Viajá con Gus
InicioLaosSavannakhetHistoria
Historia · origen · formación

Historia de Savannakhet

La 'ciudad del paraíso' a orillas del Mekong

Savannakhet lleva su nombre con cierta ironía tranquila. En pali y sánscrito, 'savanna khet' significa algo así como 'la tierra del paraíso' o 'la ciudad del cielo', un nombre grandilocuente para lo que hoy es una apacible capital de provincia detenida en el tiempo. Pero el nombre encierra una verdad geográfica: esta llanura fértil a orillas del Mekong, en el centro-sur de Laos, fue durante siglos una de las zonas más ricas y pobladas del país, un lugar donde el río y la tierra daban de comer con generosidad.

La historia humana de esta ribera es muy antigua. Toda la cuenca media del Mekong estuvo dentro de la órbita de las culturas mon y jemer que florecieron en el primer milenio, y la provincia guarda vestigios de esos tiempos, además de un pasado mucho más remoto: sus yacimientos de fósiles de dinosaurios recuerdan que estas tierras fueron, hace más de cien millones de años, un mundo de saurópodos y ríos prehistóricos.

Con la formación del reino lao de Lan Xang, el 'reino del millón de elefantes', a partir del siglo XIV, la región se integró plenamente al mundo lao budista. De esa época es el venerado estupa de That Ing Hang, a las afueras de la ciudad, uno de los santuarios más sagrados del país, levantado en su forma actual en el siglo XVI sobre cimientos anteriores. El Mekong, aquí como en todo Laos, fue el eje: camino, frontera móvil y mercado.

Entre el poder de Siam y la llegada de Francia

Como el resto del sur y el centro de Laos, la región de Savannakhet vivió el largo siglo de dominio siamés que siguió a la fragmentación de Lan Xang. Tras las guerras y las deportaciones masivas de población que Siam impuso en la primera mitad del siglo XIX —cuando se despoblaron a la fuerza tramos enteros de la orilla izquierda del Mekong para reforzar el control sobre la derecha—, estas tierras quedaron bajo la tutela de Bangkok.

El equilibrio cambió a finales del siglo XIX con la irrupción de Francia. En 1893, mediante la presión militar de sus cañoneras en el Mekong, Francia arrancó a Siam los territorios laosianos de la orilla izquierda y los integró en la Indochina francesa. Savannakhet, por su posición estratégica en el río y frente a la llanura tailandesa del Isán, se convirtió en un centro administrativo y comercial de primer orden dentro del nuevo Laos colonial.

Bajo administración francesa, la ciudad creció y se transformó. Se trazaron calles, se levantaron edificios de gobierno, aduanas, escuelas y viviendas de estilo europeo, y llegó una notable inmigración vietnamita y china alentada por la propia potencia colonial: comerciantes, funcionarios y artesanos que en pocas décadas llegaron a formar una parte muy importante de la población urbana. De ahí nace el carácter cosmopolita y el mosaico religioso —templos budistas, iglesia católica, pagodas chinas— que todavía distinguen a Savannakhet.

El casco colonial: una Indochina detenida en el tiempo

El legado más visible de aquel medio siglo largo de presencia francesa es el casco antiguo de Savannakhet, uno de los conjuntos de arquitectura colonial mejor conservados de Laos. A diferencia de otras ciudades donde el patrimonio fue arrasado por la guerra o el desarrollo, aquí sobrevivió un damero de calles con casonas de estuco, persianas de madera, balcones de hierro forjado y colores pastel, muchas de ellas hoy elegantemente descascaradas.

El corazón de ese conjunto es la plaza presidida por la iglesia de Santa Teresa, un templo católico inaugurado en 1930 que da testimonio de la comunidad cristiana vietnamita de la ciudad. Alrededor se alinean la antigua residencia del gobernador, la aduana, la biblioteca y comercios de época, algunos hoy reconvertidos en cafés y pequeños museos. Caminar por estas calles al atardecer, con el silencio provinciano y la luz cálida sobre las fachadas, es una de las experiencias más evocadoras del sur de Laos.

Ese patrimonio no es solo estético: cuenta una historia de mestizaje. En Savannakhet convivieron y se mezclaron laosianos, vietnamitas, chinos y, del otro lado del río, la cultura tailandesa del Isán. La baguette rellena y el café con leche condensada que se toman hoy en sus cafés, como en tantas ciudades de la antigua Indochina, son la huella cotidiana y sabrosa de aquel encuentro de culturas.

Independencia, guerra y la cuna de Kaysone

El siglo XX fue, para Laos entero, un torbellino. Tras la ocupación japonesa durante la Segunda Guerra Mundial y un breve intento de independencia, el país fue recuperado por Francia y luego encaminado, con dificultades, hacia la soberanía plena, que llegó formalmente en 1954. Pero la independencia coincidió con la Guerra Fría y con el desbordamiento de la guerra de Vietnam sobre territorio laosiano.

El centro y el sur de Laos, incluida la provincia de Savannakhet, se vieron atravesados por ese conflicto: por el este pasaban ramales de la Ruta Ho Chi Minh, y sobre amplias zonas del país cayó una de las campañas de bombardeo más intensas de la historia, que dejó a Laos sembrado de artefactos sin explotar cuyas secuelas persisten hasta hoy. La guerra civil laosiana enfrentó al gobierno real, respaldado por Estados Unidos, con el movimiento comunista del Pathet Lao, apoyado por Vietnam del Norte.

Savannakhet tiene un lugar particular en esa historia: es la ciudad natal de Kaysone Phomvihane, el dirigente que encabezó el Pathet Lao y que, tras la victoria comunista y la proclamación de la República Democrática Popular Lao en 1975, se convirtió en el hombre fuerte del nuevo régimen durante casi dos décadas. En su honor, el municipio fue rebautizado oficialmente como Kaysone Phomvihane, aunque en el habla cotidiana y para el viajero la ciudad sigue siendo, sencillamente, Savannakhet o 'Savan'.

Savannakhet hoy: la segunda ciudad tranquila

Tras las difíciles décadas de posguerra, economía planificada y aislamiento que siguieron a 1975, Savannakhet fue recuperando poco a poco su papel de gran ciudad del centro-sur y de nudo comercial con Tailandia y Vietnam. La apertura económica del país desde los años noventa, la inauguración en 2007 del segundo Puente de la Amistad Lao-Tailandés —que la une con Mukdahan— y el desarrollo del llamado corredor este-oeste, la ruta terrestre que conecta el mar de Andamán con el mar de China Meridional a través de Laos, reforzaron su posición estratégica.

Hoy Savannakhet es la provincia más poblada de Laos y su ciudad, aunque es la segunda del país en tamaño, mantiene un aire pausado y sin pretensiones que la distingue de destinos más turísticos. La zona económica especial de Savan-Seno y el comercio transfronterizo mueven su economía, mientras el casco viejo colonial, los templos y el paseo del Mekong atraen a un turismo todavía discreto, hecho sobre todo de viajeros que buscan justamente eso: una ciudad auténtica, sin masas.

Esa es hoy la gracia de Savannakhet. En un país que corre a modernizarse, esta 'ciudad del paraíso' conserva el ritmo lento de las tardes junto al río, la memoria de la Indochina francesa en sus fachadas descascaradas, el mestizaje lao-vietnamita-chino en su cocina y sus templos, y la sensación de estar en un lugar que el turismo apenas ha rozado. Para el viajero curioso, es una de las ventanas más honestas a la vida del sur de Laos.

📚 Bibliografía

← Volver a la guía de Savannakhet