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Historia · Corea del Sur

Historia de Jeju y las islas

Tamna, la isla que fue un reino

Jeju, la mayor isla de Corea, tuvo durante siglos una historia aparte de la península. Según la leyenda fundacional, tres semidioses surgieron de unos hoyos en la tierra —el sitio de Samseonghyeol, en la ciudad de Jeju, todavía se venera— y de ellos descendió el pueblo de la isla. Lo cierto es que Jeju fue durante mucho tiempo un reino independiente llamado Tamna, con su propia lengua, sus costumbres y sus reyes.

Tamna comerciaba por mar con la península, con China y con Japón, y mantuvo su autonomía hasta que, en el año 938, pasó a ser un Estado tributario de la dinastía Goryeo, que con el tiempo la absorbió por completo. En el siglo XIII, tras la invasión mongola, Jeju llegó a ser durante casi un siglo un enorme criadero de caballos para el imperio de los Yuan; los famosos caballos de Jeju y la cultura ecuestre de la isla vienen de aquella época. Su aislamiento y su clima suave, distintos del resto de Corea, forjaron una identidad insular fuerte, con un dialecto propio hoy en peligro de desaparición.

https://en.wikipedia.org/wiki/Jeju_Provincehttps://en.wikipedia.org/wiki/Tamna

La isla del destierro

Durante la dinastía Joseon, la lejanía de Jeju la convirtió en el lugar de destierro por excelencia. Rodeada de mar y difícil de alcanzar, era el destino donde la corte enviaba a los caídos en desgracia: funcionarios purgados, príncipes rivales, eruditos que habían perdido en las luchas de facciones. Para un letrado de Seúl, ser desterrado a Jeju equivalía a caer al fin del mundo.

El más célebre de esos exiliados fue Kim Jeong-hui (Chusa), uno de los grandes calígrafos y eruditos de la Corea del siglo XIX, que pasó casi nueve años desterrado en la isla. Allí, en la soledad, perfeccionó su estilo caligráfico —el 'chusache'— y pintó una de las obras maestras de la pintura coreana, el 'Sehando'. La memoria de aquellos exiliados dejó en Jeju una capa culta que convivía con la vida dura de los pescadores y campesinos locales, para quienes la isla no era un castigo sino su hogar y su sustento.

https://en.wikipedia.org/wiki/Jeju_Islandhttps://en.wikipedia.org/wiki/Kim_Jeong-hui

Las haenyeo, las mujeres del mar

Uno de los símbolos más poderosos de Jeju son las haenyeo, las buceadoras que se sumergen sin equipo de oxígeno para recoger del fondo marino abulones, erizos, pulpos y algas. Descienden hasta unos diez o veinte metros y aguantan la respiración uno o dos minutos por inmersión, con una técnica de exhalación silbante llamada 'sumbisori', y trabajan durante horas incluso en aguas frías. Es una de las tradiciones más singulares de Asia.

Su origen tiene una explicación histórica concreta. En un principio buceaban tanto hombres como mujeres, pero durante la dinastía Joseon el tributo de abulones que la corte exigía a los buceadores varones se volvió tan gravoso que los hombres fueron abandonando el oficio, y quedaron las mujeres, cuyo trabajo estaba menos gravado. Con el tiempo, las haenyeo se convirtieron en el sostén económico de muchas familias y en una figura de fuerte independencia femenina, organizadas en comunidades que gestionaban de forma sostenible los recursos del mar. La UNESCO inscribió su cultura en 2016 en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Hoy quedan pocas, en su mayoría mayores, y su oficio corre el riesgo de desaparecer con ellas.

https://ich.unesco.org/en/RL/culture-of-jeju-haenyeo-women-dhttps://en.wikipedia.org/wiki/Haenyeo

El 4·3 de 1948, la herida abierta

El episodio más doloroso de la historia de Jeju ocurrió entre 1948 y 1949, en el contexto de la división de Corea y el comienzo de la Guerra Fría. El 3 de abril de 1948 —de ahí el nombre '4·3'— un grupo de insurgentes de izquierda se levantó en armas en protesta contra las elecciones que iban a consolidar la división del país y contra la brutalidad policial. La respuesta del gobierno y de las fuerzas de seguridad, respaldadas por el mando estadounidense, fue una represión de una violencia extrema que se prolongó durante meses.

Las cifras son escalofriantes y todavía se discuten. La Comisión de la Verdad y la Reconciliación documentó 14.373 víctimas, pero estima que el total pudo llegar a unas 30.000 personas muertas, en torno al diez por ciento de la población de la isla; según sus datos, alrededor del 86 por ciento murió a manos de las fuerzas de seguridad. Cerca del 70 por ciento de las aldeas de la isla fueron incendiadas y decenas de miles de personas huyeron, muchas a Japón. Durante casi cincuenta años, hablar del 4·3 fue tabú, castigado con cárcel bajo los regímenes autoritarios. Recién en 2003 el gobierno reconoció oficialmente los hechos y pidió perdón, y hoy un parque de la paz honra a las víctimas. Es una de las heridas más profundas de la historia coreana contemporánea, tratada durante décadas con un silencio impuesto.

https://en.wikipedia.org/wiki/Jeju_uprisinghttps://www.jejudarktours.org/en/about-jeju-april-3rd-uprisi

La isla volcánica y el turismo

Jeju es, ante todo, una isla volcánica. Su corazón es el Hallasan, el pico más alto de Corea del Sur, un volcán que dio origen a la isla y que hoy es un parque nacional. A su alrededor, el paisaje está sembrado de conos volcánicos secundarios (los 'oreum'), tubos de lava subterráneos como la cueva de Manjanggul, cráteres como el de Seongsan Ilchulbong —una impresionante fortaleza natural que emerge del mar— y costas de basalto negro. En 2007, la UNESCO inscribió estos paisajes volcánicos como Patrimonio Natural de la Humanidad.

Ese patrimonio, sumado a un clima más cálido que el del resto del país, convirtió a Jeju en el gran destino turístico de Corea. Durante décadas fue el lugar favorito para las lunas de miel de las parejas coreanas, y hoy recibe a millones de visitantes al año, nacionales y extranjeros. La isla vive en buena parte de ese turismo, con los inevitables debates sobre la sobreexplotación y el impacto ambiental. Conviven así las tres caras de Jeju: la naturaleza volcánica que asombra a los viajeros, la cultura ancestral de las haenyeo y los dioses de la isla, y la memoria dolorosa del 4·3, que la isla ha decidido no olvidar.

https://whc.unesco.org/en/list/1264/https://en.wikipedia.org/wiki/Jeju_Island

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Jeju

📚 Bibliografía

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