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Historia · India

Historia de El oeste y el sur

Mumbai, de siete islas a megaciudad

Mumbai —la antigua Bombay— es hoy la capital financiera de India y una de las mayores megaciudades del mundo, pero nació de un archipiélago de siete islas pantanosas habitadas por comunidades de pescadores koli. Su historia moderna empieza con los europeos: los portugueses la controlaron en el siglo XVI y la llamaron 'Bom Bahia', la 'buena bahía'. En 1661, las islas pasaron a la corona británica como parte de la dote de la princesa portuguesa Catalina de Braganza al casarse con el rey Carlos II de Inglaterra, que a su vez las arrendó a la Compañía de las Indias Orientales.

La Compañía vio el potencial de su magnífico puerto natural y empezó a rellenar y unir las islas hasta formar una sola gran ciudad. El despegue definitivo llegó en el siglo XIX: la apertura del Canal de Suez en 1869 acortó la ruta a Europa, y la guerra de Secesión estadounidense disparó la demanda del algodón indio que se exportaba por Bombay. La ciudad se llenó de fábricas textiles, ferrocarriles y una arquitectura victoriana monumental —la estación Victoria (hoy Chhatrapati Shivaji), la Puerta de la India— que todavía define su perfil.

En el siglo XX, Bombay se convirtió en el motor económico de India y en la capital del cine: 'Bollywood', la mayor industria cinematográfica del mundo por número de películas, nació aquí. Rebautizada Mumbai en 1995, la ciudad es un imán que atrae a millones de personas de todo el país en busca de oportunidades, y encarna todos los contrastes de la India moderna: rascacielos junto a Dharavi, uno de los mayores barrios de chabolas de Asia; fortunas colosales junto a pobreza extrema; una energía y una diversidad que la convierten en la ciudad más cosmopolita del país.

https://en.wikipedia.org/wiki/Mumbaihttps://www.britannica.com/place/Mumbaihttps://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Mumbai

Goa, cuatro siglos y medio de Portugal

Goa es la huella más profunda que dejó Europa en India. En 1510, el gobernador portugués Afonso de Albuquerque conquistó la ciudad al sultanato de Bijapur y la convirtió en la capital del imperio portugués en Oriente, el 'Estado da Índia', que se extendía desde África hasta Macao. La 'Goa Dourada' ('Goa Dorada') llegó a ser una ciudad tan rica y populosa que se la comparaba con Lisboa; por su puerto pasaba el comercio de especias que había traído a los portugueses hasta India.

A diferencia de otros europeos, los portugueses no se limitaron a comerciar: colonizaron a fondo y, sobre todo, evangelizaron. Goa se convirtió en un gran centro del catolicismo en Asia, sede de un arzobispado y base de los misioneros jesuitas —entre ellos san Francisco Javier, cuyo cuerpo se venera todavía en la basílica del Bom Jesus—. Pero la cristianización tuvo también una cara oscura: la Inquisición de Goa, establecida en 1560 y activa durante más de dos siglos, persiguió con dureza a conversos sospechosos y a quienes mantenían prácticas hindúes, en uno de los episodios más represivos de la colonización. De aquella época quedan las grandes iglesias barrocas de la Vieja Goa, hoy Patrimonio de la Humanidad, y un legado cultural único: apellidos portugueses, cocina mestiza, música y una fuerte comunidad católica.

Goa siguió siendo portuguesa incluso después de la independencia india de 1947, cuando Lisboa se negó a entregarla. Finalmente, en diciembre de 1961, el ejército indio ocupó el territorio en la llamada Operación Vijay, y tras 451 años, la presencia portuguesa en India llegó a su fin. Goa se integró en la India y hoy es su estado más pequeño, célebre por sus playas, pero conserva una identidad indoportuguesa que no se encuentra en ninguna otra parte del país.

https://en.wikipedia.org/wiki/Portuguese_conquest_of_Goahttps://www.worldhistory.org/Portuguese_Goa/https://en.wikipedia.org/wiki/Annexation_of_Goa

Kerala, la costa de las especias

La estrecha franja de Kerala, entre las montañas de los Ghats occidentales y el mar Arábigo, fue durante milenios uno de los lugares más codiciados del mundo por una razón: las especias, sobre todo la pimienta negra, la 'oro negro'. Ya los antiguos romanos comerciaban con esta costa, y sus monedas se han hallado en la región. Árabes, chinos y judíos mercadeaban aquí mucho antes de que llegara ningún europeo. Fue precisamente en busca de estas especias que Vasco da Gama arribó a Calicut en 1498, inaugurando la era de la expansión europea en India.

Esa apertura milenaria al comercio marítimo hizo de Kerala una tierra excepcionalmente diversa en lo religioso. Aquí se asentó una de las comunidades judías más antiguas fuera de Oriente Medio, la de Cochin, con su sinagoga y su barrio propios. La tradición sostiene que el propio apóstol Tomás llegó a estas costas en el siglo I, dando origen a los cristianos de Santo Tomás o sirio-cristianos, una de las comunidades cristianas más antiguas del mundo. Y el islam llegó tempranamente, de la mano pacífica de los mercaderes árabes. Portugueses, holandeses y británicos se disputaron después el control de esta costa riquísima.

En tiempos modernos, Kerala se distinguió por otro motivo: en 1957 eligió democráticamente uno de los primeros gobiernos comunistas del mundo, y desde entonces la izquierda ha marcado su política. El resultado es el llamado 'modelo Kerala': el estado con mayor alfabetización de India —cercana al cien por cien—, alta esperanza de vida y buenos indicadores sociales, pese a no ser el más rico. Verde, letrado, plural y volcado al mar, Kerala ofrece una cara de India muy distinta a la del norte.

https://www.britannica.com/place/Kerala/Historyhttps://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Keralahttps://en.wikipedia.org/wiki/Kerala

Los backwaters, Munnar y los Ghats occidentales

El paisaje más famoso de Kerala son los backwaters: una red de lagunas, canales y ríos que corre paralela a la costa, comunicada con el mar y con los grandes lagos interiores como el Vembanad. Durante siglos, esta malla de agua fue la principal vía de transporte de la región: por ella circulaban las barcazas de arroz, coco y especias que conectaban los pueblos del interior con los puertos. Hoy, las mismas barcazas tradicionales —los kettuvallam, reconvertidos en casas flotantes— recorren los canales desde Alleppey (Alappuzha) llevando viajeros entre palmerales y arrozales, en uno de los recorridos más plácidos de India.

Tierra adentro, donde los Ghats occidentales se elevan de golpe, el clima cambia por completo. En estas montañas, los británicos encontraron un terreno ideal para un nuevo cultivo y fundaron, a finales del siglo XIX, las plantaciones de té de Munnar, que hoy tapizan las laderas de un verde intenso hasta donde alcanza la vista. Como en Darjeeling, la estación de montaña ofrecía además un refugio fresco frente al calor de la costa. Munnar combina hoy plantaciones, cascadas y reservas naturales como la de Eravikulam.

Los Ghats occidentales que atraviesan Kerala no son un decorado cualquiera: son una de las regiones de mayor biodiversidad del planeta, reconocida por la Unesco, un refugio de especies que no existen en ningún otro lugar. Esta cadena montañosa es también la que detiene las nubes del monzón y explica la exuberancia verde de toda la costa. Backwaters, plantaciones y selva de montaña forman así el reverso natural del sur: la India húmeda, tropical y frondosa, tan distinta de los desiertos del noroeste.

https://en.wikipedia.org/wiki/Kerala_backwatershttps://en.wikipedia.org/wiki/Munnarhttps://whc.unesco.org/en/list/1342/

Vijayanagara, Hampi y el sur dravídico

En el interior del sur, entre un paisaje surrealista de colinas de rocas graníticas y arrozales, se extienden las ruinas de Hampi, la antigua capital del imperio de Vijayanagara. Fundado en 1336 por los hermanos Harihara y Bukka, este imperio hindú llegó a dominar todo el sur de India y a ser, en su apogeo del siglo XV y comienzos del XVI, uno de los Estados más poderosos y ricos del mundo. Su capital, Vijayanagara —'la ciudad de la victoria'—, era, según los viajeros de la época, una de las mayores urbes del planeta, con mercados donde se comerciaba con diamantes y caballos, templos monumentales y un sistema de embalses y canales admirable.

Vijayanagara nació en parte como bastión de resistencia hindú frente al avance de los sultanatos musulmanes del Deccan, con los que mantuvo una rivalidad constante. Bajo reyes como Krishnadevaraya, en el siglo XVI, el imperio alcanzó su máximo esplendor cultural, con un florecimiento de la literatura en telugu y canarés, la arquitectura de templos —como el de Virupaksha y el de Vittala, con su célebre carro de piedra— y las artes. Los mercaderes portugueses de Goa comerciaban con esta corte fabulosa.

El final llegó de golpe. En 1565, una coalición de los sultanatos del Deccan derrotó a Vijayanagara en la batalla de Talikota (o Rakshasi-Tangadi); el ejército imperial fue aniquilado y su líder, Rama Raya, ejecutado. Los vencedores entraron en la capital y la saquearon e incendiaron durante meses, reduciéndola a las ruinas que hoy vemos, declaradas Patrimonio de la Humanidad. La caída de Vijayanagara marcó el fin del último gran imperio hindú del sur y muestra otra cara de la historia india: la del sur dravídico, con sus lenguas, sus dinastías y sus conflictos propios, muchas veces al margen de los relatos centrados en Delhi.

https://en.wikipedia.org/wiki/Vijayanagara_Empirehttps://whc.unesco.org/en/list/241/https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Talikota

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📚 Bibliografía

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