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Historia · Ciudad del Vaticano

Historia de Los Museos

El origen de los Museos y una estatua desenterrada

Los Museos Vaticanos, hoy una de las mayores colecciones de arte del mundo, nacieron casi por casualidad de un hallazgo. En enero de 1506 se desenterró en una viña de Roma el 'Laocoonte', un grupo escultórico helenístico que representa al sacerdote troyano y sus hijos atrapados por serpientes. El papa Julio II envió a examinarlo a Giuliano da Sangallo y a Miguel Ángel, que trabajaban en el Vaticano, y por consejo de ellos lo compró de inmediato y lo expuso en el patio del Belvedere.

Aquella colección de esculturas antiguas reunidas por Julio II es el germen de los museos actuales. A lo largo de los siglos, sucesivos papas fueron ampliándola: en el siglo XVIII se organizó el Museo Pío-Clementino, con las grandes estatuas clásicas; en el XIX, Gregorio XVI abrió las secciones egipcia y etrusca. Hoy los Museos Vaticanos abarcan kilómetros de galerías —desde la escalera helicoidal de Bramante, con su rampa en espiral, hasta salas de mapas, tapices y arte moderno— que conducen, como final del recorrido, a la Capilla Sixtina.

https://en.wikipedia.org/wiki/Vatican_Museumshttps://en.wikipedia.org/wiki/Laoco%C3%B6n_and_His_Sons

Las Estancias de Rafael

Antes de llegar a la Sixtina, el recorrido atraviesa las Estancias de Rafael, cuatro salas que fueron los apartamentos privados del papa Julio II y que este encargó decorar al joven Rafael Sanzio a partir de 1508, al mismo tiempo que Miguel Ángel pintaba la bóveda de la Sixtina a pocos metros de distancia. La coincidencia de los dos gigantes trabajando en paralelo, midiéndose y compitiendo, es uno de los grandes momentos del Alto Renacimiento.

La obra más célebre de estas salas es 'La escuela de Atenas', en la Estancia de la Signatura: una composición monumental que reúne a los grandes filósofos de la Antigüedad —con Platón y Aristóteles en el centro— bajo una arquitectura grandiosa. Rafael retrató en ella, con los rasgos de los sabios antiguos, a varios artistas de su época, en un homenaje al pensamiento clásico que resume el ideal humanista del Renacimiento. Las estancias muestran cómo el arte, al servicio del papado, buscaba conciliar la cultura pagana grecolatina con la fe cristiana.

https://en.wikipedia.org/wiki/Raphael_Roomshttps://en.wikipedia.org/wiki/The_School_of_Athens

La Capilla Sixtina, la capilla de los papas

La Capilla Sixtina debe su nombre al papa Sixto IV, que la mandó construir entre 1473 y 1481 como la gran capilla del palacio papal. Sus dimensiones no son casuales: según una tradición, reproducen las medidas del Templo de Salomón descrito en la Biblia. Antes de que llegara Miguel Ángel, las paredes ya habían sido decoradas por algunos de los mejores pintores del momento —Botticelli, Perugino, Ghirlandaio y otros— con escenas de la vida de Moisés y de Cristo.

Además de su valor artístico, la Sixtina cumple una función política y religiosa de primer orden: es el lugar donde, desde hace siglos, se reúne el cónclave de cardenales para elegir al nuevo papa. Bajo estos frescos se decidieron los últimos pontificados, incluido el cónclave de mayo de 2025 que eligió a León XIV. Es, a la vez, uno de los espacios artísticos más admirados del planeta y una sala de decisiones que sigue plenamente en uso.

https://en.wikipedia.org/wiki/Sistine_Chapelhttps://vatican.museum/the-museum/the-sistine-chapel/the-sis

La bóveda de Miguel Ángel

El techo de la Sixtina es probablemente el fresco más famoso de la historia del arte. El papa Julio II encargó a Miguel Ángel pintar la bóveda, y el artista —que se consideraba ante todo escultor y aceptó la comisión a regañadientes— trabajó en ella entre 1508 y 1512, buena parte del tiempo tumbado de espaldas sobre altos andamios, en condiciones agotadoras.

El resultado es un programa monumental de más de trescientas figuras que narra episodios del Génesis, desde la creación del mundo hasta el diluvio. En el centro está la escena más reproducida de todas: la 'Creación de Adán', en la que las manos de Dios y del primer hombre casi se tocan, separadas por un mínimo espacio cargado de tensión. Alrededor, profetas, sibilas y escenas bíblicas despliegan una anatomía poderosa y una fuerza dramática que cambiaron para siempre la pintura occidental. La bóveda de la Sixtina convirtió a Miguel Ángel, ya célebre como escultor, en el pintor más influyente de su tiempo.

https://en.wikipedia.org/wiki/Sistine_Chapel_ceilinghttps://en.wikipedia.org/wiki/The_Creation_of_Adam

El Juicio Final y el escándalo de los desnudos

Casi treinta años después de terminar la bóveda, Miguel Ángel volvió a la Sixtina para pintar el muro del altar. Entre 1536 y 1541, ya anciano, realizó 'El Juicio Final', una enorme composición que representa el fin de los tiempos, con Cristo juez en el centro rodeado por una multitud de almas que ascienden al cielo o se precipitan al infierno. Es una obra más sombría y atormentada que la bóveda, marcada por el clima de crisis que dejaron la Reforma y el saco de Roma de 1527.

La abundancia de figuras desnudas provocó escándalo en algunos sectores de la Iglesia de la Contrarreforma. Tras la muerte de Miguel Ángel, se encargó al pintor Daniele da Volterra cubrir con paños y velos varias de las desnudeces, lo que le valió el apodo burlón de 'il Braghettone', el calzonero. Las restauraciones del siglo XX recuperaron buena parte del colorido original del conjunto. El 'Juicio Final' cierra, sobre el altar donde se celebra el cónclave, el gran relato pintado de la Sixtina: de la creación del mundo en el techo al juicio de la humanidad en la pared.

https://en.wikipedia.org/wiki/The_Last_Judgment_(Michelangelhttps://en.wikipedia.org/wiki/Sistine_Chapel

La necrópolis y la tumba de San Pedro

Bajo el suelo de la basílica, varios metros más abajo, se conserva el nivel más antiguo y sorprendente de todo el Vaticano: una necrópolis romana con calles de mausoleos que datan de entre los siglos I y IV. Quedó sepultada cuando Constantino niveló la colina para levantar su basílica, y así, involuntariamente, la preservó durante mil seiscientos años. Se visita hoy con reserva anticipada, en el recorrido conocido como 'scavi' (excavaciones), en grupos reducidos.

Las excavaciones que la sacaron a la luz se realizaron entre 1940 y 1949, por orden del papa Pío XII, con el objetivo explícito de buscar la tumba del apóstol Pedro justo debajo del altar mayor. Los arqueólogos hallaron un enterramiento humilde junto a un muro rojo, sobre el que en el siglo II se había levantado un pequeño monumento, exactamente en el eje de la basílica. En 1968, Pablo VI anunció que unos restos óseos hallados en el lugar habían sido identificados como los de Pedro, aunque una parte de los especialistas mantiene reservas sobre esa atribución.

Más allá de la certeza arqueológica, imposible de zanjar del todo, la necrópolis ofrece algo excepcional: caminar bajo la basílica más grande del cristianismo y ver, con los propios ojos, el motivo por el que se construyó todo lo que hay encima. Aquí, en un enterramiento pobre de la Roma imperial, empezó la historia de dos mil años que hizo de una colina a orillas del Tíber el país más pequeño y singular del mundo.

https://en.wikipedia.org/wiki/Vatican_Necropolishttps://en.wikipedia.org/wiki/Tomb_of_Saint_Peter

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