En el extremo septentrional del país, el histórico complejo de Thiladhunmathi está hoy dividido en los atolones administrativos de Haa Alifu y Haa Dhaalu. Alejado de los circuitos turísticos más masivos, es una región de islas pesqueras y agrícolas, con una fuerte identidad y un peso enorme en la historia nacional.
De estas aguas del norte salieron, en el siglo XVI, los hombres que cambiarían el destino de las Maldivas: fue aquí donde se gestó la resistencia contra la ocupación portuguesa.
La isla de Utheemu, en Haa Alifu, es célebre por ser el lugar de nacimiento de Muhammad Thakurufaanu al-Auzam, el mayor héroe de la historia maldiva. Desde aquí, junto a sus hermanos, organizó la guerra de guerrillas nocturna que culminó el 1 de julio de 1573 con la toma de Malé y la expulsión de los portugueses, tras quince años de ocupación. Thakurufaanu gobernaría luego como sultán entre 1573 y 1585.
El corazón de la isla es el Utheemu Ganduvaru, la casa-palacio de madera donde vivió el héroe: una construcción tradicional de columnas talladas, camas de época y patios que se conserva como museo y monumento nacional. Cada 1 de julio, el país celebra en su memoria el Qaumee Dhuvas, el Día Nacional, y Utheemu se convierte en destino de peregrinación patriótica.
Más allá de su valor simbólico, los atolones del norte conservan el ritmo de las Maldivas menos turísticas: la pesca del atún, base histórica de la economía nacional, y una vida de isla apegada a las costumbres. La apertura de aeropuertos regionales y de algunas guesthouses ha empezado a acercar viajeros a esta región remota.
Quien llega hasta aquí encuentra una cara distinta del país: islas de trabajo antes que de postal, donde la historia y la identidad maldiva se sienten con particular intensidad.