Kenema es la capital de la Provincia Oriental y una de las mayores ciudades de Sierra Leona. Situada en tierras mende, creció como centro comercial de una región rica en cacao, café, madera y, sobre todo, diamantes. Sus mercados coloridos y su bullicio la convierten en la puerta de entrada al este profundo del país.
La cercanía de los yacimientos diamantíferos marcó su destino. La región oriental, y en particular la zona de Kono y Tongo Field, fue durante décadas el centro de la extracción de diamantes de Sierra Leona, una riqueza que, en lugar de traer prosperidad, alimentó la corrupción y, durante la guerra civil, financió al RUF: fueron los tristemente célebres "diamantes de sangre". El este fue uno de los escenarios más castigados del conflicto.
Tras la guerra, Kenema recuperó su papel de nudo comercial y agrícola. Es también un centro médico y de investigación de primer orden en la región, conocido por su trabajo con la fiebre de Lassa, endémica en la zona. Hoy la ciudad simboliza la difícil pero real reconstrucción del este sierraleonés.
En la frontera con Liberia se extiende el Parque Nacional de la Selva de Gola, la mayor extensión de selva tropical de tierras bajas que le queda a Sierra Leona. Declarado parque nacional en 2011, protege un fragmento del antiguo bosque de la Alta Guinea, uno de los ecosistemas más amenazados y biodiversos de África Occidental.
Gola es un refugio de especies raras: aves endémicas como el picatartes cuelliblanco, chimpancés occidentales, elefantes de bosque, pangolines y una asombrosa variedad de mariposas e insectos. Junto al bosque de Gola en Liberia forma un área protegida transfronteriza, un "parque de la paz" que busca conservar el corredor selvático más allá de las fronteras.
La conservación de Gola no es sencilla: la presión de la agricultura, la minería y la tala amenaza sus límites, y su gestión depende del delicado equilibrio con las comunidades que viven en su entorno. Programas de ecoturismo, de empleo local y de venta de créditos de carbono intentan que el bosque valga más en pie que talado. Gola es hoy uno de los grandes símbolos del esfuerzo ambiental del país.