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Historia · Madagascar

Historia de El Oeste: baobabs y tsingy

Morondava y la tierra sakalava de Menabe

Morondava es la principal ciudad de la costa centro-occidental y la puerta de entrada al oeste de Madagascar. Se asienta sobre el canal de Mozambique, en la región de Menabe, corazón histórico del reino sakalava de Menabe, uno de los dos grandes estados sakalava que a partir del siglo XVII dominaron toda la fachada occidental de la isla gracias al ganado, al comercio y a una monarquía sostenida por el culto a las reliquias reales.

La ciudad, tranquila y de casas bajas, vive de la pesca, del arroz y del turismo. Es una base cómoda para explorar los alrededores: los canales y manglares del delta, las aldeas de pescadores vezo y sakalava, y sobre todo los baobabs, el gran emblema natural de la región. El pueblo sakalava conserva tradiciones vivas como el culto a los ancestros y los ritos del tromba, la posesión por los espíritus de los antiguos reyes.

Morondava es también un ejemplo de la fragilidad de las costas malgaches: la erosión marina ha ido devorando parte de la ciudad antigua, empujada hacia el interior. Aun así, sigue siendo el punto de partida imprescindible de una de las rutas más fotografiadas del país, la que lleva a la avenida de los Baobabs y, más allá, al Tsingy de Bemaraha.

https://en.wikipedia.org/wiki/Morondavahttps://en.wikipedia.org/wiki/Sakalava_peoplehttps://www.britannica.com/place/Madagascar/Political-evolut

La Avenida de los Baobabs, símbolo de la isla

A pocos kilómetros de Morondava, un tramo de camino de tierra bordeado por una hilera de baobabs gigantes forma la imagen más icónica de Madagascar: la Avenida de los Baobabs. Estos árboles, de la especie endémica Adansonia grandidieri, la mayor de los baobabs malgaches, se elevan hasta unos 30 metros con sus troncos macizos y sus copas planas, y muchos tienen varios siglos —algunos superan los 800 años de antigüedad—.

Los baobabs son testigos de un paisaje que ya no existe: en su día crecieron dentro de un bosque tropical denso que la deforestación fue arrasando para dar paso a arrozales y campos. Quedaron en pie porque los malgaches los consideran sagrados y respetan su presencia; hoy se yerguen solitarios sobre la llanura, sobrevivientes de un ecosistema perdido. Los sakalava los veneran y les atribuyen la morada de espíritus.

Al amanecer y al atardecer, cuando la luz dora los troncos y las siluetas se recortan contra el cielo, la avenida ofrece uno de los espectáculos más bellos de África. Aunque no goza aún de la protección de un gran parque nacional, es un monumento natural amado y un símbolo del país, además de un motor turístico para la región. Su conservación frente a la presión agrícola y turística es uno de los retos del oeste malgache.

https://en.wikipedia.org/wiki/Avenue_of_the_Baobabshttps://en.wikipedia.org/wiki/Adansonia_grandidierihttps://en.wikipedia.org/wiki/Morondava

Tsingy de Bemaraha, el bosque de piedra

Al norte de Morondava, tras una dura pista de tierra que solo se transita en 4x4 y en la estación seca, se alza uno de los paisajes más extraordinarios del planeta: el Tsingy de Bemaraha. La palabra tsingy alude, en malgache, a algo por donde no se puede caminar descalzo, y describe a la perfección este laberinto de agujas de piedra caliza afiladas como cuchillos, un bosque mineral esculpido por la lluvia y el agua subterránea a lo largo de millones de años.

La piedra caliza, depositada bajo el mar hace unos 200 millones de años, fue disuelta por el agua hasta formar un relieve kárstico único: pináculos verticales, cañones, grutas y ríos subterráneos. Entre las agujas y en los cañones sobreviven microambientes aislados que albergan especies endémicas de lémures —como el sifaka de Decken—, camaleones, aves y plantas que evolucionaron encerradas en este laberinto.

El conjunto está protegido por la Reserva Natural Integral y el Parque Nacional de los Tsingy de Bemaraha, y en 1990 la UNESCO lo inscribió como Patrimonio de la Humanidad por su geología espectacular y su biodiversidad. Recorrerlo es una aventura: se avanza con arnés y por puentes colgantes suspendidos sobre el vacío, en una de las experiencias de naturaleza más impresionantes que ofrece Madagascar.

https://whc.unesco.org/en/list/494/https://en.wikipedia.org/wiki/Tsingy_de_Bemaraha_Strict_Natuhttps://en.wikipedia.org/wiki/Tsingy_de_Bemaraha_National_Pa

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MorondavaAvenida De Los BaobabsTsingy De Bemaraha

📚 Bibliografía

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