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Historia · Jordania

Historia de Amán y el norte

Amán, de Rabbat Ammón a capital moderna

La capital de Jordania es una de las ciudades habitadas más antiguas del mundo, y su nombre lo delata: viene de Rabbat Ammón, la capital del reino bíblico de Ammón que floreció aquí en la Edad del Hierro. Sobre su colina más alta, la Ciudadela (Yábal al Qalaa), se apilan las capas de la historia: restos ammonitas, el Templo de Hércules romano, un palacio omeya del siglo VIII y una iglesia bizantina, todo en un mismo cerro. A sus pies, en la ciudad baja, se conserva un gran teatro romano excavado en la ladera, con capacidad para unos seis mil espectadores.

En época grecorromana, la ciudad se llamó Filadelfia, en honor al rey egipcio Tolomeo II Filadelfo, y fue una de las urbes de la Decápolis. Después de siglos de esplendor decayó, y durante buena parte del período otomano quedó reducida casi a ruinas deshabitadas. Su renacimiento empezó en la década de 1870, cuando el gobierno otomano asentó allí a refugiados circasianos que huían de la conquista rusa del Cáucaso, y se aceleró con la llegada del ferrocarril del Hiyaz a comienzos del siglo XX.

Cuando Abdullah eligió a Amán como capital de su nuevo emirato en la década de 1920, era todavía una localidad modesta de pocos miles de habitantes. A partir de ahí, y sobre todo con las oleadas de refugiados palestinos de 1948 y 1967, la ciudad creció de manera explosiva hasta convertirse en la gran metrópolis de más de cuatro millones de habitantes que es hoy: una capital de contrastes, con el centro antiguo y sus cafés por un lado y los barrios modernos de galerías, universidades y torres por el otro.

https://en.wikipedia.org/wiki/Ammanhttps://www.worldhistory.org/Jordan/

Jerash, la 'Pompeya de Oriente'

A unos 50 kilómetros al norte de Amán se encuentra Jerash, la antigua Gerasa, una de las ciudades romanas de provincias mejor conservadas del mundo, hasta el punto de que se la ha llamado la 'Pompeya de Oriente'. A diferencia de la ciudad italiana, no la sepultó una erupción sino el lento abandono tras los terremotos y los cambios de época, lo que dejó en pie un conjunto urbano de una integridad asombrosa.

El visitante entra por el Arco de Adriano, levantado hacia el año 129 para conmemorar la visita del emperador. Más adelante se abre la célebre Plaza Oval, una gran explanada rodeada de columnas jónicas, de la que arranca el Cardo Máximo, la calle principal porticada, con las marcas de las ruedas de los carros todavía visibles en el pavimento. A los costados se alzan los templos de Zeus y de Artemisa, dos teatros, ninfeos, termas y basílicas bizantinas con mosaicos, testimonio del paso del paganismo al cristianismo.

Gerasa perteneció a la Decápolis y vivió su mayor esplendor entre los siglos I y III, gracias al comercio y a la agricultura de una región fértil. La conquista islámica y, sobre todo, el devastador terremoto del año 749 la fueron reduciendo, y con el tiempo quedó cubierta de arena y olvidada, hasta su redescubrimiento en el siglo XIX. Hoy es, después de Petra, el segundo gran atractivo arqueológico de Jordania, y cada verano acoge un festival de cultura entre sus columnas.

https://en.wikipedia.org/wiki/Jerashhttps://www.worldhistory.org/Gerasa/

Umm Qais y la Gádara de los filósofos

En el extremo noroeste del país, sobre una colina que domina un cruce de fronteras y de paisajes, están las ruinas de Umm Qais, la antigua Gádara. Desde aquí la vista abarca a la vez el valle del río Jordán, el mar de Galilea (o lago Tiberíades) y las alturas del Golán, un mirador privilegiado sobre tres territorios cargados de historia.

Gádara fue también una de las ciudades de la Decápolis y un centro de cultura griega poco común: de aquí salieron poetas y filósofos de renombre en la Antigüedad, como el poeta epigramático Meleagro y el satírico Menipo, lo que le valió la fama de ser una pequeña 'Atenas de Oriente'. De su pasado grecorromano quedan un teatro de basalto negro, calles con columnas, una basílica y las tumbas monumentales de la necrópolis.

El lugar tiene además una resonancia bíblica: la 'región de los gadarenos' que mencionan los Evangelios, escenario del episodio del endemoniado y los cerdos, suele asociarse con esta zona. A las ruinas antiguas se superpone, curiosamente, un pueblo otomano del siglo XIX construido en parte con las piedras reaprovechadas de la ciudad clásica, de modo que en Umm Qais conviven, unas sobre otras, la Gádara grecorromana y la aldea de tiempos del imperio otomano.

https://en.wikipedia.org/wiki/Gadarahttps://www.worldhistory.org/Jordan/

El norte fértil, el granero del país

El norte de Jordania es, geográficamente, muy distinto del resto del país. Mientras que hacia el sur y el este predomina el desierto, aquí las montañas de Ajlun y las colinas de Irbid reciben más lluvia y conservan bosques de pinos y encinas, olivares y campos de trigo. No es casualidad que las grandes ciudades de la Decápolis —Gerasa, Gádara, Pella, Capitolias— se levantaran justamente en esta franja: era la más apta para la agricultura y la más poblada desde la Antigüedad.

En el corazón de esta región se alza el castillo de Ajlun (Qalaat ar Rabad), una fortaleza construida a partir de 1184 por un general de Saladino para controlar las rutas y vigilar los movimientos de los cruzados asentados al otro lado del Jordán. Es un raro ejemplo de castillo netamente islámico —y no cruzado— de la época de las Cruzadas, y desde sus torres se domina un amplio tramo del valle.

Hoy Irbid, cerca de la frontera con Siria, es la segunda ciudad más poblada de Jordania y un importante centro universitario. Toda esta zona norte, más verde y más agrícola, ha sido históricamente el 'granero' del país y la puerta natural hacia Damasco, con la que estas tierras estuvieron ligadas durante siglos, tanto bajo los omeyas como bajo los otomanos.

https://en.wikipedia.org/wiki/Ajloun_Castlehttps://en.wikipedia.org/wiki/Irbid

Una capital moldeada por los refugiados

Si algo explica la Amán de hoy es la historia de las migraciones forzadas del último siglo. La ciudad que Abdullah heredó en los años veinte era pequeña; la que gobierna hoy Abdullah II es una metrópolis que concentra a casi la mitad de la población del país. Ese salto se debe, en buena parte, a las sucesivas oleadas de refugiados que encontraron en la capital su lugar de asentamiento.

Los palestinos que llegaron en 1948 y 1967 transformaron la ciudad y la sociedad jordana: hoy una parte muy grande de la población de Amán es de origen palestino, y su presencia moldeó la economía, la cultura y la política. A ellos se sumaron, en las décadas siguientes, iraquíes que huían de las guerras y las sanciones, y más tarde sirios que escapaban del conflicto iniciado en 2011. Cada oleada dejó su marca en barrios, comercios, dialectos y cocina.

Este crecimiento acelerado tuvo su costo: una expansión urbana a veces caótica, una presión enorme sobre el agua —siempre escasa— y sobre los servicios, y las tensiones propias de una ciudad que ha tenido que integrar, una y otra vez, a poblaciones desarraigadas. Pero también hizo de Amán una capital cosmopolita y relativamente abierta para la región, un punto de encuentro donde conviven las muchas historias que han ido a parar a Jordania desde todo Oriente Próximo.

https://en.wikipedia.org/wiki/Ammanhttps://www.unhcr.org/countries/jordan

📍 Destinos de Amán y el norte

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📚 Bibliografía

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