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Historia · Santo Tomé y Príncipe

Historia de La ciudad de São Tomé y el este

São Tomé, la capital tropical

La ciudad de São Tomé es la capital y el mayor núcleo del país, fundada en las últimas décadas del siglo XV al calor del auge azucarero. Nació como puerto y almacén del comercio portugués en el golfo de Guinea, y durante siglos fue el centro administrativo de la colonia, salvo el paréntesis en que la capital se mudó a Santo António de Príncipe (1753-1852).

Es una capital minúscula y de ritmo lento, de calles tranquilas y casas coloniales portuguesas de colores desvaídos. Su catedral, remodelada varias veces desde el siglo XVI, el palacio presidencial rosado, el bullicioso mercado municipal y la avenida costera resumen el encanto adormecido de una ciudad ecuatorial donde no pasa casi nada y en la que conviven la herencia lusa y la cultura criolla forra.

Desde São Tomé se organiza la vida del país y se accede al este de la isla, la región de las grandes plantaciones. La ciudad es, además, el escenario donde se escribió buena parte de la historia nacional: de aquí partieron las decisiones coloniales, aquí desembocaron los ecos de la masacre de Batepá y aquí se izó, el 12 de julio de 1975, la bandera de la nueva república independiente.

El fuerte de São Sebastião y el museo nacional

El monumento más emblemático de la capital es el fuerte de São Sebastião, una fortaleza de piedra levantada por los portugueses en 1575 para defender el puerto azucarero de los ataques de piratas y corsarios franceses y neerlandeses. Su planta angular y sus muros bajos vigilan todavía la bahía de Ana Chaves.

Esas defensas no siempre alcanzaron: los neerlandeses llegaron a ocupar São Tomé entre 1641 y 1648, y la inseguridad permanente fue una de las razones por las que la capital se trasladó temporalmente a Príncipe en 1753. El fuerte sobrevivió a todo y se convirtió en símbolo de la ciudad.

Hoy el fuerte de São Sebastião alberga el Museo Nacional, el principal del país. Entre sus muros se guardan arte religioso colonial, mobiliario, mapas y objetos de la época de las plantaciones, un recorrido por cinco siglos de historia insular. Visitarlo es la mejor manera de entender, en un solo lugar, cómo el azúcar, el cacao y la esclavitud moldearon a São Tomé y Príncipe.

Água Izé y las roças de cacao del este

Al este y al sur de la capital se extiende la región donde el cacao escribió su capítulo más intenso. Allí se levantan algunas de las roças más imponentes del país, esas plantaciones-pueblo autosuficientes que a fines del siglo XIX y comienzos del XX convirtieron a São Tomé en uno de los mayores productores de cacao del mundo.

La Roça Água Izé es una de las más célebres: una verdadera aldea con su hospital, sus dependencias señoriales, sus barracones para los serviçais y sus vías de tren, hoy en parte en ruinas y en parte habitada. Recorrerla es asomarse al sistema de las roças, donde miles de trabajadores contratados —esclavos con otro nombre— vivían y morían al servicio del cacao que endulzaba a Europa.

Estas plantaciones son el escenario físico del escándalo del "cacao de esclavos" que a comienzos del siglo XX llevó a las chocolateras británicas a boicotear el cacao de las islas. Visitarlas hoy, con la selva reconquistando sus patios y sus galerías, es la forma más elocuente de entender la historia y el chocolate de Santo Tomé.

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📚 Bibliografía

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