Viajá con Gus
InicioJapónHistoriaChubu (Alpes japoneses)
Historia · Japón

Historia de Chubu (Alpes japoneses)

Kanazawa y la riqueza del clan Maeda

En la costa del mar de Japón, Kanazawa fue durante el período Edo la capital de uno de los dominios más ricos del país, el han de Kaga, gobernado por el clan Maeda. Su producción de arroz —medida en koku— era la segunda más grande de Japón después de la de los propios Tokugawa, lo que dio a los Maeda una fortuna inmensa y a Kanazawa un esplendor cultural poco común en una ciudad de provincias.

Hábiles políticos, los Maeda entendieron que exhibir poder militar frente a los Tokugawa era peligroso, así que canalizaron su riqueza hacia las artes: patrocinaron la artesanía, la cerámica, la seda, el teatro noh y el pan de oro, del que Kanazawa produce todavía hoy la casi totalidad del que se fabrica en Japón. Esa política convirtió a la ciudad en un gran centro cultural, sin la necesidad de fortalezas amenazantes.

La joya de aquella época es el Kenroku-en, considerado uno de los tres jardines más bellos de Japón, desarrollado por los Maeda a lo largo de casi dos siglos junto a su castillo. Kanazawa tuvo, además, otra suerte histórica: al carecer de industria militar relevante, se salvó de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, por lo que conserva intactos sus barrios de casas de samuráis (Nagamachi) y sus distritos de geishas (Higashi Chaya), un retrato vivo de la ciudad castillo del período Edo.

https://en.wikipedia.org/wiki/Kanazawahttps://en.wikipedia.org/wiki/Kenroku-en

Takayama, la pequeña Kioto de los Alpes

Enclavada en lo profundo de las montañas de la antigua provincia de Hida, Takayama prosperó gracias a un recurso valioso: sus carpinteros. La madera y la maestría de los artesanos de Hida eran tan apreciadas que, ya en época antigua, en lugar de pagar impuestos en arroz, la región enviaba a sus carpinteros a trabajar en la construcción de palacios y templos de las capitales imperiales.

Por su riqueza forestal y su importancia estratégica, durante el período Edo Takayama pasó a ser administrada directamente por el shogunato Tokugawa, en lugar de por un daimyo local. La sede de ese gobierno, el Takayama Jinya, es el único edificio de administración provincial del período que se conserva en Japón. El aislamiento de la ciudad entre montañas hizo que su casco antiguo de casas de madera oscura, con sus destilerías de sake y sus tiendas centenarias, llegara casi intacto hasta hoy, lo que le valió el apodo de 'la pequeña Kioto'.

Takayama es célebre también por su festival, el Takayama Matsuri, uno de los tres más bellos de Japón, en el que desfilan carrozas ornamentadas del siglo XVII con autómatas mecánicos (karakuri). La ciudad es, además, la puerta de entrada a uno de los rincones más singulares del país.

https://en.wikipedia.org/wiki/Takayama,_Gifuhttps://en.wikipedia.org/wiki/Hida_Province

Shirakawa-go y las casas de manos que rezan

Cerca de Takayama, en valles que la nieve aislaba durante meses, las aldeas de Shirakawa-go y la vecina Gokayama desarrollaron un tipo de vivienda único: las casas gassho-zukuri. El nombre significa 'construidas como manos en oración', porque sus enormes techos de paja, muy empinados, recuerdan dos manos juntas en rezo. Esa pendiente pronunciada permitía que la nieve, abundantísima en la zona, resbalara sin hundir el tejado.

Estas granjas, algunas de más de dos siglos de antigüedad, eran mucho más que viviendas: sus amplios áticos, calentados por el hogar de la planta baja, se usaban para criar gusanos de seda, una industria vital para la economía de estas comunidades montañesas apartadas. Se construían sin un solo clavo, con vigas atadas con cuerdas, y su mantenimiento —rehacer el techo de paja— exigía el trabajo cooperativo de toda la aldea, una tradición de ayuda mutua llamada yui.

El aislamiento que durante siglos condenó a estos valles a la pobreza los salvó, al final, del cambio: por eso conservan un modo de vida rural preindustrial que en casi todo Japón desapareció. En 1995, Shirakawa-go y Gokayama fueron inscritas como Patrimonio de la Humanidad, y sus aldeas cubiertas de nieve bajo la luz de los faroles se volvieron una de las imágenes más queridas del Japón profundo.

https://en.wikipedia.org/wiki/Shirakawa,_Gifu_(village)https://whc.unesco.org/en/list/734/

Los Alpes japoneses, la espina dorsal del país

La región de Chubu está dominada por las grandes cordilleras del centro de Honshu, bautizadas 'Alpes japoneses' a finales del siglo XIX por ingenieros y misioneros occidentales, entre ellos el británico William Gowland, impresionados por sus picos de más de 3.000 metros. Estas montañas dividen el país en dos vertientes muy distintas: la del Pacífico, más templada y poblada, y la del mar de Japón, castigada por unas nevadas de las más intensas del mundo.

Ese relieve abrupto marcó la historia de la región. Las montañas dificultaban el paso de los ejércitos y el comercio, y crearon un mosaico de valles aislados con culturas, dialectos y economías propias, dedicadas a la madera, la minería, la seda y la agricultura de montaña. Durante siglos, cruzar estas cumbres fue una empresa dura, y muchas comunidades vivieron prácticamente al margen del poder central.

Con la modernización Meiji y luego el turismo del siglo XX, esos mismos obstáculos se volvieron atractivos: el montañismo, introducido por los occidentales, hizo de los Alpes japoneses un destino de excursionismo, y la nieve convirtió a la región en el corazón de los deportes de invierno del país. Nagano, en el corazón de Chubu, fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1998.

https://en.wikipedia.org/wiki/Japanese_Alpshttps://en.wikipedia.org/wiki/Ch%C5%ABbu_region

Una encrucijada entre el este y el oeste

Más allá de sus montañas, la región de Chubu fue históricamente una encrucijada entre el Japón oriental de Edo y el occidental de Kioto y Osaka. Por ella pasaban las dos grandes rutas del período Edo: el Tokaido, junto a la costa, y el Nakasendo, por el interior montañoso, cuyas antiguas postas —como Magome y Tsumago, en el valle de Kiso— conservan todavía el empedrado y las casas de madera de la época.

Esa posición central la puso en el foco de los grandes conflictos. La provincia de Owari, en el actual Chubu, fue la cuna de Oda Nobunaga, el primero de los tres unificadores, y muy cerca, en 1600, se libró la batalla de Sekigahara, que decidió el destino del país a favor de los Tokugawa. Nagoya, hoy la mayor ciudad de la región y un potente centro industrial —sede del imperio automotriz de Toyota, nacido en la vecina zona textil—, creció alrededor de un castillo que los Tokugawa levantaron para vigilar precisamente este cruce de caminos.

Así, Chubu combina dos rostros de la historia japonesa: el del Japón rural y montañés de las aldeas aisladas, que preservó tradiciones milenarias, y el del Japón de las grandes rutas y batallas, por donde pasó buena parte de lo que definió al país. Esa doble condición —refugio apartado y paso obligado— es la clave de su identidad.

https://en.wikipedia.org/wiki/Nakasend%C5%8Dhttps://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Sekigahara

📍 Destinos de Chubu (Alpes japoneses)

KanazawaTakayama

📚 Bibliografía

← Volver a la historia de Japón