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Historia · Filipinas

Historia de Bisayas (centro)

Cebú, donde empezó todo

Las Bisayas, el racimo de islas del centro del archipiélago, fueron el escenario del primer contacto y de la primera colonización. Cebú, en particular, es el lugar donde comienza la historia moderna de Filipinas. Allí llegó Magallanes en 1521 y allí, en la vecina Mactán, murió a manos de Lapu-Lapu. Y allí volvió Legazpi en 1565 para fundar el primer asentamiento español permanente del país, San Miguel, que sería el germen de la ciudad de Cebú, la más antigua de Filipinas.

Cebú había sido antes un próspero rajanato comercial, el reino de Sugbu, gobernado por Rajah Humabón cuando llegó Magallanes. Era un puerto activo, en contacto con China y con el sudeste asiático, y esa vocación mercantil nunca la perdió: hoy Cebú es la segunda área metropolitana del país y un gran centro portuario, industrial y de conexiones aéreas y marítimas hacia el resto de las islas.

De aquel primer encuentro sobreviven dos símbolos poderosos. Uno es el Santo Niño de Cebú, la imagen del Niño Jesús que Magallanes regaló a la esposa de Humabón en 1521 y que, según la tradición, se encontró intacta décadas después entre las cenizas de la expedición de Legazpi; es la reliquia católica más antigua y venerada del país. El otro es la Cruz de Magallanes, plantada al bautizar a los primeros conversos. Alrededor de esa devoción gira cada enero el Sinulog, una de las mayores fiestas religiosas de Filipinas.

https://en.wikipedia.org/wiki/Cebuhttps://en.wikipedia.org/wiki/Rajahnate_of_Cebuhttps://en.wikipedia.org/wiki/Santo_Ni%C3%B1o_de_Cebu

La cristianización y el mundo visaya

Desde Cebú, la fe católica se expandió por todas las Bisayas, que se convirtieron en uno de los corazones religiosos del país. Los frailes levantaron iglesias de piedra coralina, muchas de ellas fortificadas para resistir las incursiones, y organizaron la vida de los pueblos alrededor de la parroquia. Varias de esas iglesias, como las de Bohol e Iloilo, están entre las más bellas y antiguas de Filipinas, aunque algunas quedaron gravemente dañadas por el terremoto que sacudió las Bisayas centrales en 2013.

Los visayas, hablantes de lenguas como el cebuano y el hiligaynon, formaban antes de la conquista una sociedad marítima vigorosa, de navegantes, comerciantes y guerreros, con notables tradiciones de tatuaje —los primeros españoles los llamaron 'pintados' por sus cuerpos tatuados— y de construcción naval. Bajo España, esa energía se canalizó hacia el comercio, la agricultura de exportación y la pesca.

Las Bisayas sufrieron durante siglos el flagelo de las incursiones de los moros del sur, que remontaban desde Sulú y Mindanao para asaltar los pueblos costeros y capturar cautivos para el mercado de esclavos. Contra ese peligro se construyeron atalayas y baluartes a lo largo de las costas, y la vida de las aldeas quedó marcada por la alarma constante. Esa larga historia de conflicto entre el norte cristianizado y el sur musulmán es una de las claves para entender las tensiones que todavía atraviesan al país.

https://en.wikipedia.org/wiki/Visayashttps://en.wikipedia.org/wiki/Visayanshttps://en.wikipedia.org/wiki/Moro_raids

Bohol, el pacto de sangre y las rebeliones más largas

Bohol, la isla de las curiosas Chocolate Hills y de los diminutos tarseros, guarda dos capítulos mayores de la historia filipina. El primero es el Sandugo, el 'pacto de sangre' que sellaron en 1565 el jefe local Datu Sikatuna y Miguel López de Legazpi, mezclando unas gotas de su sangre en vino y bebiéndola como señal de amistad y alianza. Es uno de los símbolos fundacionales de la relación —y del choque— entre filipinos y españoles, y hoy se recuerda como un emblema de la hospitalidad y la palabra empeñada.

El segundo capítulo es de resistencia. Bohol protagonizó la rebelión más larga de toda la historia colonial filipina: la de Francisco Dagohoy, que estalló en 1744 por un agravio del clero y se prolongó durante 85 años, hasta 1829. Los rebeldes se refugiaron en las montañas del interior y establecieron una comunidad libre que los españoles no lograron someter durante casi un siglo. Antes, en 1621-1622, la isla ya había vivido otra sublevación, la de Tamblot, un líder religioso indígena que intentó restaurar los cultos ancestrales frente a la nueva fe.

Esa fama de tierra indómita convive con la imagen apacible del Bohol de hoy. Sus más de mil colinas cónicas, que se ponen marrones en la estación seca y dieron origen al nombre de Chocolate Hills, y sus bosques donde sobrevive el tarsero, uno de los primates más pequeños del mundo, la convirtieron en un destino natural de primer orden. El terremoto de 2013 dañó pueblos e iglesias históricas, pero también, curiosamente, hizo emerger nuevas fallas y elevó parte del terreno, un recordatorio más de la geología viva de estas islas.

https://en.wikipedia.org/wiki/Boholhttps://en.wikipedia.org/wiki/Dagohoy_rebellionhttps://en.wikipedia.org/wiki/Sandugo

Boracay, Panay y el nacimiento del turismo de playa

Frente a la punta noroeste de la isla de Panay, en la provincia de Aklan, la diminuta Boracay se convirtió en el símbolo del turismo de playa filipino. Sus cuatro kilómetros de arena blanquísima —la White Beach— y sus atardeceres de postal la llevaron de ser una isla de pescadores casi desconocida en los años setenta a uno de los destinos más famosos del sudeste asiático. Buena parte de la isla es hogar ancestral del pueblo ati, los primeros habitantes negritos de Panay, cuyos derechos sobre la tierra quedaron muchas veces atropellados por el boom turístico.

Panay, la isla mayor de la región, tiene su propia mitología histórica: la leyenda del Maragtas, que narra la llegada de diez datus de Borneo que habrían comprado la isla a los ati a cambio de un sombrero de oro y un collar, en un episodio celebrado cada año en la fiesta del Ati-Atihan de Kalibo, considerada la 'madre' de todos los carnavales filipinos. Los historiadores discuten cuánto de esa historia es hecho y cuánto tradición literaria posterior, pero su peso cultural es enorme.

Boracay ofrece además una lección contemporánea. En 2018, el gobierno filipino tomó una decisión drástica: cerró la isla al turismo durante seis meses para limpiarla, tras años de crecimiento descontrolado que habían convertido sus aguas en un vertedero de aguas residuales. La 'rehabilitación' de Boracay se volvió un caso de estudio mundial sobre los límites del turismo masivo y sobre lo que cuesta reparar el daño hecho a un paraíso.

https://en.wikipedia.org/wiki/Boracayhttps://en.wikipedia.org/wiki/Ati-Atihan_festivalhttps://en.wikipedia.org/wiki/Maragtas

Las islas del centro, un mundo de mar

Más allá de los grandes nombres, las Bisayas son un mosaico de islas donde la vida siempre giró en torno al mar. Siquijor, la pequeña isla que los españoles llamaron 'isla del fuego' por el resplandor de las luciérnagas, arrastra una fama de tierra de curanderos, hechiceros y rituales que todavía atrae y sobrecoge, una muestra de cómo las creencias precristianas sobrevivieron por debajo del catolicismo. Dumaguete, en la vecina isla de Negros, es una amable ciudad universitaria, sede de una de las universidades más antiguas del país y base para el buceo en los arrecifes de Apo.

Negros, la isla del azúcar, tiene una historia social intensa: durante el auge de las plantaciones de caña en los siglos XIX y XX, se formó una aristocracia terrateniente —los 'hacenderos'— y una masa de trabajadores rurales, los sacadas, cuyas duras condiciones alimentaron conflictos agrarios que llegan hasta hoy. El contraste entre la riqueza del azúcar y la pobreza del campo hizo de Negros un símbolo de la desigualdad filipina.

Estas islas dependen del mar para casi todo: la pesca, el transporte, el comercio y, cada vez más, el turismo. Y del mar llegan también las mayores amenazas. En noviembre de 2013, el tifón Haiyan —conocido en Filipinas como Yolanda—, uno de los ciclones más potentes jamás registrados, arrasó las Bisayas orientales y dejó más de seis mil muertos y una devastación inmensa, sobre todo en la ciudad de Tacloban. Fue un recordatorio, tan trágico como el terremoto de ese mismo año, de que vivir en estas islas es vivir a merced del mar que les da todo.

https://en.wikipedia.org/wiki/Siquijorhttps://en.wikipedia.org/wiki/Negros_Islandhttps://en.wikipedia.org/wiki/Typhoon_Haiyan

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📚 Bibliografía

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