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Plaza de San Pedro
🇻🇦 Ciudad del Vaticano · La Basílica y la Plaza

Plaza de San Pedro

Saltá a lo que buscás
📍Región
La Plaza de San Pedro (Piazza San Pietro) es la gran explanada que antecede a la basílica, en la Ciudad del Vaticano, dentro de Roma. Diseñada por Gian Lorenzo Bernini en pleno siglo XVII, es una de las plazas más famosas y armoniosas del mundo: una enorme elipse abrazada por una columnata de cuatro filas de columnas, con un obelisco egipcio en el centro y dos fuentes. Es el escenario de las grandes ceremonias papales y forma, junto a la basílica, un conjunto Patrimonio Mundial de la Unesco (1984).
📅Mejor época
Todo el año; la plaza es un espacio abierto de acceso libre. La luz más bonita es al amanecer (con la plaza casi vacía) y al atardecer, cuando el sol dora la fachada y la columnata. Los miércoles por la mañana se celebra la Audiencia General del Papa (la plaza se llena y se monta un escenario) y los domingos al mediodía, el Ángelus. En verano hace mucho calor y no hay sombra; en invierno puede haber viento, pero se disfruta con menos gente.
⏱️Días sugeridos
La visita a la plaza en sí lleva 30 a 45 minutos (recorrerla, ver el obelisco, las fuentes, buscar el punto donde las columnas se alinean). Lo lógico es combinarla con la basílica y la subida a la cúpula en la misma jornada. Si se quiere asistir a una Audiencia o al Ángelus, hay que sumar una mañana.
🚌Cómo llegar
Metro línea A hasta Ottaviano–San Pietro (unos 800 m a pie) o Cipro. Tren regional FL a la estación Roma San Pietro. Buses ATAC 40 y 64 desde el centro y Termini; tranvía 19 hasta Piazza del Risorgimento. A pie desde el centro histórico, cruzando el Tíber por el Ponte Sant'Angelo y la Via della Conciliazione, con la cúpula de frente (15-20 min).
📌Cómo moverse
La plaza se recorre íntegramente a pie. Es totalmente llana y accesible. Desde ella se accede a la basílica (tras el control de seguridad) y a la entrada de la cúpula. Los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina están en la entrada opuesta del Vaticano (Viale Vaticano), a unos 15 minutos caminando bordeando la muralla.
💰Idioma y moneda
Italiano (el latín es lengua oficial de la Santa Sede). Moneda: euro (€). La plaza es de acceso libre y gratuito; los puestos de souvenirs de los alrededores aceptan euros y tarjeta.
💱 Cambio de USD
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🌤️ Clima en Plaza de San Pedro
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La Plaza de San Pedro es una de las obras maestras del urbanismo de todos los tiempos y la puerta de entrada al mayor templo del cristianismo. Cuando uno sale de las callecitas de Borgo o de la Via della Conciliazione y desemboca de golpe en esta enorme elipse, la sensación es inolvidable: dos brazos gigantescos de columnas parecen abrirse para abrazar a los visitantes, con la fachada de la basílica al fondo, el obelisco egipcio clavado en el centro y el murmullo de las dos fuentes. Bernini la concibió, precisamente, como 'los brazos maternales de la Iglesia' que reciben a los fieles.

No es solo un espacio bello: es un lugar cargado de vida y de historia. Aquí se congregan cientos de miles de personas para ver al Papa en las grandes celebraciones; aquí se anuncia al mundo, con la famosa fumata blanca de la chimenea de la Capilla Sixtina y el 'Habemus Papam', la elección de un nuevo pontífice; aquí rezó y fue herido Juan Pablo II en 1981. Cada miércoles y cada domingo, la plaza vuelve a llenarse de peregrinos de todo el planeta.

Esta guía práctica cuenta qué mirar en la plaza —el obelisco milenario, las 284 columnas, las fuentes, los puntos donde la columnata se alinea en una sola fila como por arte de magia—, cómo asistir a una Audiencia Papal o al Ángelus, cuándo hay menos gente y cómo encadenar la visita con la basílica y la cúpula. El acceso es libre y gratuito: solo hace falta pasar el control de seguridad si se quiere entrar a la basílica.

📖 Historia de Plaza de San Pedro

La plaza fue diseñada por Gian Lorenzo Bernini entre 1656 y 1667, por encargo del papa Alejandro VII, para dar a la Basílica de San Pedro un espacio digno donde reunir a los fieles y donde el Papa pudiera bendecir a las multitudes. Bernini resolvió un problema difícil —un terreno irregular frente a una fachada demasiado ancha— con una idea genial: una gran plaza elíptica rodeada por una columnata de cuatro filas, rematada por 140 estatuas de santos, que se abre como dos brazos. En el centro colocó un obelisco egipcio que ya estaba en el Vaticano desde la Antigüedad (había presidido el circo de Nerón) y que en 1586 se había trasladado con enorme esfuerzo a ese lugar. La historia completa, del obelisco de los faraones a la escenografía barroca de Bernini, está en nuestra página de historia.

Leer la historia completa ↓

🏛️ Plaza de San Pedro está en la Basílica y la Plaza

El corazón monumental del Vaticano: la basílica de San Pedro levantada sobre la tumba del apóstol, la cúpula de Miguel Ángel y la gran plaza elíptica abrazada por la columnata de Bernini.

Leer la historia de La Basílica y la Plaza →

🗺️ Qué ver

1
La columnata de Bernini (284 columnas)
Los dos brazos semicirculares de columnas que abrazan la plaza, coronados por 140 estatuas de santos.
La gran columnata es el elemento que define la plaza y una de las obras maestras absolutas de Bernini. Son dos enormes brazos semicirculares que parten de la fachada de la basílica y se curvan para abrazar la elipse, formados por cuatro filas de columnas de orden dórico-toscano: en total 284 columnas y 88 pilastras, dispuestas de modo que dejan tres calles cubiertas por las que se puede caminar a resguardo del sol o la lluvia. Sobre la balaustrada superior se alinean 140 estatuas de santos y fundadores de órdenes religiosas, de más de 3 metros cada una, obra de Bernini y su taller. Bernini explicó su idea con una metáfora preciosa: la columnata son 'los brazos maternales de la Iglesia' que se abren para recibir a los católicos, reconciliar a los herejes y alumbrar a los infieles. Más allá del símbolo, el efecto es de una armonía perfecta: el espacio resulta grandioso y a la vez acogedor. Recorrer el interior de la columnata, entre las cuatro filas de columnas, es una experiencia distinta a verla desde el centro, y ofrece sombra en los días de calor. Es de acceso libre y gratuito.
ℹ️ Ubicación: Rodeando la plaza, a ambos lados · Entrada: Gratis (acceso libre) · Dato: 284 columnas + 88 pilastras en 4 filas; 140 estatuas de santos; Bernini, 1656-1667
2
Los 'discos' y el punto mágico de la columnata
El punto exacto del pavimento desde el que las cuatro filas de columnas se ven como una sola.
Uno de los juegos favoritos de todo visitante de la plaza está en el suelo: entre el obelisco y cada una de las dos fuentes hay un disco de piedra circular incrustado en el pavimento, con la inscripción 'Centro del Colonnato' (centro de la columnata). Cuando uno se para exactamente sobre ese disco y mira hacia el brazo de columnata más cercano, ocurre algo asombroso: las cuatro filas de columnas se alinean perfectamente y parece haber una sola fila, como si el resto hubiera desaparecido. Es una demostración de la precisión geométrica con la que Bernini trazó la elipse: cada disco marca uno de los dos focos de la elipse. Es una parada obligada, muy divertida para fotos y para entender de primera mano el genio matemático detrás de la plaza. Hay un disco a cada lado (bajo cada fuente), así que se puede probar el efecto dos veces. Cómo encontrarlo: buscá en el pavimento, a mitad de camino entre el obelisco central y cada fuente, un pequeño disco redondo de piedra clara con letras. Suele haber gente haciéndose la foto ahí parada.
ℹ️ Ubicación: Dos discos en el pavimento, entre el obelisco y cada fuente · Entrada: Gratis · Tip: Pararse justo sobre el disco y mirar la columnata: las 4 filas se ven como una
3
El obelisco egipcio
El obelisco milenario del centro de la plaza, testigo del martirio de San Pedro y del circo de Nerón.
En el centro exacto de la plaza se alza un obelisco egipcio de granito rojo de unos 25 metros de altura (unos 41 con la base y la cruz), sin jeroglíficos. Es una pieza antiquísima: fue tallada en Egipto y llevada a Roma en tiempos del emperador Calígula (siglo I), que la colocó en el circo que él y Nerón tenían en la colina vaticana. Es decir, este mismo obelisco fue, según la tradición, testigo mudo del martirio de San Pedro y de tantos cristianos en aquel circo. Durante siglos permaneció medio olvidado junto a la vieja basílica. En 1586, el papa Sixto V decidió trasladarlo a su ubicación actual, delante de la basílica. La operación fue una hazaña de la ingeniería de la época, dirigida por Domenico Fontana: cientos de hombres, decenas de caballos y complejos sistemas de poleas movieron las casi 330 toneladas de granito. Cuenta la leyenda que se ordenó silencio absoluto durante la maniobra bajo pena de muerte, y que un marinero gritó '¡agua a las cuerdas!' para evitar que se quemaran por la fricción, salvando la operación. En su cima se colocó una cruz con una reliquia, cristianizando así el viejo monumento pagano. Hoy funciona además como un gigantesco reloj de sol, con marcas en el pavimento.
ℹ️ Ubicación: Centro de la plaza · Entrada: Gratis · Dato: Obelisco egipcio de ~25 m; traído por Calígula (s. I), trasladado aquí en 1586 por Sixto V
4
Las dos fuentes (Maderno y Bernini)
Las dos grandes fuentes gemelas que flanquean el obelisco y enmarcan la elipse.
A ambos lados del obelisco, alineadas con él, dos grandes fuentes gemelas dan vida y frescura a la plaza con sus chorros de agua. La de la derecha (mirando a la basílica) es la más antigua: la diseñó Carlo Maderno en 1613, en tiempos del papa Pablo V. La de la izquierda fue añadida por Bernini (con Carlo Fontana) hacia 1675-1677 para dar simetría al conjunto, imitando la de Maderno. Ambas son de granito y mármol, con dos tazas superpuestas de las que el agua cae en cascada, alimentadas por los antiguos acueductos que abastecen a Roma. No son un adorno menor: junto con el obelisco central, las dos fuentes marcan el eje transversal de la elipse y refuerzan la sensación de orden y simetría de toda la plaza. Además, cada una se alza justo sobre uno de los dos focos de la elipse, allí donde están los discos del 'punto mágico' de la columnata. En los días de calor, el rumor del agua y la ligera brisa que levantan son un alivio bienvenido. Cómo verlas: acercarse a cada una y, de paso, buscar el disco de 'Centro del Colonnato' que hay cerca.
ℹ️ Ubicación: A los lados del obelisco, en el eje transversal de la plaza · Entrada: Gratis · Dato: Fuente derecha: Maderno, 1613; fuente izquierda: Bernini/Fontana, ~1677
5
La Audiencia General del Papa (miércoles)
El gran encuentro semanal del Papa con los fieles, en la plaza o en el Aula Pablo VI.
Cada miércoles, salvo viajes o agenda del pontífice, el Papa celebra en la plaza (o, en invierno y con mal tiempo, en el Aula Pablo VI) la Audiencia General: un encuentro con los fieles en el que recorre la explanada en el 'papamóvil', saluda a los grupos de peregrinos de todo el mundo, imparte una catequesis y da su bendición. Es una de las experiencias más buscadas por los visitantes católicos, y también por muchos curiosos, porque permite ver al Papa relativamente de cerca en un ambiente festivo y multicultural. La entrada es gratuita, pero requiere un billete (gratuito) que se solicita a la Prefettura della Casa Pontificia, con antelación por fax/correo o retirándolo el día antes; en la práctica, muchos grupos parroquiales lo gestionan. Conviene llegar muy temprano (la plaza abre horas antes) para pasar los controles de seguridad y conseguir un buen lugar, sobre todo cerca del pasillo por el que circula el papamóvil. Mejor época: primavera y otoño, con clima agradable. Tip: llevar agua, gorra y protección solar, porque la espera al sol puede ser larga.
ℹ️ Cuándo: Miércoles por la mañana (salvo agenda del Papa) · Entrada: Gratis, con billete de la Prefettura della Casa Pontificia · Tip: Llegar muy temprano para el control de seguridad y un buen sitio
6
El Ángelus dominical y la fumata del cónclave
La bendición del Papa desde la ventana los domingos, y el lugar donde se anuncia al nuevo Papa.
Los domingos al mediodía (hacia las 12:00), cuando está en el Vaticano, el Papa se asoma a la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico —el tercer piso, a la derecha mirando la fachada— para rezar el Ángelus con los fieles reunidos en la plaza, comentar brevemente el evangelio del día y saludar a los peregrinos. No hace falta ninguna entrada: basta con estar en la plaza. Es un momento sencillo y emotivo, más informal que la Audiencia del miércoles. La plaza es también el escenario de uno de los rituales más célebres del mundo: la elección de un nuevo Papa. Durante el cónclave, que se celebra en la Capilla Sixtina, las miradas se dirigen a la chimenea instalada sobre su tejado: la fumata negra indica que no hay acuerdo, y la fumata blanca, acompañada del repique de campanas, que hay nuevo pontífice. Poco después, desde la logia central de la fachada de la basílica, se pronuncia el famoso anuncio '¡Habemus Papam!' y el elegido da su primera bendición 'Urbi et Orbi' (a la ciudad y al mundo). Cómo vivirlo: si coincide con un cónclave, la plaza se llena de gente pendiente de la chimenea; en un domingo normal, basta acercarse para el Ángelus.
ℹ️ Cuándo: Ángelus: domingos ~12:00; fumata: solo durante un cónclave · Entrada: Gratis (acceso libre a la plaza) · Dato: La logia central de la fachada es donde se proclama el 'Habemus Papam'
7
La Via della Conciliazione y la vista de la cúpula
La avenida que lleva a la plaza y el mejor punto para ver la cúpula entera con la plaza al fondo.
La gran avenida rectilínea que desemboca en la plaza, la Via della Conciliazione, se abrió en la década de 1930 (tras los Pactos de Letrán de 1929 que dan nombre a la 'conciliación' entre Italia y la Santa Sede), demoliendo el laberinto de callecitas medievales del barrio de Borgo que había frente a la basílica. Su apertura fue polémica —arrasó un barrio histórico y, según muchos críticos, arruinó el 'efecto sorpresa' que Bernini había pensado, ya que antes se llegaba a la plaza por callejones estrechos y esta se abría de golpe—. A cambio, regaló la vista frontal más famosa de San Pedro, con la cúpula de Miguel Ángel presidiendo el eje. Caminar la Via della Conciliazione hacia la plaza, sobre todo al atardecer, es uno de los grandes paseos de Roma. Desde el arranque de la avenida (cerca del Castel Sant'Angelo) se obtiene la vista clásica de la cúpula entera; a medida que uno se acerca a la plaza, la larga nave de Maderno va 'tapando' la cúpula, que se ve completa solo desde lejos. Tip: para la foto de postal con la cúpula entera, alejarse hacia el Castel Sant'Angelo o buscar la Via Niccolò Piccolomini, una calle con un curioso efecto óptico donde la cúpula parece agrandarse al alejarse.
ℹ️ Ubicación: Eje de acceso a la plaza desde el Castel Sant'Angelo · Entrada: Gratis · Mejor momento: Atardecer, con la cúpula iluminada al fondo de la avenida
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Lo que nadie te dice

💵 Precios

Entradas

TipoPrecio
Plaza de San Pedro (recorrer la explanada y la columnata)Gratis (espacio público de acceso libre, verificado julio 2026)
Audiencia General del Papa (miércoles)Gratis, con billete de la Prefettura della Casa Pontificia (verificado julio 2026)
Ángelus dominicalGratis (acceso libre a la plaza, verificado julio 2026)
Basílica de San Pedro (contigua)Gratis; ver ficha de la Basílica (verificado julio 2026)
Subida a la Cúpula (desde la plaza)€ 8 solo escaleras / € 10 con ascensor (basilicasanpietro.va, verificado julio 2026)
🔄 se actualiza mensualmenteValores oficiales/referenciales · verificá al comprar

Actividades y excursiones

ActividadPrecioDuraciónOperador
Visita guiada de la Plaza y la Basílica de San Pedro€ 25–45 por persona (verificado julio 2026)1,5 a 2 hGuías oficiales y agencias (verificar)
Asistir a la Audiencia Papal (miércoles)Gratis (billete por la Prefettura de la Casa Pontificia)1,5 a 2 hPrefettura della Casa Pontificia
Asistir al Ángelus dominicalGratis30 a 45 minAcceso libre
Tour fotográfico al amanecer por la plaza y Borgo€ 20–40 por persona (verificado julio 2026)1,5 hGuías y fotógrafos locales (verificar)
Tour combinado Plaza + Basílica + Museos + Sixtina€ 60–110 por persona (verificado julio 2026)Medio díaAgencias autorizadas (verificar)
🔄 se actualiza mensualmenteValores oficiales/referenciales · verificá al comprar
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🚌 Cómo llegar y distancias

En el destino

MedioPrecioDuraciónNotas
Metro línea A (Ottaviano–San Pietro o Cipro)€ 1,50 billete BIT (100 min), ATAC (verificado julio 2026)10 min a pie desde OttavianoLa forma más rápida desde Termini y el centro; transbordo en Termini
Tren regional FL a Roma San Pietro€ 1,50 tramo urbano, Trenitalia (verificado julio 2026)VariableEstación de tren propia junto al Vaticano
Buses ATAC 40 (exprés) y 64€ 1,50 billete BIT (verificado julio 2026)VariableDesde Termini y el centro; muy llenos y con carteristas, cuidá tus cosas
Tranvía 19€ 1,50 billete BIT (verificado julio 2026)VariableHasta Piazza del Risorgimento, junto a la muralla vaticana
A pie desde el centro por la Via della ConciliazioneGratis15 a 20 minDesde el Castel Sant'Angelo, con la cúpula de frente: el mejor acceso
🔄 se actualiza mensualmenteValores oficiales/referenciales · verificá al comprar

Cómo llegar

RutaAerolíneas / empresasPrecio prom.Duración
Aeropuerto de Fiumicino (FCO) → VaticanoLeonardo Express a Termini + metro A, o tren FL1 a Roma San Pietro€ 14–17,90 el express + € 1,50 metro (verificado julio 2026)Unos 60 min
Aeropuerto de Ciampino (CIA) → VaticanoBus lanzadera a Termini + metro A€ 6–8 el bus + € 1,50 metro (verificado julio 2026)60 a 75 min
Roma Termini → VaticanoMetro línea A hasta Ottaviano€ 1,50 billete BIT (verificado julio 2026)Unos 15 min
Centro histórico → Plaza de San PedroA pie por el Ponte Sant'Angelo y Via della Conciliazione, o bus 40/64Gratis a pie; € 1,50 en bus (verificado julio 2026)15 a 25 min
🔄 se actualiza mensualmenteValores oficiales/referenciales · verificá al comprar

🏨 Dónde dormir

Sin precios exactos: escala de $ (económico) a $$$$$ (lujo), con 2-3 opciones por categoría.

CategoríaPrecioOpciones recomendadas
Lujo en Prati y Borgo$$$$$€ 250–500+ la noche (verificado julio 2026); hoteles de alta gama en Prati y Borgo, algunos con vistas a la plaza y la cúpula. Reservar con antelación en Semana Santa, primavera y jubileos
Intermedio junto al Vaticano$$$$$€ 110–190 la noche (verificado julio 2026); hoteles medios en Prati y cerca de Ottaviano/Cipro, tranquilos y a pasos de la plaza y del metro
Con encanto en Borgo$$$$$€ 150–260 la noche (verificado julio 2026); B&B y hoteles boutique en Borgo, el antiguo barrio de peregrinos, para vivir la plaza al amanecer sin multitudes
Económico / hostels (Ottaviano y Prati)$$$$$€ 25–45 en dormis; € 65–100 privadas económicas (verificado julio 2026). Hostels cerca del metro Ottaviano, ideales para madrugar y ver la plaza vacía

🍴 Dónde comer

TipoPrecioOpciones / plato típico
Trattorias de cocina romana en Prati y Borgo$$$$$€ 14–24 por plato principal (verificado julio 2026). Cocina romana clásica en Prati y Borgo; alejarse de la Via della Conciliazione, cara y turística
Pizza al taglio y supplì$$$$$€ 3–8 la porción/pieza (verificado julio 2026). Pizza al corte por peso y supplì para comer rápido entre visitas; muy buenos locales en Prati (Via Cola di Rienzo y alrededores)
Enotecas y cocina moderna en Prati$$$$$€ 30–55 por menú (verificado julio 2026). Restaurantes de cocina italiana elaborada y enotecas para una cena tranquila en el barrio de Prati
Gelaterías y cafés$$$$$Espresso € 1,20–2 en la barra; helado € 3,50–6 (verificado julio 2026). Heladerías artesanales y cafés en Prati y Borgo; en la barra siempre es más barato
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📖 Historia de Plaza de San Pedro

Origen, formación y qué dicen las fuentes.

Antes de la plaza: el circo de Nerón y el obelisco de los faraones (siglo I)

Mucho antes de que existiera la plaza, este rincón de la colina vaticana era un lugar de espectáculos y de muerte. En el siglo I, los emperadores Calígula y Nerón tenían aquí un circo, una pista para carreras de carros. Para adornar la 'spina' central de ese circo, Calígula hizo traer desde Egipto un obelisco de granito rojo, tallado siglos atrás y sin jeroglíficos, que había estado en la ciudad de Heliópolis. Ese obelisco —el mismo que hoy preside la plaza— fue transportado por mar en una nave descomunal, una proeza que ya asombró a los romanos de la época.

En ese circo, según la tradición cristiana, se produjeron las persecuciones de Nerón contra los cristianos tras el gran incendio de Roma del año 64, y allí o en sus cercanías habría sido crucificado el apóstol Pedro, cabeza abajo por propia petición al considerarse indigno de morir como Cristo. Enterrado en la necrópolis contigua, su tumba se convertiría siglos después en el centro de la basílica y, por extensión, de la plaza. Así, el obelisco que hoy vemos en el eje de la Piazza San Pietro fue, según ese relato, testigo silencioso del martirio del apóstol.

Durante siglos, mientras se levantaba y luego se demolía la vieja basílica de Constantino, el obelisco permaneció clavado en su sitio original, a un costado, semiolvidado. Habría que esperar hasta el Renacimiento tardío para que alguien se atreviera a moverlo y darle el lugar central que ocupa hoy.

La hazaña de 1586: mover el obelisco (Sixto V y Domenico Fontana)

En 1585, el enérgico papa Sixto V decidió que el viejo obelisco debía trasladarse al centro de la explanada que se abría frente a la nueva basílica, aún en obras. La tarea parecía imposible: había que mover un monolito de granito de unos 25 metros y cerca de 330 toneladas sin romperlo, algo que no se intentaba desde la Antigüedad. El encargo recayó en el arquitecto e ingeniero Domenico Fontana, que diseñó un sistema colosal de andamios, cabrestantes, poleas y cuerdas.

La operación, realizada en 1586, movilizó a cientos de trabajadores, decenas de caballos y numerosos malacates. Primero se bajó el obelisco de su base original tumbándolo con cuidado, luego se arrastró sobre rodillos hasta el emplazamiento nuevo y finalmente se volvió a levantar. Fue todo un acontecimiento en la Roma de la época. La leyenda más famosa cuenta que Sixto V, para evitar distracciones fatales, ordenó silencio absoluto entre el público bajo pena de muerte; en el momento crítico del izado, las cuerdas empezaron a recalentarse por la tensión y a punto estuvieron de ceder, hasta que un marinero de Sanremo llamado Bresca gritó '¡Agua a las cuerdas!' ('Acqua alle funi!'), rompiendo la orden pero salvando la maniobra. Como recompensa, se le habría concedido a su familia el privilegio de proveer las palmas del Vaticano para el Domingo de Ramos.

Colocado ya en pie, el obelisco fue 'cristianizado': se le retiró la antigua esfera de bronce de la cúspide (que la tradición decía que contenía las cenizas de Julio César) y se coronó con una cruz que, según se dice, guarda una reliquia de la Vera Cruz. El obelisco pagano de los faraones quedaba así consagrado, listo para convertirse en el corazón de la futura plaza.

Los 'brazos maternales de la Iglesia': Bernini diseña la plaza (1656-1667)

La plaza tal como la conocemos nació entre 1656 y 1667, por encargo del papa Alejandro VII a Gian Lorenzo Bernini, el genio absoluto del Barroco romano, que por entonces ya había dejado en la basílica el baldaquino y la Cátedra. El objetivo era doble: dar a la fachada de la basílica un espacio digno y monumental, y crear un lugar capaz de reunir a enormes multitudes para que el Papa pudiera bendecirlas, tanto desde la logia central de la fachada como desde la ventana del Palacio Apostólico.

Bernini se enfrentó a un problema difícil. La fachada de Maderno era demasiado ancha y baja, y el terreno tenía forma irregular. Su solución fue de una genialidad que aún hoy asombra: en lugar de una plaza cuadrada, trazó una gran elipse abrazada por una columnata de cuatro filas de columnas dórico-toscanas —284 columnas y 88 pilastras—, rematada por una balaustrada con 140 estatuas de santos. Precedió esa elipse de un espacio trapezoidal que conecta con la fachada y corrige ópticamente sus proporciones, haciéndola parecer más esbelta.

El propio Bernini explicó el sentido de su obra: la columnata representa 'los brazos maternales de la Iglesia' que se abren para acoger a los fieles, reconciliar a los que se han apartado y llamar a los que aún no creen. La geometría es de una precisión matemática asombrosa: la elipse tiene dos focos, marcados por sendos discos en el pavimento, desde los que las cuatro filas de columnas se ven alineadas en una sola. El obelisco de 1586 quedó en el centro, y las fuentes —la de Maderno de 1613 y la que Bernini añadió hacia 1677 para dar simetría— sobre cada uno de los focos. El resultado es uno de los espacios urbanos más perfectos jamás concebidos.

La Via della Conciliazione y la plaza en el siglo XX

Durante casi tres siglos, se llegaba a la plaza de Bernini a través del laberinto de callecitas medievales del barrio de Borgo, la 'Spina di Borgo', de modo que la enorme elipse se abría de golpe ante el visitante, produciendo un efecto sorpresa que muchos consideraban parte esencial del genio de Bernini. Todo cambió tras los Pactos de Letrán de 1929, que reconciliaron al Estado italiano con la Santa Sede y crearon la Ciudad del Vaticano. Para celebrar esa 'conciliación', el régimen de Mussolini abrió entre 1936 y 1950 una gran avenida rectilínea, la Via della Conciliazione, demoliendo la Spina di Borgo.

La operación fue muy discutida: barrió un barrio histórico entero y, según los críticos, destruyó el efecto sorpresa que Bernini había buscado, dejando la plaza expuesta desde lejos. A cambio, creó la vista frontal más famosa y fotografiada de San Pedro, con la cúpula de Miguel Ángel presidiendo el eje de la avenida. Es la imagen que hoy asociamos con el Vaticano.

A lo largo del siglo XX y XXI, la plaza se consolidó como el gran escenario de la vida de la Iglesia y como uno de los espacios más reconocibles del planeta. En ella se congregan cientos de miles de personas en las grandes celebraciones y en los momentos históricos: los funerales de los papas, las canonizaciones, las jornadas de los jubileos. Aquí, el 13 de mayo de 1981, el papa Juan Pablo II fue víctima de un atentado mientras saludaba a la multitud desde el papamóvil, del que sobrevivió. Y aquí, ante la mirada del mundo, se anuncia con la fumata blanca y el 'Habemus Papam' la elección de cada nuevo pontífice.

La plaza hoy: escenario del mundo y patrimonio de la humanidad

Hoy la Plaza de San Pedro es mucho más que una obra de arte del Barroco: es un espacio vivo, latiendo al ritmo de la vida de la Iglesia y de la atención mundial. Cada miércoles, la Audiencia General reúne a peregrinos de todos los continentes para ver al Papa; cada domingo al mediodía, el Ángelus congrega a los fieles bajo la ventana del Palacio Apostólico; y en las grandes fiestas —Navidad, Semana Santa, Pentecostés— la explanada se llena por completo. Es también el lugar desde el que el Papa imparte la bendición 'Urbi et Orbi', a la ciudad de Roma y al mundo entero.

La plaza forma parte, junto con la basílica, los palacios y los Museos, del conjunto de la Ciudad del Vaticano inscrito por la Unesco en la lista del Patrimonio Mundial en 1984, en reconocimiento a su valor artístico y espiritual excepcional. Su diseño ha influido en incontables plazas y proyectos urbanos posteriores, y su imagen es una de las más difundidas del planeta, presente en transmisiones televisivas seguidas por miles de millones de personas en cada acontecimiento papal.

Para el visitante, la plaza ofrece una mezcla única: la grandeza monumental de la columnata y el obelisco, la sensación de estar en el corazón de un Estado soberano diminuto, el murmullo de las fuentes y la posibilidad, si se acierta con el día, de ver al Papa. Es la antesala perfecta de la basílica y uno de esos lugares que, aun visitados mil veces en fotos, sorprenden al pisarlos por primera vez. Un espacio donde la geometría de Bernini, el granito de un faraón y veinte siglos de historia religiosa se dan cita a cielo abierto.

📚 Bibliografía

  • Wikipedia (ES) — «Plaza de San Pedro»: https://es.wikipedia.org/wiki/Plaza_de_San_Pedro
  • Wikipedia (ES) — «Obelisco del Vaticano»: https://es.wikipedia.org/wiki/Obelisco_del_Vaticano
  • Wikipedia (ES) — «Via della Conciliazione»: https://es.wikipedia.org/wiki/Via_della_Conciliazione
  • Wikipedia (ES) — «Gian Lorenzo Bernini»: https://es.wikipedia.org/wiki/Gian_Lorenzo_Bernini
  • Wikipedia (ES) — «Domenico Fontana»: https://es.wikipedia.org/wiki/Domenico_Fontana
  • Wikipedia (EN) — «St. Peter's Square»: https://en.wikipedia.org/wiki/St._Peter%27s_Square
  • Wikipedia (EN) — «Vatican Obelisk»: https://en.wikipedia.org/wiki/Vatican_Obelisk
  • Wikipedia (ES) — «Pactos de Letrán»: https://es.wikipedia.org/wiki/Pactos_de_Letr%C3%A1n
  • UNESCO — «Vatican City» (1984): https://whc.unesco.org/en/list/286/
  • Wikipedia (ES) — «Ciudad del Vaticano»: https://es.wikipedia.org/wiki/Ciudad_del_Vaticano

❓ Preguntas frecuentes

¿Hay que pagar para entrar a la Plaza de San Pedro?+
No. La plaza es un espacio público de acceso totalmente libre y gratuito, abierto todo el día. Podés recorrerla, ver el obelisco, las fuentes y caminar bajo la columnata sin pagar nada ni reservar. Lo único que tiene control de seguridad y cola es el ingreso a la basílica; y la subida a la cúpula sí es de pago (€ 8-10).
¿Hay que reservar para ver al Papa en la plaza?+
Para el Ángelus del domingo al mediodía NO hace falta nada: basta con estar en la plaza. Para la Audiencia General del miércoles sí se necesita un billete gratuito, que se solicita a la Prefettura della Casa Pontificia (por escrito con antelación o retirándolo el día antes); muchos grupos parroquiales lo gestionan. En ambos casos conviene llegar temprano para pasar los controles y conseguir buen lugar.
¿Cuándo hay menos gente en la plaza?+
A primera hora de la mañana (al amanecer la plaza está casi vacía y la luz es preciosa) y al caer la tarde. Los miércoles por la mañana (Audiencia) y los domingos al mediodía (Ángelus) se llena. En verano hay muchísima gente y calor sin sombra; en temporada baja (invierno, salvo Navidad) se disfruta con mucha más tranquilidad.
¿Qué es el 'punto mágico' de la columnata?+
Son dos discos de piedra incrustados en el pavimento, uno junto a cada fuente, con la inscripción 'Centro del Colonnato'. Si te parás justo encima y mirás hacia la columnata, las cuatro filas de columnas se alinean perfectamente y ves una sola fila, como si el resto desapareciera. Es un efecto óptico buscado por Bernini (cada disco marca un foco de la elipse) y una foto clásica de la visita.
¿Se puede ver la cúpula entera desde la plaza?+
Curiosamente, no del todo: desde el centro de la plaza, la larga nave que Carlo Maderno añadió a la basílica en el siglo XVII 'tapa' en parte la cúpula de Miguel Ángel. Para verla completa hay que alejarse por la Via della Conciliazione hacia el Castel Sant'Angelo, o buscar la Via Niccolò Piccolomini, famosa por un curioso efecto óptico con la cúpula.
¿Qué código de vestimenta hay?+
Para estar en la plaza (espacio abierto) no hay código, pero si vas a entrar a la basílica sí es estricto: hombros cubiertos y rodillas tapadas, tanto hombres como mujeres (nada de shorts, minifaldas ni musculosas). Conviene llevar algo para cubrirse si estás en verano, así encadenás la plaza y la basílica sin problema.
Fuentes consultadas (8)
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Créditos de las imágenes
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