el salto a «excelente» es moderno. Como quedó tan gastado, también sirve para el sarcasmo: todo depende del tono.
Lo que vas a escuchar en Londres
Una muestra del libro de Londres: las expresiones que más te van a servir ahí.
Es «are you all right?» comprimido hasta que se le cayó la pregunta. Quedó la forma sin la función: hoy equivale a «hola», y la respuesta esperada es la misma palabra.
Viene del oficio: era el compañero de trabajo, y en los barcos el segundo del capitán («first mate»). En el inglés británico se usa como tratamiento desde hace siglos. Australia lo llevó más lejos, pero no lo inventó.
Es «isn't it» comprimido, pero se independizó del verbo: hoy se pega al final de cualquier frase sin importar el tiempo ni la persona. «You're coming, innit?» gramaticalmente pediría «aren't you», y nadie lo dice. Es una de las marcas del inglés multicultural de Londres.
«Cheer» viene del francés antiguo «chiere», cara o semblante: «good cheer» era buen semblante y después buen ánimo. De ahí salió el brindis, y del brindis el agradecimiento. Ese último salto es británico y del siglo XX.
Es «brother» recortado, y es palabra bandera del MLE: el inglés multicultural que se armó en los barrios de Londres con aportes caribeños, del sur de Asia y de África occidental. Hoy es el habla nativa de los chicos londinenses, blancos incluidos.
Era «digno de ser amado» —love más -ly— y se fue gastando hasta significar apenas «bien». Por eso hoy un «lovely» puede ser entusiasmo genuino o el punto final de una conversación que el otro quiere cerrar.
Lo que vas a escuchar en Manchester
Una muestra del libro de Manchester: las expresiones que más te van a servir ahí.
El «our» delante del nombre o del parentesco es rasgo del norte de Inglaterra: «our Dave», «our mam». Marca que esa persona es de los tuyos, y «our kid» es el hermano: no es cualquier chico.
De «mint condition», que es como se describe una moneda recién salida de la ceca: perfecta, sin circular. De las monedas pasó a los discos y los autos de colección, y en Manchester a cualquier cosa buena.
«Dead» como intensificador no lo inventó Manchester: está en inglés desde hace siglos con el valor de «completamente», y sobrevive en el inglés estándar en «dead centre» (el centro exacto) y «dead right». El norte lo conservó para todo.
Recorte de «Mancunian», que viene de «Mamucium», el nombre del fuerte romano sobre el que creció la ciudad. Por eso el gentilicio no se parece al nombre actual: va por otra rama de la misma palabra.
No es el «sound» del sonido: son dos palabras distintas que llegaron a escribirse igual. Ésta es la de sólido, entero, confiable —la de «of sound mind»—. Decirle «sound» a alguien es decir que es de fiar.
Lo que vas a escuchar en Escocia
Una muestra del libro de Escocia: las expresiones que más te van a servir ahí.
Es scots, y no un diminutivo del inglés: viene de una palabra que significaba «un poco, una cantidad chica». Por eso no marca sólo tamaño: suaviza. Un «wee favour» no es un favor chico, es un favor pedido con amabilidad.
No nació en Escocia: «aye» estaba en el inglés de toda Gran Bretaña, y todavía se usa en el Parlamento británico para votar («the ayes have it»). Inglaterra lo dejó caer en el habla corriente; Escocia y el norte lo conservaron.
«Nae» es el «no» del scots: donde el inglés pone «not», el scots pone «nae» —«dinnae» por don't, «cannae» por can't—. No es acento, es otro sistema para negar.
Se explica como un préstamo del francés «bon/bonne», de la época en que Escocia y Francia eran aliadas contra Inglaterra. El scots tiene varias palabras francesas directas que el inglés no tiene, y ésta es la más conocida.
Es la versión escocesa de «brave», pero con el sentido viejo de la palabra: antes de significar valiente, «brave» quería decir espléndido, vistoso —como el «bravo» italiano—. El scots se quedó con ese sentido.
Es un verbo germánico, hermano del alemán «kennen», conocer. El inglés lo tuvo y lo perdió, salvo en un fósil que todavía usa todo el mundo sin darse cuenta: «beyond my ken», fuera de mi conocimiento.
Lo que vas a escuchar en Liverpool
Una muestra del libro de Liverpool: las expresiones que más te van a servir ahí.
«Boss» entró al inglés desde el neerlandés «baas», patrón, y entró por los puertos: el inglés de Liverpool está lleno de palabras que llegaron por el agua. Que de «jefe» pasara a «lo máximo» ya es cosa de la ciudad.
«Lad» es palabra inglesa antigua para muchacho. «La» es «lad» con la d comida, que es lo que el scouse hace con las consonantes finales: por eso suena a otra palabra y es la misma.
No es el «sound» del sonido: son dos palabras distintas que llegaron a escribirse igual. Ésta es la de sólido, entero, confiable —la de «of sound mind»—. Decirle «sound» a alguien es decir que es de fiar.
Viene de «lobscouse», un guiso de carne y verdura que comían los marinos del norte de Europa —es pariente del «labskaus» alemán—. En Liverpool era comida de puerto y de pobre, se acortó a «scouse», y de la comida salió el nombre de la gente.
«Dead» como intensificador no lo inventó Manchester: está en inglés desde hace siglos con el valor de «completamente», y sobrevive en el inglés estándar en «dead centre» (el centro exacto) y «dead right». El norte lo conservó para todo.
Del latín «proprius», lo propio de algo, y de ahí a «como corresponde, auténtico». El norte de Inglaterra lo convirtió en intensificador: «proper boss» es genial de verdad, no genial como corresponde.
Lo que vas a escuchar en Birmingham
Una muestra del libro de Birmingham: las expresiones que más te van a servir ahí.
Se explica como una forma de «babe» usada como trato cariñoso, igual que el «love» de Yorkshire o el «duck» de Nottingham. En las Midlands lo dice cualquiera a cualquiera y no tiene nada de romántico.
Es «busting» en el habla de la Black Country, al oeste de Birmingham: algo que revienta de bueno. Esa zona conserva formas que en el resto del país desaparecieron, y ésta es una de las que sobrevivieron.
De dónde sale el «tara» no está establecido. Lo que sí es claro es el «a bit»: significa «por un rato», así que la despedida completa dice «chau por ahora» y no «adiós». Es una despedida que da por hecho que te vas a volver a ver.
Viene de «Brummagem», que era el nombre popular de Birmingham hace siglos: de ahí «Brum» y «Brummie». Y hay un rebote: en el inglés del siglo XVIII «brummagem» llegó a significar «falso, de mala calidad», por las imitaciones baratas que salían de la ciudad.
Es «our kid» con el «our» pronunciado a la brummie. La construcción es la misma del norte: el posesivo delante del parentesco marca que esa persona es de los tuyos.
El origen no está establecido. Es una de esas palabras que no salen de la zona: en el resto de Inglaterra no se entiende, y en las Midlands eso es un título.
Lo que vas a escuchar en Gales
Una muestra del libro de Gales: las expresiones que más te van a servir ahí.
Es «ordenado» en inglés estándar, y el inglés de Gales lo estiró a «bueno» y después a «genial». Es la misma ruta que hizo «sound» en el norte: de «está como debe estar» a «es buenísimo».
Se explica como recorte de «butty», que en el inglés de Gales y del norte es el compañero de trabajo, el de la mina. Nada que ver con la palabra estadounidense para el trasero, aunque se escriba igual.
Es galés, no inglés, y la w es una u: se dice «cutch». En galés nombra también el hueco donde se guarda algo, el rincón seguro. De ahí el abrazo: meter a alguien en su hueco.
Describía la vegetación espesa y jugosa —«lush grass»— y en Gales y el oeste de Inglaterra se estiró a cualquier cosa rica o linda. Donde la metáfora original todavía se siente es en la comida.
Es «are you all right?» comprimido hasta que se le cayó la pregunta. Quedó la forma sin la función: hoy equivale a «hola», y la respuesta esperada es la misma palabra.
Es «man» con la vocal del galés, y funciona como vocativo vacío, igual que el «che». La entonación cantada del inglés de Gales viene de abajo: el galés tiene su propio ritmo y su propio acento, y el inglés que se habla encima los heredó.
Lo que vas a escuchar en Belfast
Belfast es Reino Unido, así que va acá. Pero el craic, el grand, el wee y el yer man se escuchan igual de los dos lados de la frontera: si tu destino es la República de Irlanda, tenés la ficha entera en https://viajacongus.com/working-holiday/jerga/irlanda/
Es un préstamo de ida y vuelta. «Crack» significaba charla, novedades y diversión en el inglés y el scots del norte; el irlandés la tomó prestada y la escribió «craic», con grafía gaélica; y con esa grafía volvió al inglés en el siglo XX. La palabra es inglesa de origen y hoy se siente irlandesa.
Es «what about you?» comprimido hasta tres sonidos. La pregunta completa ya funcionaba como saludo y no pedía información: el recorte sólo aceleró lo que ya estaba pasando.
Viene de la puntería: «dead on» es «exactamente en el blanco», con el mismo «dead» de «dead centre». De ahí pasó a «está perfecto» y de ahí a «es buena persona».
Es scots, y está en Belfast por la misma razón que en Escocia: el Ulster se pobló de escoceses desde el siglo XVII y el habla local tiene una capa escocesa entera. Acá se le pone «wee» hasta a lo que es grande: un «wee cup of tea» puede ser un tazón.
Se explica como un calco: el inglés de Irlanda armó esta construcción sobre el gaélico, donde el posesivo sirve para señalar a alguien conocido sin nombrarlo. Por eso suena raro en inglés y perfecto en Irlanda.
Era «grande, importante», del latín «grandis», y el inglés de Irlanda lo gastó hasta dejarlo en «bien, aceptable». Hoy significa casi lo contrario de grandioso: si te preguntan cómo estás y contestás «grand», estás diciendo «ni bien ni mal, vamos tirando».
Cómo se habla en otros países
La misma palabra cambia de significado cruzando la frontera. Estas son las otras guías de jerga del sitio.