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Historia · Mauritania

Historia de Nuadibú y el Banc d'Arguin

Cabo Blanco: portugueses, oro y esclavos

La península donde hoy se asienta Nuadibú, el Cabo Blanco (Ras Nouadhibou), fue uno de los primeros puntos de África que tocaron los navegantes europeos. En 1443-1444, en plena expansión portuguesa impulsada por el infante Enrique el Navegante, los barcos lusos alcanzaron esta costa y, en la cercana isla de Arguin, los portugueses levantaron hacia 1445 un fuerte, la primera factoría europea permanente al sur del Sáhara.

Desde Arguin, los portugueses comerciaron oro, goma arábiga y, muy pronto, seres humanos: la factoría se convirtió en uno de los primeros centros de la trata atlántica de esclavos, un capítulo sombrío que hay que nombrar con claridad. La isla fue después disputada por holandeses, ingleses y franceses a lo largo de los siglos XVII y XVIII, en un tira y afloja de potencias europeas por el control de la costa sahariana.

Esa larga historia marítima explica por qué esta esquina noroeste de Mauritania, aparentemente perdida, tiene tanto peso. El Cabo Blanco fue, durante siglos, la puerta atlántica del desierto: un lugar de encuentro y de violencia entre Europa y África, mucho antes de que existiera el país llamado Mauritania.

https://en.wikipedia.org/wiki/Arguinhttps://en.wikipedia.org/wiki/Ras_Nouadhibouhttps://en.wikipedia.org/wiki/Nouadhibou

De Port-Étienne a capital del hierro

La ciudad moderna nació como Port-Étienne, un puesto colonial francés fundado a fines del siglo XIX en la punta de la península. Durante décadas fue poco más que una base pesquera y militar en el confín del imperio. Todo cambió a mediados del siglo XX con el descubrimiento de enormes yacimientos de mineral de hierro en el interior del país, cerca de Zouérat.

A partir de 1963, la compañía MIFERMA —más tarde nacionalizada como SNIM— tendió un ferrocarril de cientos de kilómetros a través del desierto para llevar el hierro hasta el mar, y construyó una terminal mineral en Nuadibú. La antigua Port-Étienne, rebautizada Nouadhibou, se convirtió así en la capital económica de Mauritania: por su puerto sale el hierro que sostiene buena parte de las exportaciones del país.

El hierro y la pesca hicieron de Nuadibú un imán de trabajadores y una ciudad cosmopolita para los estándares mauritanos. Es también una encrucijada fronteriza delicada, pegada al Sáhara Occidental, y punto de paso de rutas migratorias hacia las islas Canarias. Ciudad de mineral, de barcos y de fronteras, resume la Mauritania que mira al Atlántico y a la economía global.

https://en.wikipedia.org/wiki/Nouadhibouhttps://en.wikipedia.org/wiki/SNIMhttps://en.wikipedia.org/wiki/Mauritania_Railway

El mayor cementerio de barcos del mundo

Durante décadas, la bahía de Nuadibú fue famosa por una imagen inquietante y fascinante: cientos de buques oxidados abandonados en sus aguas poco profundas, el que llegó a considerarse el mayor cementerio de barcos del mundo. Pesqueros viejos, cargueros en desuso y navíos de todo el planeta terminaban aquí sus días, empujados por la falta de controles, la corrupción y el bajo costo de deshacerse de ellos en estas aguas.

Con el tiempo, más de trescientos cascos se acumularon en la bahía, contaminando el mar y estorbando la pesca. En años recientes, programas internacionales de limpieza han retirado muchos de esos restos, pero el cementerio de barcos sigue siendo parte de la leyenda de Nuadibú y una postal surrealista del Atlántico sahariano.

Ese paisaje de hierros varados dialoga, no por casualidad, con la vocación de la ciudad: el hierro que baja del desierto y los barcos que mueren en su bahía cuentan la misma historia de una economía extractiva y de fronteras porosas en el fin del mundo mauritano.

https://en.wikipedia.org/wiki/Nouadhibouhttps://en.wikipedia.org/wiki/Ship_graveyardhttps://en.wikipedia.org/wiki/Nouadhibou_Bay

El Banc d'Arguin, santuario de aves e imraguen

Al sur de la península se extiende el Parque Nacional del Banc d'Arguin, uno de los grandes tesoros naturales de África y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1989. Es una vasta zona de bajíos, islas de arena y praderas marinas donde el desierto se funde con el océano en aguas someras y riquísimas. Su importancia para las aves es planetaria: cada invierno reúne hasta más de dos millones de aves migratorias que llegan del norte de Europa, Groenlandia y Siberia a pasar la estación fría, en una de las mayores concentraciones de aves acuáticas del mundo.

Esa riqueza es fruto, de nuevo, del afloramiento atlántico que fertiliza las aguas. Bajo la superficie, praderas de fanerógamas marinas sirven de criadero a innumerables peces; sobre ellas se ciernen limícolas, flamencos, pelícanos y espátulas por millones. Es un ecosistema tan frágil como espectacular, protegido de la pesca industrial.

Dentro del parque vive un pueblo único: los imraguen, comunidades de pescadores de tradición milenaria que practican una pesca artesanal célebre por su colaboración con delfines salvajes, que empujan los bancos de mújoles hacia sus redes. Los imraguen son un ejemplo vivo de convivencia entre el ser humano y la naturaleza en uno de los confines más remotos y hermosos de Mauritania.

https://whc.unesco.org/en/list/506/https://en.wikipedia.org/wiki/Banc_d%27Arguin_National_Parkhttps://en.wikipedia.org/wiki/Imraguen_people

📍 Destinos de Nuadibú y el Banc d'Arguin

NuadibuParque Nacional Banc Darguin

📚 Bibliografía

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