A diferencia de la mayor parte del país, la provincia de Orkhon y su capital, Erdenet, son una creación moderna. La ciudad fue fundada en 1974 en torno a un gigantesco yacimiento de cobre y molibdeno, explotado por una empresa conjunta mongolo-soviética. En pocos años, Erdenet pasó de la nada a convertirse en la segunda ciudad más poblada de Mongolia, habitada sobre todo por trabajadores llegados de todo el país y por una importante comunidad soviética durante el período socialista.
La mina de Erdenet llegó a ser una de las mayores explotaciones de cobre a cielo abierto del mundo y una pieza clave de la economía nacional, aportando durante décadas una parte muy significativa de las exportaciones y de los ingresos del Estado. La ciudad simboliza la apuesta minera que, desde el período soviético hasta hoy, marca el rumbo económico de Mongolia, junto con los grandes proyectos posteriores del Gobi como Oyu Tolgoi.