Gobernador Costa es un pequeño pueblo del oeste de Chubut, asentado en la estepa patagónica sobre la histórica Ruta Nacional 40, en la zona de transición hacia la cordillera. Es una parada clásica para quienes recorren la mítica Ruta 40 patagónica o se desplazan entre el norte y el sur de la provincia, un punto de servicios y descanso en medio de grandes distancias y paisajes de estepa, valles y ríos.
Ubicado en el valle del río Genoa, en una zona ganadera de tradición ovina, Gobernador Costa conserva el aire de los pueblos de la Patagonia profunda: tranquilo, de casas bajas, con estaciones de servicio, hospedajes y comercios que dan apoyo al viajero. Su entorno ofrece pesca de truchas en ríos y arroyos, paisajes esteparios de horizontes amplios y la cercanía de la cordillera hacia el oeste.
Para el viajero, Gobernador Costa es ante todo un alto estratégico en la ruta, una oportunidad de reabastecerse, descansar y asomarse a la vida de un pueblo patagónico de campo. Es también puerta de acceso a la región cordillerana del oeste chubutense —a unos 180 km de Esquel— y un eslabón más en el recorrido de la Ruta 40, que une los grandes destinos del sur argentino atravesando esta inmensidad de estepa.
Gobernador Costa se formó como pueblo de la estepa chubutense ligado a la ganadería ovina, en el lote 53 de la colonia San Martín, sobre el valle del río Genoa. Se toma como fecha de fundación el 28 de febrero de 1925, y por decreto nacional de 1937 recibió su nombre en homenaje a Manuel Costa, gobernador del entonces Territorio Nacional del Chubut (1924-1925). Creció como centro de servicios rurales y parada de la Ruta 40 en el oeste provincial. La versión completa está en la página de historia.
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Origen, formación y qué dicen las fuentes.
El nombre 'Genoa', que hoy lleva el río y el valle donde se asienta Gobernador Costa, no tiene nada que ver con la ciudad italiana: es una deformación fonética de 'Henno Kaik', que en la lengua de los pueblos originarios de la zona significaba algo así como 'la parada de Henno'. Quien registró por primera vez ese nombre para los mapas occidentales fue el explorador inglés George C. Musters, que atravesó la Patagonia entre 1869 y 1870 y dejó testimonio escrito de un territorio que los libros de historia solían presentar como 'vacío', pero que en realidad tenía nombres, rutas y significados propios desde mucho antes de la llegada del Estado argentino.
Gobernador Costa surgió como un pueblo de la estepa del oeste de Chubut, en el valle del río Genoa, en una región históricamente dedicada a la ganadería. Tras la incorporación de la Patagonia al Estado argentino a fines del siglo XIX, estas vastas tierras de estepa se poblaron lentamente con estancias dedicadas a la cría de ovinos, la actividad económica tradicional de la región.
La producción de lana y carne ovina fue, durante décadas, el sustento de la zona, organizada en grandes establecimientos rurales separados por enormes distancias. En ese contexto, los pequeños pueblos cumplían la función de centros de servicios, acopio y abastecimiento para la población rural dispersa de la estepa.
El nombre del pueblo honra a un gobernador del entonces Territorio Nacional del Chubut, en alusión a la época en que la región patagónica era administrada directamente por el gobierno central como territorio nacional, sin la autonomía de una provincia, situación que se mantuvo hasta la provincialización de mediados del siglo XX.
El desarrollo de Gobernador Costa quedó marcado por su ubicación sobre la traza de la Ruta Nacional 40, la mítica carretera que recorre la Argentina de norte a sur, en su mayor parte en paralelo a la cordillera de los Andes. En el oeste de Chubut, la Ruta 40 atraviesa la estepa uniendo localidades separadas por grandes distancias, y Gobernador Costa se consolidó como una de sus paradas.
La función de pueblo de paso y de servicios definió buena parte de la vida local. Estaciones de servicio, hospedajes, comercios y comedores dieron apoyo a viajeros, transportistas, turistas y pobladores que recorrían la inmensidad patagónica. En un territorio de horizontes amplios y poblamiento escaso, estos puntos de servicios resultaban —y resultan— vitales para quien transita la región.
Con el auge del turismo en la Patagonia y la creciente popularidad de recorrer la Ruta 40 como una experiencia en sí misma, Gobernador Costa mantuvo su rol de eslabón en el camino entre los grandes destinos del sur. Conservando su carácter de pueblo ganadero y de campo, sigue siendo un alto necesario en la travesía por la estepa del oeste chubutense, entre la región central y la cordillera.
Mucho antes de que se trazara la Ruta 40 o se levantaran las primeras estancias, el valle del río Genoa y la estepa del oeste chubutense eran territorio de pueblos originarios. Los tehuelches (aónikenk) recorrían estas tierras como cazadores-recolectores nómades, siguiendo el guanaco y el ñandú a través de la inmensidad patagónica, mientras que en los siglos previos a la conquista estatal se produjo el proceso de araucanización, con la llegada e integración de grupos de habla mapuche desde el oeste cordillerano.
Los ríos y arroyos del valle, como el Genoa, eran rutas naturales y fuentes de agua en una región árida, y la toponimia de la zona conserva ese sustrato originario. La incorporación de la Patagonia al Estado argentino mediante la llamada Conquista del Desierto, entre fines de la década de 1870 y comienzos de la de 1880, alteró profundamente este mundo: las comunidades fueron desplazadas, sometidas o dispersadas, y las tierras se abrieron a la colonización y a la gran ganadería ovina.
La memoria de esa población originaria persiste en la región a través de comunidades, topónimos y tradiciones, y forma parte del trasfondo histórico de los pueblos de la estepa chubutense como Gobernador Costa, surgidos sobre un territorio con miles de años de ocupación humana previa al trazado de rutas y alambrados.
En 1955, el Territorio Nacional del Chubut se convirtió en provincia, completando el proceso de integración política de la Patagonia al país. Gobernador Costa, cuyo nombre recuerda a una de las máximas autoridades del antiguo territorio, quedó integrado a la nueva organización provincial como uno de los pueblos del oeste, en el departamento de Tehuelches, del que es cabecera.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XX, la vida del pueblo siguió girando en torno a la ganadería ovina, el servicio a la población rural dispersa y, cada vez más, al movimiento de la Ruta 40. La construcción y mejora de la traza, la llegada de la electricidad, las escuelas y los servicios públicos fueron consolidando al pueblo como centro local, en una región marcada por la baja densidad de población y las grandes distancias.
En las últimas décadas, los vaivenes de la economía lanera y los desafíos de la vida en la estepa convivieron con un creciente interés turístico por la Patagonia profunda y la Ruta 40. Gobernador Costa mantiene hoy su carácter de pueblo de campo y de paso: un alto necesario, con su estación de servicio, sus hospedajes y sus comedores, para quien atraviesa el oeste chubutense rumbo a la cordillera o al sur del país.
Uno de los capítulos más singulares y menos conocidos de la historia de esta región tiene nombre propio: Valentín Sayhueque, el gran cacique general de las Manzanas, que había resistido durante años el avance del Ejército argentino sobre la Patagonia y fue finalmente derrotado y capturado en 1885, en pleno desenlace de la Conquista del Desierto. A diferencia de otros líderes indígenas, Sayhueque no desapareció de la historia tras su rendición: fue liberado años después, y en 1896 el Estado argentino le asignó una 'nueva tierra' tribal en el oeste de Chubut, en las cercanías de lo que hoy es Gobernador Costa, donde se instaló junto a trece hijos y varias familias mapuches.
Ese asentamiento, producto de una negociación desigual entre un pueblo derrotado y un Estado en plena expansión, dejó una huella profunda en la zona: buena parte de la población y de los apellidos de la región del valle del Genoa remiten a ese origen mapuche-tehuelche reasentado, en un cruce de historias que rara vez aparece en los carteles turísticos de la Ruta 40 pero que explica mucho de la identidad actual del oeste chubutense.
El pueblo como tal, con su trazado urbano y su nombre actual, tiene fecha de nacimiento precisa: fue fundado oficialmente el 28 de febrero de 1925, como punto de encuentro entre pequeños productores rurales, comerciantes de paso y descendientes de los pueblos originarios de la zona. Como fecha fundacional se tomó el día en que el gobernador del territorio visitó el 'pueblo nuevo' levantado en el lote 53 de la colonia San Martín. El nombre definitivo llegó más tarde: por decreto nacional del 26 de mayo de 1937, el pueblo fue bautizado en homenaje póstumo a Manuel Costa, el gobernador del Territorio Nacional del Chubut (1924-1925) que había hecho aquella visita, siguiendo la lógica con que se bautizaban entonces los nuevos pueblos patagónicos.