Viajá con Gus
InicioTurquíaFethiyeHistoria
Historia · origen · formación

Historia de Fethiye

Telmessos: los licios y las tumbas talladas en la roca

Antes de ser Fethiye, esta ciudad se llamó Telmessos y fue una de las plazas fuertes de Licia, una de las civilizaciones más originales del mundo antiguo. Los licios habitaron esta costa montañosa del suroeste de Anatolia al menos desde el segundo milenio antes de nuestra era; los textos hititas los mencionan como los 'lukka', y Homero los cuenta entre los aliados de Troya en la Ilíada. Hablaban una lengua propia, emparentada con el antiguo anatolio, que se escribía con un alfabeto derivado del griego y que todavía hoy solo se entiende en parte.

Lo que hizo célebres a los licios fue su forma de enterrar a los muertos. Convencidos de que las almas eran llevadas por seres alados, tallaron monumentales tumbas en lo alto de los acantilados, con fachadas que imitaban las casas de madera de los vivos o los templos griegos, para que la morada eterna quedara lo más cerca posible del cielo. La joya de Fethiye es la tumba de Amintas, del siglo IV a.C., excavada en la pared de roca sobre la ciudad, con dos columnas jónicas y un frontón esculpido: una obra maestra que todavía se puede subir a ver. Por las calles del casco antiguo aparecen además sarcófagos licios de piedra, con sus tapas en forma de quilla de barco invertida.

Telmessos tuvo fama en la Antigüedad por otra cosa: sus adivinos. Se decía que los sacerdotes de la ciudad eran maestros en interpretar el vuelo de las aves y los sueños, y que a ellos acudieron reyes y generales, entre ellos, según la tradición, la corte de Alejandro Magno. Licia fue una federación de ciudades con instituciones comunes —una especie de parlamento— que muchos historiadores consideran uno de los primeros ejemplos de gobierno representativo, un modelo que siglos después admiraron los redactores de la Constitución de Estados Unidos.

Wikipedia (EN) — «Telmessos (Lycia)»: https://en.wikipedia.oWikipedia (EN) — «Lycia»: https://en.wikipedia.org/wiki/LyciWikipedia (EN) — «Tomb of Amyntas»: https://en.wikipedia.org

De Alejandro a Bizancio: griegos, romanos y el obispado

Como toda Licia, Telmessos pasó por las grandes potencias que se disputaron el Mediterráneo oriental. Estuvo bajo el imperio persa, hasta que en el 334 a.C. la conquistó Alejandro Magno en su marcha hacia el este. A la muerte del macedonio, la ciudad quedó en la órbita de sus generales sucesores —los Ptolomeos de Egipto y los Seléucidas de Siria— y más tarde del reino de Pérgamo, hasta que toda la región cayó en manos de Roma en el siglo II a.C.

Bajo el dominio romano, Licia disfrutó de siglos de prosperidad. Telmessos fue una ciudad portuaria activa, con comercio, un teatro y edificios públicos de los que aún quedan restos. La Liga Licia, la antigua federación, siguió funcionando como forma de organización local dentro del Imperio, un caso raro de continuidad institucional. Con la división del Imperio romano, la ciudad quedó integrada en el Imperio bizantino y se convirtió en sede de un obispado cristiano; en esa época cambió de nombre a Anastasiópolis y luego a Makri (o Meğri, 'lejana'), el nombre que conservaría durante toda la Edad Media.

La región fue perdiendo importancia a medida que las rutas comerciales cambiaban y las incursiones y el declive de Bizancio golpeaban la costa. A partir del siglo XI y XII, con la llegada de los turcos selyúcidas a Anatolia, y más tarde de los beyliks (principados turcos) y del Imperio otomano, Licia dejó de ser un centro de poder para convertirse en una tierra de pueblos de pescadores y campesinos, con las ruinas antiguas asomando entre los pinares. La antigua Telmessos, ahora Meğri, siguió siendo un puerto pequeño pero vivo.

Wikipedia (EN) — «Telmessos (Lycia)»: https://en.wikipedia.oWikipedia (EN) — «Fethiye»: https://en.wikipedia.org/wiki/FeWikipedia (EN) — «Lycia»: https://en.wikipedia.org/wiki/Lyci

Meğri otomana: la convivencia y su final en 1923

Durante los siglos otomanos, Meğri fue una localidad portuaria de la costa de Anatolia habitada por dos comunidades que convivían codo a codo: turcos musulmanes y griegos ortodoxos. Los griegos, herederos lejanos de la población bizantina de la región, formaban una parte importante de los comerciantes, artesanos y agricultores, y tenían sus propias iglesias, escuelas y barrios. El caso más visible era el de la vecina Levissi (hoy Kayaköy), un próspero pueblo griego de casas de piedra trepando por la ladera, con miles de habitantes, dos grandes iglesias y una vida comunitaria intensa.

Esa convivencia se rompió de forma abrupta a comienzos del siglo XX. Tras la Primera Guerra Mundial, la derrota otomana y la guerra greco-turca (1919-1922), que terminó con la victoria del movimiento nacional turco liderado por Mustafa Kemal Atatürk, los dos países firmaron el Tratado de Lausana (1923) e incluyeron un intercambio obligatorio de poblaciones. Cerca de un millón y medio de griegos ortodoxos de Anatolia fueron enviados a Grecia, y varios cientos de miles de musulmanes de Grecia, a Turquía. Fue un desarraigo masivo y traumático, decidido por los Estados sobre la base de la religión, que rompió comunidades enteras.

En Meğri, los griegos tuvieron que marcharse. En Levissi, los colonos musulmanes que debían reemplazarlos —muchos venidos de Grecia— apenas se instalaron, en parte porque no estaban acostumbrados a la agricultura de la zona, y el pueblo se fue vaciando. Un terremoto en 1957 remató el abandono. Así nació el 'pueblo fantasma' de Kayaköy, con sus cientos de casas sin techo y sus iglesias en ruinas, hoy uno de los lugares más evocadores de la Costa Turquesa y un monumento silencioso a esa convivencia perdida y a las heridas de los intercambios forzados de población.

Wikipedia (EN) — «Kayaköy»: https://en.wikipedia.org/wiki/KaWikipedia (EN) — «Population exchange between Greece and TurWikipedia (EN) — «Fethiye»: https://en.wikipedia.org/wiki/Fe

De Meğri a Fethiye: el aviador, los terremotos y el nombre nuevo

Ya en la joven República de Turquía, fundada en 1923, la ciudad recibió su nombre actual. En 1934, Meğri pasó a llamarse Fethiye en homenaje a Fethi Bey (Tayfur Sadık, conocido como Fethi), uno de los primeros pilotos militares turcos, muerto en un accidente aéreo en 1914. Fue parte de la política de la nueva república de renovar nombres y símbolos, dejando atrás la etapa otomana y reforzando la identidad nacional turca. El nombre antiguo, Telmessos, quedó reservado para el yacimiento arqueológico.

La historia de Fethiye en el siglo XX está marcada por los terremotos. La ciudad se asienta en una zona sísmica, y dos grandes seísmos la golpearon con dureza. El de 1856 ya había dañado la vieja Meğri, pero el de 1957, de gran magnitud, destruyó casi por completo la ciudad, que tuvo que reconstruirse en buena parte. Por eso el casco urbano de Fethiye es en su mayoría moderno, y lo poco que quedó del pasado antiguo —la tumba de Amintas, los sarcófagos licios, algún resto del castillo medieval de los Caballeros de Rodas— convive con edificios nuevos.

Durante décadas, Fethiye siguió siendo un puerto tranquilo de pescadores y agricultores, con la agricultura (algodón, tabaco, cítricos) y el mar como sustento. Nada hacía prever que aquel rincón de la costa se convertiría, a fines del siglo XX, en uno de los grandes destinos turísticos de Turquía. La clave estaba a pocos kilómetros: una laguna de aguas turquesa llamada Ölüdeniz, y una montaña perfecta para lanzarse al vacío.

Wikipedia (EN) — «Fethiye»: https://en.wikipedia.org/wiki/FeWikipedia (ES) — «Fethiye»: https://es.wikipedia.org/wiki/FeWikipedia (EN) — «1957 Fethiye earthquakes»: https://en.wiki

El auge turístico: la laguna azul, el parapente y la Vía Licia

El despegue de Fethiye como destino llegó con el boom del turismo de costa en Turquía, a partir de los años ochenta y noventa. La imagen de la laguna azul de Ölüdeniz, una de las playas más fotografiadas del país, dio la vuelta al mundo en folletos, postales y campañas turísticas, y convirtió a este tramo del litoral en sinónimo de 'Costa Turquesa'. Los pueblos de pescadores se llenaron de hoteles, pensiones y restaurantes, y la marina de Fethiye pasó a ser base de la flota de goletas de madera que hacen los cruceros azules (blue cruises) por la costa.

Dos actividades marcaron su fama internacional. La primera, el parapente: el monte Babadağ, de casi 2.000 metros justo sobre Ölüdeniz, resultó ser uno de los mejores puntos de despegue del mundo, con vuelos que planean sobre la laguna hasta aterrizar en la playa. Fethiye se convirtió en una meca mundial del parapente en tándem, con miles de vuelos al año. La segunda, el senderismo: a fines de los noventa, la investigadora británica Kate Clow señalizó la Vía Licia (Lycian Way), un sendero de más de 500 km que sigue la costa entre ruinas antiguas y calas, con Fethiye/Ölüdeniz como uno de sus extremos. Fue elegido varias veces entre los mejores senderos de larga distancia del planeta.

Hoy Fethiye es un destino maduro que combina el turismo de sol y playa con la aventura, la historia y la naturaleza. Recibe visitantes de toda Europa —muchos británicos, alemanes y del este— y también un número creciente de turcos y de viajeros de todo el mundo. La ciudad busca equilibrar ese éxito con la conservación de espacios como Ölüdeniz, Kayaköy o el cañón de Saklıkent, hoy protegidos. De las tumbas de los licios a los parapentes que cruzan el cielo, Fethiye resume más de tres mil años de historia a la orilla de uno de los mares más hermosos del Mediterráneo, y sigue siendo, para el viajero, una puerta ideal para descubrir la Turquía costera.

Wikipedia (EN) — «Fethiye»: https://en.wikipedia.org/wiki/FeWikipedia (EN) — «Lycian Way»: https://en.wikipedia.org/wikiWikipedia (EN) — «Ölüdeniz»: https://en.wikipedia.org/wiki/%

📚 Bibliografía

← Volver a la guía de Fethiye