Viajá con Gus
InicioCamboyaHistoria
Historia del país

Historia de Camboya

Funan y Chenla: los primeros reinos del delta

Mucho antes de Angkor, la baja cuenca del Mekong ya era tierra de reinos. El primero del que hablan las fuentes —sobre todo crónicas chinas de la época— es Funan, que floreció aproximadamente entre los siglos I y VI d. C. en el delta, en lo que hoy es el sur de Camboya y de Vietnam. Funan vivía del comercio marítimo entre India y China: su puerto de Oc Eo era una escala en las rutas que unían Occidente con el Lejano Oriente, y allí aparecieron monedas romanas, artículos indios y objetos chinos.

De la India llegó algo más duradero que las mercancías: la religión, la escritura y la idea de realeza. El proceso que los historiadores llaman 'indianización' trajo el hinduismo y el budismo, el sánscrito, el concepto del dios-rey (devaraja) y modelos de arte y arquitectura que los jemeres harían suyos y llevarían a una escala sin igual. No fue una conquista, sino una adopción selectiva por parte de las élites locales.

Hacia el siglo VI, Funan cedió terreno frente a un conjunto de principados del interior que las crónicas chinas agruparon bajo el nombre de Chenla, ubicados aguas arriba, en el Camboya y el sur de Laos actuales. Chenla nunca fue un estado unificado y firme: hacia el siglo VIII estaba dividido en facciones rivales, la llamada 'Chenla de la Tierra' y 'Chenla del Agua'. De esa fragmentación, y de la ambición de un joven príncipe, iba a nacer el imperio más grande que vio la región.

https://en.wikipedia.org/wiki/Funanhttps://en.wikipedia.org/wiki/Chenlahttps://www.britannica.com/place/Cambodia/History

Jayavarman II y el nacimiento del imperio jemer

El año fundacional del imperio jemer es 802 d. C. Ese año, según una inscripción posterior, el príncipe Jayavarman II se hizo consagrar en la montaña sagrada de Phnom Kulen, al norte de la futura Angkor, como chakravartin, 'monarca universal', en un ritual que lo declaraba soberano absoluto y libre de todo vasallaje —en particular del de Java, de donde algunas tradiciones dicen que regresó—. Con ese gesto simbólico unificó a los principados jemeres dispersos y puso en marcha lo que se conoce como el período de Angkor.

Jayavarman II (que reinó hacia 802-850) institucionalizó el culto del devaraja, el 'dios-rey', que ligaba la persona del monarca a Shivá y sacralizaba su poder. Trasladó su capital varias veces por la región al norte del gran lago Tonlé Sap, en la llanura fértil donde el agua y el arroz podían sostener a una población enorme. Ese dominio del agua —los embalses, los canales, los diques— sería la clave material del futuro imperio.

Sus sucesores consolidaron la obra. Yasovarman I fundó hacia el 900 la primera gran ciudad-capital en la zona, Yasodharapura, el germen de Angkor, y mandó excavar el Baray Oriental, un embalse colosal. Se estaba montando la maquinaria hidráulica y política que, en su apogeo, sostendría a cerca de un millón de personas en la región de Angkor, cuando ninguna ciudad de Europa se le acercaba.

https://en.wikipedia.org/wiki/Jayavarman_IIhttps://en.wikipedia.org/wiki/Khmer_Empirehttps://www.britannica.com/place/Cambodia/The-Khmer-state-of

Suryavarman II y Angkor Wat

El imperio alcanzó su primera cumbre bajo Suryavarman II, que reinó de 1113 a 1150. Guerrero y constructor, unificó internamente el reino tras un período de disputas, extendió su influencia sobre buena parte del Sudeste Asiático continental y envió embajadas a la China de los Song. Pero su nombre quedó atado para siempre a una sola obra: Angkor Wat.

Dedicado a Vishnú —a diferencia de los templos shivaítas anteriores— y concebido en parte como templo funerario del propio rey, Angkor Wat se levantó a lo largo de unos treinta y siete años. Es el monumento religioso más grande del mundo: un recinto rodeado por un foso de casi doscientos metros de ancho, con torres en forma de capullo de loto que representan las cumbres del monte Meru, la montaña cósmica de la mitología hindú. Sus galerías guardan cientos de metros de bajorrelieves —la batalla de Kurukshetra, el batido del océano de leche, los ejércitos de Suryavarman— y miles de figuras de apsaras, las bailarinas celestiales.

La orientación de Angkor Wat es inusual: mira al oeste, hacia el poniente, lo que refuerza su carácter funerario. Su silueta de cinco torres es hoy el símbolo nacional de Camboya y la única ruina antigua que aparece en una bandera del mundo. Que una sociedad sin máquinas moviera y tallara con esa precisión millones de bloques de arenisca traídos desde canteras a decenas de kilómetros sigue asombrando a ingenieros y arqueólogos.

https://en.wikipedia.org/wiki/Angkor_Wathttps://en.wikipedia.org/wiki/Suryavarman_IIhttps://whc.unesco.org/en/list/668/

Jayavarman VII, el Bayón y el apogeo budista

Tras la muerte de Suryavarman II, el imperio entró en crisis y en 1177 sufrió una humillación: los cham, el pueblo del reino vecino de Champa (en el actual centro de Vietnam), remontaron el Tonlé Sap en una flota y saquearon la capital. De esa derrota surgió el último de los grandes reyes de Angkor. Jayavarman VII expulsó a los invasores, se hizo coronar hacia 1181 y lanzó el mayor programa de construcción de toda la historia jemer.

Jayavarman VII era budista mahayana, no hinduista, y eso cambió el rostro del imperio. Levantó una nueva capital amurallada, Angkor Thom ('la gran ciudad'), y en su centro el Bayón, un templo cubierto de torres con enormes rostros de piedra —más de doscientos— que suelen identificarse con el bodhisattva Avalokiteshvara, la compasión hecha imagen, y que muchos ven también como el retrato idealizado del propio rey. Construyó Ta Prohm en memoria de su madre y Preah Khan en la de su padre, además de Banteay Kdei, Neak Pean y el embalse de Srah Srang.

Su reinado no fue solo piedra. Las inscripciones le atribuyen una red de calzadas con casas de descanso para los viajeros y un sistema de 102 'hospitales' repartidos por el imperio, expresión de una ética budista de servicio. Fue el máximo esplendor de Angkor. Después de él, ningún rey volvió a construir a esa escala, y el largo declive comenzó de forma casi imperceptible.

https://en.wikipedia.org/wiki/Jayavarman_VIIhttps://www.britannica.com/place/Cambodia/Jayavarman-VIIhttps://en.wikipedia.org/wiki/Bayon

La decadencia de Angkor y el traslado a Nom Pen

Ningún acontecimiento único explica por qué Angkor dejó de ser el centro del mundo jemer; fue la suma de muchos. En lo religioso, la difusión del budismo theravada —más austero, sin grandes templos-estado ni dios-rey que financiar— quitó sentido a la maquinaria monumental. En lo político, presionaba desde el oeste el ascenso de los reinos tai, sobre todo Ayutthaya, que en 1431 tomó y saqueó Angkor.

A esas causas la investigación reciente sumó una decisiva: el agua. Estudios sobre el enorme sistema hidráulico de Angkor —los baray, los canales, los diques que sostenían la agricultura de una población inmensa— muestran que en los siglos XIV y XV la región sufrió oscilaciones climáticas brutales, con sequías prolongadas seguidas de monzones torrenciales que dañaron una infraestructura ya difícil de mantener. Una ciudad que dependía por completo de gestionar el agua se volvió vulnerable justo cuando el clima se descontroló.

El centro de gravedad se desplazó entonces hacia el sureste, hacia la confluencia de los ríos, más cerca del comercio marítimo con China y del delta. Hacia 1434, el rey Ponhea Yat estableció la capital en Nom Pen (Phnom Penh), donde la leyenda cuenta que una mujer, doña Penh, había levantado un templo sobre una colina para guardar unas imágenes de Buda halladas en el río: el Wat Phnom que dio nombre a la ciudad. Angkor no quedó del todo abandonada, pero el gran período imperial había terminado.

https://en.wikipedia.org/wiki/Angkorhttps://en.wikipedia.org/wiki/Phnom_Penhhttps://www.britannica.com/place/Cambodia/The-fall-of-Angkor

Los siglos oscuros entre Siam y Vietnam

Los cuatro siglos que van de la caída de Angkor a la llegada de los franceses son, en la memoria jemer, una larga época de repliegue. Reducido a un reino mediano, Camboya quedó atrapado entre dos vecinos en expansión: Siam (la actual Tailandia) al oeste y noroeste, y los reinos vietnamitas al este. Las cortes camboyanas, debilitadas por disputas dinásticas, buscaban con frecuencia el respaldo de uno para defenderse del otro, y terminaban pagándolo caro.

Siam arrancó las provincias del noroeste —Battambang, Siem Reap, la propia Angkor— y las mantuvo bajo su control durante más de un siglo. Vietnam, por su lado, avanzó sobre el delta del Mekong: la Cochinchina, con la futura Saigón, había sido tierra jemer (los camboyanos la llaman todavía Kampuchea Krom, 'Camboya de abajo') y quedó absorbida por la expansión vietnamita hacia el sur. En el siglo XIX, la presión sobre lo que quedaba del reino fue tal que camboyanos hablaron de un país a punto de desaparecer, repartido de hecho entre las dos potencias.

El punto más bajo llegó hacia 1830-1840, cuando la corte vietnamita intentó gobernar Camboya de forma directa, reorganizar su administración e imponer costumbres vietnamitas, lo que provocó rebeliones y una guerra devastadora con Siam sobre suelo camboyano. De aquel trauma nace buena parte del recelo histórico jemer hacia sus dos vecinos. Cuando en 1863 apareció una tercera potencia ofreciendo 'protección', el rey camboyano vio una salida a la tenaza.

https://www.britannica.com/place/Cambodia/Historyhttps://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Cambodiahttps://en.wikipedia.org/wiki/Post-Angkor_Period

El protectorado francés (1863-1953)

En 1863, el rey Norodom firmó un tratado que ponía a Camboya bajo protectorado francés. La lógica del monarca era clara: prefería el paraguas lejano de una potencia europea al abrazo asfixiante de Siam y Vietnam, que amenazaban con repartírselo. Francia, por su parte, quería asegurar el flanco del Mekong y su ruta hacia China. En 1887, Camboya quedó integrada en la Unión de la Indochina Francesa, junto con las tres regiones de Vietnam y, más tarde, Laos.

El protectorado tuvo una cara concreta y contradictoria. Por un lado, Francia mantuvo la monarquía como fachada y despojó a los reyes de casi todo poder efectivo; impuso impuestos y trabajos forzados que provocaron revueltas, y explotó la economía en beneficio de la metrópoli. Por el otro, la fascinación europea por Angkor —cuyas ruinas los exploradores franceses 'redescubrieron' para Occidente a mediados del siglo XIX— tuvo una consecuencia inesperada: en el tratado franco-siamés de 1907, Francia logró que Siam devolviera a Camboya las provincias del noroeste, Battambang y Siem Reap con la propia Angkor incluida. El país recuperó así su símbolo mayor.

Los franceses restauraron los templos, trazaron las avenidas y los edificios coloniales de Nom Pen, Battambang y Kampot, y ordenaron la administración. Pero el desarrollo económico y educativo fue escaso, y una élite muy pequeña accedió a la enseñanza superior. De esa élite, formada en parte en París, saldrían tanto los futuros líderes nacionalistas como, andando el tiempo, los cuadros de los Jemeres Rojos.

https://en.wikipedia.org/wiki/French_protectorate_of_Cambodihttps://wondersofcambodia.com/the-french-protectorate-of-camhttps://www.britannica.com/place/Cambodia/The-French-protect

La independencia de 1953 y la era de Sihanouk

El artífice de la independencia fue un rey joven y astuto. Norodom Sihanouk, coronado en 1941 cuando los franceses lo creían manejable, resultó todo lo contrario. Aprovechando el debilitamiento de Francia tras la Segunda Guerra Mundial y su desgaste en la guerra de Indochina contra el Viet Minh, lanzó en 1953 una 'cruzada real por la independencia': recorrió capitales, presionó a París y consiguió que Francia cediera. El 9 de noviembre de 1953, Camboya se declaró plenamente independiente, sin la guerra que sí desangró a Vietnam.

En 1955, Sihanouk hizo una jugada maestra: abdicó del trono en favor de su padre para poder entrar en la política de partidos sin dejar de ser el hombre fuerte del país. Fundó un movimiento propio, el Sangkum, ganó todas las elecciones y gobernó como jefe de Estado con un carisma abrumador. Fueron años de relativa estabilidad y de una efervescencia cultural notable —Sihanouk hacía películas, componía canciones, impulsaba una edad de oro de la música y el cine jemer—, pero también de mano dura con la oposición, tanto de derecha como de izquierda.

En política exterior apostó por la neutralidad y el no alineamiento en plena Guerra Fría, intentando mantener a Camboya al margen de la guerra que ardía en Vietnam. Fue un equilibrio imposible: toleró de hecho el paso de suministros comunistas por territorio camboyano —la 'ruta Ho Chi Minh'— y la instalación de bases norvietnamitas cerca de la frontera, lo que enfureció a Estados Unidos y a la derecha del ejército camboyano. Ese equilibrio se rompería de golpe en 1970.

https://en.wikipedia.org/wiki/Norodom_Sihanoukhttps://en.wikipedia.org/wiki/Kingdom_of_Cambodia_(1953%E2%8https://www.ebsco.com/research-starters/history/cambodia-gai

El golpe de 1970, la guerra civil y los bombardeos

En marzo de 1970, mientras Sihanouk estaba de viaje en el extranjero, su primer ministro y general Lon Nol, con el apoyo de la derecha proestadounidense, lo derrocó en un golpe de Estado y proclamó la República Jemer. El país, hasta entonces neutral, se sumó abiertamente al bando de Estados Unidos y de Vietnam del Sur en la guerra de Indochina. Sihanouk, desde el exilio en Pekín, hizo lo impensable: se alió con sus antiguos enemigos, los comunistas camboyanos a los que él mismo había bautizado con desprecio como 'Jemeres Rojos', y llamó al pueblo a sublevarse contra Lon Nol.

Empezó así una guerra civil brutal que se prolongó de 1970 a 1975. Los Jemeres Rojos, apoyados por Vietnam del Norte y China y con la bandera del rey depuesto como reclamo, crecieron con rapidez en el campo. Paralelamente, Camboya quedó atrapada en la guerra de Vietnam: entre 1969 y 1973, la aviación de Estados Unidos descargó sobre el territorio camboyano una campaña de bombardeos masiva y en gran parte secreta para golpear los santuarios comunistas. Las estimaciones del tonelaje y de las víctimas civiles varían mucho entre los historiadores, pero hay consenso en que el bombardeo fue enorme, causó una gran mortandad y desarraigo, y que —según una interpretación muy extendida, aunque debatida— empujó a campesinos furiosos y desesperados hacia las filas de los Jemeres Rojos.

La República de Lon Nol, corrupta y desbordada, se fue quedando reducida a las ciudades. El 17 de abril de 1975, tras un asedio final, las columnas de los Jemeres Rojos entraron en Nom Pen. Mucha gente los recibió con alivio, creyendo que llegaba la paz. Llegaba lo contrario.

https://en.wikipedia.org/wiki/Cambodian_Civil_Warhttps://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Menuhttps://www.britannica.com/place/Cambodia/The-Khmer-Republic

Los Jemeres Rojos y el genocidio (1975-1979)

Lo que siguió fue uno de los experimentos más radicales y letales del siglo XX. El régimen del Partido Comunista de Kampuchea, encabezado por Pol Pot —cuyo nombre real era Saloth Sar—, quiso refundar la sociedad desde cero, borrando la ciudad, el dinero, la escuela, la religión, la propiedad y la familia. El mismo día de la toma de Nom Pen, ordenaron evacuar por la fuerza toda la capital —cerca de dos millones de personas— hacia el campo, incluidos enfermos y ancianos. Repitieron la operación en cada ciudad del país. Rebautizaron el calendario: 1975 sería el 'Año Cero'.

La población fue convertida en mano de obra esclava en cooperativas agrícolas, trabajando jornadas agotadoras con raciones de hambre para cumplir cuotas de arroz delirantes. Murieron por trabajo forzado, hambruna y enfermedades sin atención. A eso se sumó el terror deliberado: el régimen ejecutó de forma sistemática a quienes consideraba enemigos de clase o traidores —funcionarios y soldados del régimen anterior, gente instruida, monjes budistas, minorías como los cham musulmanes y los vietnamitas—, y en sus últimos años se devoró a sí mismo en purgas paranoicas. El principal centro de tortura, la prisión S-21 de Nom Pen, instalada en una antigua escuela llamada Tuol Sleng, procesó a unas 15.000 personas: casi ninguna salió con vida. A los prisioneros se los llevaba a ejecutar a fosas comunes como las de Choeung Ek, uno de los muchos 'campos de la muerte' del país.

Las cifras se siguen investigando, pero las estimaciones más aceptadas sitúan el número de muertos entre 1,7 y 2,2 millones de personas, en torno a una cuarta parte de la población de entonces. La justicia llegó tarde y de forma limitada: un tribunal respaldado por la ONU, las Cámaras Extraordinarias en los Tribunales de Camboya (ECCC), creado en 2006, solo condenó a tres altos dirigentes —Kaing Guek Eav, alias 'Duch', jefe de S-21; Nuon Chea, el ideólogo; y Khieu Samphan, el jefe de Estado del régimen—; Pol Pot murió en 1998 sin ser juzgado. Visitar hoy Tuol Sleng y Choeung Ek no es turismo morboso: es el modo en que Camboya, y quien la visita, se niega a olvidar.

https://en.wikipedia.org/wiki/Cambodian_genocidehttps://www.britannica.com/event/Cambodian-genocidehttps://en.wikipedia.org/wiki/Tuol_Sleng_Genocide_Museumhttps://cja.org/what-we-do/litigation/khmer-rouge-trials/

La ocupación vietnamita y los acuerdos de paz

El régimen de los Jemeres Rojos no cayó por una revuelta interna ni por presión occidental, sino por la guerra con su vecino. Las provocaciones fronterizas, las masacres de civiles vietnamitas y el delirio nacionalista de Pol Pot, que soñaba con recuperar el antiguo delta jemer, llevaron a Vietnam a invadir Camboya a finales de 1978. El 7 de enero de 1979, las tropas vietnamitas entraron en Nom Pen y derribaron al régimen, poniendo fin al genocidio. Instalaron un gobierno aliado, la República Popular de Kampuchea, formado en buena parte por antiguos cuadros jemeres rojos que habían huido de las purgas, entre ellos un joven llamado Hun Sen.

La liberación no trajo la paz. Los Jemeres Rojos, lejos de desaparecer, se replegaron a la frontera con Tailandia y siguieron combatiendo como guerrilla durante más de una década. En un giro amargo de la Guerra Fría, mantuvieron el asiento de Camboya en la ONU y recibieron apoyo indirecto de China, de Tailandia y de Occidente, que preferían no reconocer a un gobierno impuesto por Vietnam y su aliado soviético. El país, en ruinas, quedó atrapado en una nueva guerra civil y bajo ocupación vietnamita hasta que, agotado y por la presión internacional, Vietnam retiró sus tropas en 1989.

El camino a la paz se selló en los Acuerdos de París del 23 de octubre de 1991, firmados por todas las facciones y garantizados por la comunidad internacional. Pusieron el país bajo una administración transitoria de la ONU —la Untac, una de las mayores operaciones de paz de su historia— encargada de organizar elecciones. En 1993, esos comicios restauraron la monarquía constitucional: Sihanouk volvió a ser rey de un país arrasado que empezaba, por fin, a reconstruirse.

https://en.wikipedia.org/wiki/Cambodian%E2%80%93Vietnamese_Whttps://en.wikipedia.org/wiki/1991_Paris_Peace_Agreementshttps://www.c-r.org/accord/cambodia/between-war-and-peace-ca

La Camboya de hoy

De las cenizas de los años setenta y ochenta emergió una Camboya que, en apenas una generación, pasó del hambre y la guerra a un crecimiento económico sostenido. El turismo —encabezado por los millones de visitantes que llegan a Angkor—, la industria textil y la construcción impulsaron una recuperación notable, y la esperanza de vida y la pobreza mejoraron de forma sensible respecto de aquel país destruido. Buena parte de la población tiene hoy menos de treinta años: nació después del horror y mira hacia adelante.

Pero la transición democrática que prometían los acuerdos de 1991 quedó a medias. La figura dominante de las últimas décadas ha sido Hun Sen, que gobernó como primer ministro desde 1985 durante casi treinta y ocho años —uno de los mandatos más largos del mundo— hasta traspasar el poder en 2023 a su hijo Hun Manet. Su Partido Popular de Camboya consolidó un poder casi absoluto: la principal fuerza opositora fue disuelta por la justicia antes de las elecciones de 2018, y organizaciones de derechos humanos denuncian de forma sistemática las restricciones a la prensa y a la disidencia. La deforestación, la corrupción y una fuerte dependencia económica de China son las otras sombras del presente.

Sobre todo eso pesa aún la memoria del genocidio. Camboya convive con un trauma que atraviesa a las familias, con memoriales como Tuol Sleng y Choeung Ek convertidos en lugares de duelo y pedagogía, y con la tarea todavía inconclusa de enseñar esa historia a los más jóvenes. Es un país que carga a la vez con la gloria de Angkor y con la herida de los campos de la muerte, y que sigue negociando, entre esas dos memorias, quién quiere ser.

https://en.wikipedia.org/wiki/Cambodiahttps://www.britannica.com/place/Cambodia/Cambodia-since-199https://en.wikipedia.org/wiki/Hun_Sen

🗺️ Historia por provincia / estado

Capital y centro (Mekong)
Ver su historia →
Costa sur (playas e islas)
Ver su historia →
Noreste (montañas y selva)
Ver su historia →
Noroeste (Angkor y templos)
Ver su historia →

📚 Bibliografía

← Volver a la guía de Camboya