El Mont Ntringui es el techo de Anjouan y uno de los grandes destinos naturales de las Comoras. Con 1.595 metros, es la cima más alta de la isla más verde y montañosa del archipiélago, cubierta por la última gran selva húmeda de altura de Anjouan y protegida como parque nacional. Caminar por sus laderas es internarse en un bosque tropical de niebla, helechos, orquídeas y árboles centenarios, hogar de especies únicas como el gran murciélago frugívoro de Livingstone.
El parque, de unas 11.700 hectáreas, protege no solo el macizo del Ntringui sino también el lago de cráter Dzialandzé, un humedal de altura reconocido como sitio Ramsar de importancia internacional para las aves. Subir hacia la cima entre la selva, con vistas que se abren de pronto sobre el mar y las islas vecinas, o caminar hasta el lago escondido en su cráter, son experiencias de naturaleza pura en un rincón del Índico que casi nadie visita.
Esta guía práctica explica cómo organizar la excursión al Mont Ntringui desde Mutsamudu: cuándo ir, qué dificultad tiene, cómo contratar guía y qué llevar. Anjouan, con su montaña, sus cascadas y sus plantaciones de ylang-ylang, es un paraíso para el ecoturismo poco explorado, y el ascenso al Ntringui —o la caminata más suave al lago Dzialandzé— es la mejor forma de descubrir su corazón verde y salvaje.
El Mont Ntringui es el punto culminante de Anjouan (1.595 m), formado por el vulcanismo que dio origen a la isla, hoy extinto y profundamente erosionado, lo que explica el relieve montañoso y verde de Ndzuani. Su parque nacional, creado en 2010, protege los últimos bosques húmedos de la isla y el lago de cráter Dzialandzé, sitio Ramsar desde 2006, refugio de especies endémicas amenazadas. Su formación geológica y su biodiversidad se detallan en nuestra página de historia.
Leer la historia completa ↓La isla del sultanato más poderoso del archipiélago: puertos shirazi, la ciudadela de Mutsamudu, la Domoni amurallada y laderas verdes que destilan el ylang-ylang.
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Origen, formación y qué dicen las fuentes.
El Mont Ntringui es la cima más alta de Anjouan (Ndzuani), con 1.595 metros de altitud, y el punto culminante de la isla más montañosa del archipiélago de las Comoras. Como el resto de las islas, Anjouan es de origen volcánico: emergió del fondo del océano Índico por la acumulación de erupciones, dentro de la zona de vulcanismo de punto caliente que dio origen a todo el archipiélago. Pero, a diferencia del Karthala de Gran Comora, todavía activo, el volcanismo de Anjouan hace mucho que se extinguió.
Esa antigüedad explica el paisaje característico de la isla. Al no haber ya erupciones que reconstruyan el terreno, la erosión ha trabajado durante mucho tiempo sobre el antiguo edificio volcánico, esculpiendo un relieve abrupto de montañas, crestas afiladas, valles profundos y cascadas. Anjouan es, por eso, la más montañosa y de aspecto más 'antiguo' de las tres islas, con el macizo del Ntringui dominando su centro.
En los flancos de la montaña, la actividad volcánica del pasado dejó también cráteres, hoy transformados por la naturaleza. Uno de ellos, en el flanco sureste del Ntringui y a unos 900 metros de altitud, alberga el lago Dzialandzé, un lago de cráter de unas 2 hectáreas que se ha convertido en un humedal de altura clave para la fauna de la isla. Montaña y lago forman el corazón del principal espacio natural protegido de Anjouan.
Las laderas del Mont Ntringui albergan la última gran zona de bosque húmedo de montaña de Anjouan, un ecosistema de enorme valor y a la vez muy amenazado. Esta selva de niebla, con helechos gigantes, orquídeas, líquenes y árboles centenarios, es refugio de numerosas especies, muchas de ellas endémicas de las Comoras o de la propia isla, que no existen en ningún otro lugar del mundo.
Entre las especies emblemáticas del parque destaca la roussette de Livingstone (el gran murciélago frugívoro de Livingstone), un enorme murciélago de casi metro y medio de envergadura, endémico de las Comoras y en peligro de extinción, que depende de estos bosques para sobrevivir. También habitan aquí aves endémicas como el autillo de Anjouan (petit-duc d'Anjouan) y otras especies únicas, además de reptiles y una rica flora. El lago Dzialandzé es, por su parte, un humedal importante para las aves acuáticas y migratorias.
Por ese valor, el lago Dzialandzé fue reconocido en 2006 como sitio Ramsar de importancia internacional, dentro del convenio mundial para la protección de los humedales. La conservación de estos bosques es crucial no solo para la biodiversidad, sino también para el ciclo del agua de Anjouan, ya que las selvas de altura captan la humedad y alimentan los ríos y las cascadas de los que depende la población de la isla.
La riqueza natural del Mont Ntringui convive con una fuerte amenaza: la deforestación. Anjouan es una isla densamente poblada, y la presión por tierras de cultivo, leña y madera ha ido reduciendo los bosques de la montaña, con graves consecuencias para la biodiversidad y para el suministro de agua de la isla. Salvar la última selva del Ntringui se volvió, así, una prioridad ambiental.
Para protegerla se creó, en 2010, el Parque Nacional del Mont Ntringui, un espacio de unas 11.700 hectáreas que abarca el macizo central de la isla, sus bosques y el lago Dzialandzé. El parque forma parte de la red de parques nacionales de las Comoras, junto con el pionero Parque Marino de Mohéli y otros espacios protegidos del archipiélago, en un esfuerzo del país por conservar su excepcional patrimonio natural.
Este modelo de conservación busca combinar la protección de la naturaleza con el desarrollo de un ecoturismo respetuoso y de alternativas económicas para las comunidades locales, de modo que proteger el bosque sea también una fuente de ingresos. La participación de los pueblos de las faldas de la montaña, como guías y guardianes del parque, es clave para su éxito.
Para el viajero, el Mont Ntringui es la gran aventura natural de Anjouan y uno de los mejores destinos de ecoturismo de las Comoras. El ascenso a la cima, a través de la selva de montaña, recompensa con vistas panorámicas de la isla, la costa y las islas vecinas, mientras que la caminata más suave al lago de cráter Dzialandzé permite disfrutar del bosque y del humedal con menos esfuerzo. En ambos casos, se camina por un paisaje de naturaleza intacta que casi nadie visita.
Anjouan, la 'isla de los perfumes' por excelencia gracias a su ylang-ylang, ofrece al ecoturista un conjunto de atractivos naturales que se pueden combinar: el Mont Ntringui y su parque, la cascada de Tatinga, las destilerías de esencias de Bambao y una costa de fondos marinos vírgenes. Todo ello con la base histórica de Mutsamudu y su medina, recientemente declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Recorrer el Ntringui es descubrir la cara más salvaje y verde de las Comoras, un archipiélago que combina, como pocos, patrimonio cultural suajili, volcanes, playas y selvas endémicas. En una isla poco conocida y apenas tocada por el turismo, la montaña más alta de Anjouan es una invitación a caminar entre la niebla, escuchar las aves endémicas y asomarse a uno de los últimos bosques del océano Índico occidental.