Aguas abajo de las Cataratas Victoria, el río Zambeze fluye ancho y sereno formando la frontera sur de Zambia con Zimbabue. En su ribera norte se extiende el Parque Nacional Lower Zambezi, un paisaje magnífico de llanuras aluviales flanqueadas por la escarpa del valle del Rift, con bosques de acacias y albizias donde se congregan grandes manadas de elefantes y búfalos junto al agua.
Su especialidad es el safari acuático. Recorrer el Zambeze en canoa, deslizándose en silencio entre islas y bancos de arena mientras los hipopótamos resoplan y los elefantes cruzan a nado, es una de las experiencias más memorables del país. También se practican la pesca del tigre —un pez combativo y famoso— y los safaris en lancha, además de los recorridos clásicos en vehículo y a pie.
El parque es pionero en conservación: fue reconocido como el primer parque nacional carbono-neutral del mundo, fruto de proyectos que protegen sus bosques y compensan las emisiones del turismo. Su combinación de fauna abundante, escenografía fluvial y bajo impacto ambiental lo ha convertido en uno de los grandes tesoros del sur de Zambia.
Río arriba del parque, el Zambeze está embalsado en el lago Kariba, uno de los mayores lagos artificiales del mundo por volumen. Fue creado entre 1955 y 1959 con la construcción de la presa de Kariba, una obra colosal de la época de la Federación de Rhodesia y Nyasalandia, destinada a generar la electricidad que necesitaban las minas del Copperbelt y las industrias de la región.
La represa tuvo un costo humano enorme. Su embalse inundó el valle del medio Zambeze y obligó al desplazamiento forzoso de decenas de miles de personas del pueblo tonga, que perdieron sus tierras ancestrales a orillas del río y cuya memoria de aquel exilio —asociada al espíritu del río, Nyaminyami, la serpiente-dios que según la tradición se opuso a la obra— sigue viva. A la vez, una célebre 'Operación Noé' rescató a miles de animales atrapados por las aguas crecientes.
Hoy Kariba es un destino de turismo tranquilo, con cruceros en casas flotantes (houseboats), pesca deportiva y atardeceres espectaculares sobre el agua desde pueblos como Siavonga, en la orilla zambiana. Sus árboles muertos emergiendo del lago y sus horizontes inmensos crean paisajes únicos, mientras la represa sigue siendo una de las principales fuentes de energía hidroeléctrica de Zambia y Zimbabue.