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Historia · Omán

Historia de Mascate y la costa este

Mascate, la capital entre la montaña y el mar

Mascate (Muscat) creció como puerto natural encajado entre las escarpadas montañas del Hajar y las aguas del golfo de Omán, un fondeadero de aguas profundas donde los grandes barcos podían refugiarse. Su valor estratégico, a la entrada del golfo Pérsico, la convirtió en presa codiciada: los portugueses la ocuparon en 1507 y levantaron los fuertes gemelos de Al Jalali y Al Mirani, que todavía flanquean la vieja bahía junto al palacio Al Alam. En 1650 los omaníes de la dinastía Ya'ruba los expulsaron y Mascate quedó como puerto principal del sultanato.

Durante siglos, la ciudad fue la cara cosmopolita y comercial de Omán, en contraste con el interior tribal e ibadí. Su viejo barrio de Mutrah, con su zoco laberíntico y su corniche frente al mar, conserva el aire de aquel puerto de comerciantes indios, persas y baluchis. Tras el ascenso de Qaboos en 1970, Mascate se transformó en una capital moderna de baja altura, que conserva por decreto su arquitectura tradicional y se corona con la Gran Mezquita del Sultán Qaboos, uno de los grandes templos del mundo islámico.

https://en.wikipedia.org/wiki/Muscathttps://en.wikipedia.org/wiki/Muscat,_Oman_chronology

Sur y los dhows que iban a Zanzíbar

En el extremo oriental de la costa, la ciudad de Sur fue durante siglos el gran centro marinero de Omán y uno de los principales astilleros de dhows de madera de todo el Índico. De sus gradas salían los barcos que comerciaban con la India, el golfo Pérsico y, sobre todo, con África oriental: Sur estuvo íntimamente ligada a las rutas de Zanzíbar y al comercio que sostuvo el imperio omaní en el siglo XIX. Sus marineros conocían los monzones como nadie y sus familias se repartían entre las dos orillas del imperio.

Hoy Sur conserva ese legado en su astillero tradicional, donde todavía se construyen dhows a mano con técnicas centenarias, y en el faro blanco del pueblo pesquero de Ayjah, a la entrada de su laguna. La ciudad es también puerta de entrada a la costa de las tortugas y guarda la memoria de una época en que el destino de Omán se jugaba en el mar.

https://en.wikipedia.org/wiki/Sur,_Omanhttps://es.wikipedia.org/wiki/Sur_(Om%C3%A1n)

Ras al-Jinz y el santuario de las tortugas

En el cabo más oriental de la península arábiga, donde el continente se asoma por primera vez a la salida del sol, la playa de Ras al-Jinz es uno de los santuarios de anidación de tortugas verdes más importantes del mundo. Cada año, miles de hembras salen del mar de noche para desovar en su arena, en un ciclo que se repite desde tiempos inmemoriales. La zona está protegida como reserva natural y cuenta con un centro científico y de visitantes que regula el acceso para no perturbar a los animales.

El área tiene además una profundísima raíz histórica: en el cercano yacimiento de Ras al-Hadd y en la propia Ras al-Jinz los arqueólogos han hallado restos de la Edad del Bronce, incluidos fragmentos de betún con la impronta de tablas de barcos, prueba de que hace más de cuatro mil años esta costa ya estaba conectada por mar con la civilización del valle del Indo. El extremo oriental de Omán fue, desde el principio, una ventana al océano.

https://en.wikipedia.org/wiki/Ras_al-Jinzhttps://es.wikipedia.org/wiki/Ras_al-Yinz

Los wadis del Hajar oriental: Shab y Bani Khalid

Entre Mascate y Sur, las estribaciones orientales de las montañas del Hajar están surcadas por wadis, los cañones que canalizan el agua de las escasas pero torrenciales lluvias y que han sido durante milenios fuente de vida en un país árido. El Wadi Shab es uno de los más célebres: una garganta de paredes verticales por la que se camina entre palmeras y adelfas hasta una serie de piscinas de agua turquesa y una cascada escondida dentro de una cueva. El Wadi Bani Khalid, más accesible, ofrece grandes pozas cristalinas rodeadas de palmerales al pie de la montaña.

Estos oasis no son solo un espectáculo natural: durante siglos sus aguas alimentaron aldeas y huertas mediante el falaj, el ingenioso sistema de canales de riego que reparte el agua de manantiales y wadis con una precisión heredada de generación en generación. Los wadis del Hajar oriental muestran cómo la civilización omaní supo domesticar un territorio hostil, y hoy son algunos de los paisajes más visitados del país en el camino hacia el desierto.

https://en.wikipedia.org/wiki/Wadi_Shabhttps://en.wikipedia.org/wiki/Wadi_Bani_Khalid

El desierto de Wahiba y el mundo beduino

Tierra adentro, la costa este da paso a las Sharqiya Sands, popularmente conocidas como el desierto de Wahiba: un mar de dunas anaranjadas que se elevan hasta cerca de 150 metros y se extienden por miles de kilómetros cuadrados. Es el territorio histórico de los beduinos, las tribus nómadas que durante siglos cruzaron estas arenas con sus camellos y sus rebaños de cabras, guiándose por las estrellas y por un conocimiento minucioso del terreno, los pozos y los pastos estacionales.

El desierto de Wahiba fue objeto en 1986 de una célebre expedición científica de la Royal Geographical Society, que catalogó su extraordinaria biodiversidad y su cultura beduina. Hoy, la vida nómada tradicional ha cedido en gran parte ante la sedentarización, pero el desierto sigue siendo el escenario donde el visitante se acerca a ese modo de vida: campamentos, paseos en camello, safaris en 4x4 sobre las dunas y noches bajo uno de los cielos más estrellados de Arabia.

https://en.wikipedia.org/wiki/Wahiba_Sandshttps://es.wikipedia.org/wiki/Desierto_de_Wahiba

📍 Destinos de Mascate y la costa este

MascateSurRas Al JinzWadi ShabWadi Bani KhalidDesierto De Wahiba

📚 Bibliografía

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