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Historia · Singapur

Historia de Centro y Marina Bay

El río Singapur, cuna de la ciudad

Toda la historia moderna de Singapur empieza en un puñado de metros: la desembocadura del río Singapur, donde Stamford Raffles desembarcó el 29 de enero de 1819. Alrededor de esa boca de agua se organizó el primer asentamiento británico. En el Plan de Ciudad que Raffles esbozó en 1822, la orilla sur del río quedó para el distrito comercial europeo y la orilla norte para el gobierno; a pocos pasos empezaban los barrios asignados a cada comunidad.

Durante más de un siglo, el río fue una arteria vivísima y sucia a la vez. En Boat Quay, sobre la ribera sur, se apiñaban los almacenes (godowns) y se amontonaban los twakow y bumboats, las barcazas de fondo plano que transportaban la mercadería entre los barcos anclados en la rada y los depósitos de tierra. Cargadores culíes descargaban sacos de arroz, especias, caucho y estaño en un caos de gritos y olores. Se calcula que en su apogeo buena parte del comercio de Singapur pasaba por esas orillas.

Ese ajetreo también convirtió al río en una cloaca a cielo abierto. En 1977, el gobierno de Lee Kuan Yew lanzó una limpieza monumental que duró una década: se reubicaron industrias, vendedores y actividades contaminantes, y hacia 1987 el río volvió a tener agua limpia. Los viejos godowns de Boat Quay y Clarke Quay, en lugar de demolerse, se restauraron y reconvirtieron en bares y restaurantes. Hoy se puede recorrer en bumboat el mismo tramo por donde entró la mercadería que hizo rica a la ciudad.

https://en.wikipedia.org/wiki/Singapore_Riverhttps://en.wikipedia.org/wiki/Founding_years_of_modern_Singa

Clarke Quay y los muelles del comercio

Río arriba de Boat Quay está Clarke Quay, un tramo de la ribera que lleva el nombre de Sir Andrew Clarke, gobernador de los Straits Settlements en la década de 1870, la época en que Singapur consolidaba su papel de gran puerto de reexportación. Durante generaciones fue una zona de almacenes, aserraderos, mercados y muelles donde atracaban las barcazas que subían por el río cargadas de mercadería.

Hacia mediados del siglo XX, con la modernización del puerto y el traslado de la actividad de carga a terminales de contenedores más al oeste, los viejos muelles del río quedaron obsoletos y en decadencia. La gran limpieza del río en los años ochenta cambió su destino: en vez de arrasar los almacenes coloniales de colores, se los recicló. Desde los años noventa, Clarke Quay renació como uno de los polos de vida nocturna de la ciudad, con las mismas shophouses y depósitos restaurados ocupados por restaurantes y bares.

Es un buen ejemplo de la manera singapurense de tratar su pasado: conservar la cáscara histórica y llenarla de una función nueva. Los edificios cuentan de dónde viene la riqueza de la ciudad —del comercio ribereño— aunque adentro ya no haya sacos de especias sino mesas de restaurante. La memoria del puerto fluvial sobrevive así como escenografía de una ciudad que hace rato movió su comercio a otra escala.

https://en.wikipedia.org/wiki/Clarke_Quayhttps://en.wikipedia.org/wiki/Singapore_River

Marina Bay, una bahía construida por el hombre

Cuesta creerlo mirando el skyline, pero casi todo Marina Bay está construido sobre tierra que antes era mar. A partir de los años setenta, Singapur emprendió un enorme proyecto de ganancia de terrenos frente a su costa sur para crear una nueva extensión del centro de la ciudad. Donde antes rompían las olas se rellenó con arena y roca, y sobre ese suelo nuevo se levantaría, décadas después, el barrio más icónico del Singapur contemporáneo.

La pieza que cerró el proyecto fue el Marina Barrage, una represa inaugurada en 2008 que atraviesa la boca de la bahía. Cumple tres funciones a la vez, muy singapurenses: convierte la bahía en un embalse de agua dulce (parte de la estrategia para dejar de depender del agua de Malasia), controla las inundaciones de la ciudad baja y crea un espejo de agua para actividades recreativas. Alrededor de esa bahía cerrada se dispusieron después los grandes símbolos de la nueva Singapur.

El más famoso es el Marina Bay Sands, el hotel de tres torres coronado por una plataforma con forma de barco y su piscina infinita, inaugurado en 2010 como parte de un 'resort integrado' con casino. Fue una decisión muy debatida: durante décadas el gobierno había prohibido los casinos por razones morales y sociales, y su legalización marcó un giro pragmático hacia el turismo de gran escala. Frente a él, cada noche, el show de luces y agua Spectra ilumina una bahía que hace cincuenta años no existía.

https://en.wikipedia.org/wiki/Marina_Bay,_Singaporehttps://en.wikipedia.org/wiki/Land_reclamation_in_Singapore

Gardens by the Bay y la ciudad en un jardín

También sobre tierra ganada al mar, junto al Marina Bay Sands, se abrió en 2012 el parque Gardens by the Bay, la expresión más espectacular de una idea que Singapur cultiva desde hace medio siglo. Cuando Lee Kuan Yew impulsó en los años sesenta la 'ciudad jardín', buscaba que una isla pequeña y densamente poblada no se convirtiera en una selva de cemento y que, de paso, el verde funcionara como carta de presentación ante los inversores extranjeros.

Gardens by the Bay lleva esa visión al extremo futurista. Sus Supertrees son estructuras verticales de entre 25 y 50 metros, cubiertas de plantas trepadoras, que de día funcionan como jardines verticales y de noche se encienden en un show de luces. Algunas captan energía solar y ayudan a ventilar los invernaderos vecinos. Los dos grandes domos climatizados —el Flower Dome y el Cloud Forest, este último con una cascada interior de casi 35 metros— recrean climas de otras partes del mundo.

Más allá del espectáculo turístico, el parque es una declaración de principios. Singapur pasó del lema 'ciudad jardín' al de 'ciudad en un jardín': la idea de que la naturaleza no es un adorno sino parte de la infraestructura, con techos verdes, corredores ecológicos y parques por toda la isla. Gardens by the Bay es la vidriera de ese proyecto, levantada, como el resto de Marina Bay, sobre suelo que el país le arrancó al mar.

https://en.wikipedia.org/wiki/Gardens_by_the_Bayhttps://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Singapore

El Merlión y el distrito cívico

En la boca del río, mirando a Marina Bay, está el Merlión: una criatura con cabeza de león y cuerpo de pez que escupe agua a la bahía. No es un símbolo antiguo, sino un emblema turístico diseñado en 1964 y erigido como estatua en 1972. Su forma condensa dos capas de la historia local: la cabeza de león remite a la leyenda de Sang Nila Utama y al nombre 'Singapura', la Ciudad del León; la cola de pez, al pasado de aldea de pescadores y de puerto. Es, en definitiva, un mito moderno construido para dar identidad visual a un país joven.

Detrás del Merlión se abre el distrito cívico, el corazón institucional heredado de la administración colonial. Alrededor del Padang —la gran explanada de césped donde todavía se juega al críquet— se alinean edificios cargados de historia: el antiguo City Hall, donde en septiembre de 1945 los japoneses firmaron la rendición de sus fuerzas del sudeste asiático; la antigua Corte Suprema; el Parlamento; y el Victoria Theatre. Muchos de esos edificios son hoy museos y galerías, como la National Gallery.

A pocos pasos, sobre la orilla sur del río, se levanta Raffles Place, el centro financiero, con las torres de los bancos donde late buena parte de la economía de la ciudad. En apenas unas manzanas conviven así las tres Singapur: la del mito fundacional junto al agua, la del poder colonial y administrativo alrededor del Padang, y la del dinero global en los rascacielos. Todo, otra vez, a orillas del mismo río donde empezó la historia en 1819.

https://en.wikipedia.org/wiki/Merlionhttps://en.wikipedia.org/wiki/Civic_District,_Singapore

📍 Destinos de Centro y Marina Bay

Marina BayGardens By The BayClarke Quay

📚 Bibliografía

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