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Historia de Parque Nacional del Río Gambia (Baboon Islands)

Las Baboon Islands, un archipiélago en el corazón del río

En el tramo medio del río Gambia, cerca del pueblo de Kuntaur y a unos 300 km del interior desde la costa, el río se ensancha y rodea un grupo de cinco islas cubiertas de bosque. Son las llamadas 'Baboon Islands' —islas de los papiones—, un pequeño archipiélago fluvial que constituye el núcleo del Parque Nacional del Río Gambia. Su nombre proviene de los papiones que las habitan, pero su fama mundial se debe a otros primates: los chimpancés.

El entorno es muy distinto del río bajo y salino de la costa. Aquí el agua es dulce, el bosque de galería y la selva tropical bordean las orillas, y la vida silvestre es abundante: hipopótamos, cocodrilos del Nilo, varanos, colobos rojos, monos verdes y una avifauna riquísima, en un país que ya es de por sí uno de los grandes destinos mundiales para la observación de aves. Es el Gambia profundo, rural y salvaje.

Para proteger este ecosistema excepcional, el Gobierno de Gambia declaró la zona Parque Nacional del Río Gambia en 1978. La creación del parque coincidió con la necesidad de encontrar un hogar seguro y aislado para un proyecto que buscaba devolver a la libertad a chimpancés rescatados: las islas, rodeadas de agua y de difícil acceso, ofrecían el escenario perfecto.

Stella Brewer y el nacimiento del proyecto de chimpancés

La historia del Chimpanzee Rehabilitation Project (CRP) está unida a una mujer excepcional: Stella Brewer Marsden. Hija de Eddie Brewer, el fundador de la Reserva Natural de Abuko, Stella empezó a fines de los años sesenta a hacerse cargo de crías de chimpancé rescatadas de comerciantes y traficantes. Durante los primeros años intentó reintroducir a esos huérfanos en la propia reserva de Abuko, cerca de la costa.

En 1974, el proyecto se formalizó y se trasladó al Parque Nacional de Niokolo-Koba, en la vecina Senegal, buscando un entorno más adecuado. Pero un grave incidente con una comunidad de chimpancés salvajes obligó a replantear el plan. En 1979, Stella y su equipo trasladaron a los chimpancés supervivientes al recién creado Parque Nacional del Río Gambia, dándoles un nuevo hogar en las Baboon Islands, aisladas por el río y sin población de chimpancés salvajes que generara conflicto.

Aquel primer grupo de una decena de chimpancés fue el germen de uno de los proyectos de rehabilitación más longevos y exitosos del mundo. En 1982, ya había más de una veintena repartidos en varias islas. Stella Brewer dedicó su vida a estos animales, relató su experiencia en libros y se convirtió en una figura de referencia de la conservación en África occidental. Falleció en 2006, pero el proyecto que fundó siguió adelante bajo la conducción de su familia y su equipo.

Rehabilitar y devolver a la vida salvaje

El trabajo del CRP es delicado y a largo plazo. Los chimpancés que llegan al proyecto suelen ser víctimas del tráfico ilegal de mascotas, del comercio de crías —cuya captura implica muchas veces la muerte de la madre— o de antiguos usos en circos y laboratorios. Muchos llegan traumatizados, desnutridos o sin haber aprendido las conductas propias de su especie. El proceso de rehabilitación busca devolverles la salud, las habilidades sociales y la capacidad de vivir por sus propios medios.

Una vez recuperados, los chimpancés se integran en las comunidades que viven en cuatro de las cinco islas del parque. Allí llevan una vida semisalvaje: forrajean, trepan, forman jerarquías sociales y se reproducen. El equipo del proyecto complementa su alimentación y hace seguimiento sanitario, pero interfiere lo mínimo posible. El nacimiento de crías en las islas, generación tras generación, es la mejor prueba del éxito del programa: hoy la población supera el centenar de individuos.

Por razones de conservación y seguridad, las islas están estrictamente cerradas al desembarco de turistas, y el propio proyecto limita el acceso incluso de su personal ciertos días de la semana para no perturbar a los animales ni exponerlos a enfermedades humanas. Los chimpancés comparten el ADN en más de un 98 % con las personas, lo que los hace vulnerables a nuestros virus, de ahí la extrema prudencia. Toda observación turística se hace desde el agua, a distancia.

Un río lleno de vida: hipopótamos, aves y primates

El Parque Nacional del Río Gambia es mucho más que sus chimpancés. Este tramo del río alberga una de las mejores poblaciones de hipopótamos del país, fácilmente observables desde el barco al atardecer, así como cocodrilos del Nilo que toman sol en los bancos de arena. Las orillas y las islas son territorio de papiones —que dan nombre al lugar—, de colobos rojos occidentales (una especie amenazada) y de monos verdes.

La avifauna es espectacular: águilas pescadoras africanas, pigargos vocingleros, numerosas especies de martín pescador, abejarucos, cálaos, garzas y multitud de rapaces y aves acuáticas hacen del río medio uno de los grandes destinos de birdwatching de Gambia, un país con más de 560 especies registradas en un territorio diminuto. La combinación de selva de galería, sabana y río genera una diversidad de hábitats extraordinaria.

Toda esta riqueza convierte a la navegación por el parque en un safari fluvial único: en pocas horas se pueden ver chimpancés en la orilla, hipopótamos resoplando, cocodrilos, varios tipos de monos y decenas de aves, sin las multitudes de otros destinos africanos. Es la naturaleza gambiana en estado puro, protegida por el aislamiento del río y por el trabajo constante de conservación.

Conservación, comunidad y turismo responsable

Hoy el Chimpanzee Rehabilitation Project y el Parque Nacional del Río Gambia son un emblema de la conservación en África occidental. El proyecto se sostiene con donaciones, apadrinamientos y un turismo cuidadosamente regulado: las visitas en barco generan ingresos y conciencia, pero se organizan de modo que no perturben a los animales ni comprometan su seguridad sanitaria. Es un modelo de cómo el turismo de naturaleza, bien gestionado, puede financiar la protección de especies amenazadas.

El parque se integra además en el circuito del río medio, junto con los círculos de piedra de Wassu —Patrimonio de la Humanidad— y la histórica isla de Janjanbureh (Georgetown), lo que permite combinar naturaleza, arqueología e historia colonial en un mismo viaje al interior. Los lodges y campamentos ribereños de la zona, muchos de ellos ecológicos, involucran a las comunidades locales y ofrecen una alternativa al turismo de playa de la costa.

Visitar el Parque Nacional del Río Gambia es asomarse a una historia de segundas oportunidades: la de decenas de chimpancés arrancados de su medio y devueltos, contra todo pronóstico, a una vida digna en las islas. En un continente donde los grandes simios están cada vez más amenazados, este pequeño archipiélago en medio del río Gambia es un raro y esperanzador ejemplo de que la rehabilitación es posible.

📚 Bibliografía

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