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Historia de Gyeongju

El nacimiento de Silla y la leyenda de sus reyes

La historia de Gyeongju es la historia de Silla, uno de los reinos más longevos que hayan existido. Según la tradición, el reino fue fundado en el año 57 antes de nuestra era en torno a la actual Gyeongju, entonces llamada Seorabeol, por Bak Hyeokgeose, un rey legendario del que se cuenta que nació de un huevo hallado junto a un pozo. Como el mito, los orígenes reales de Silla se pierden en la bruma: empezó siendo una pequeña confederación de aldeas en el sureste de la península, uno de los estados más modestos y periféricos del país.

Durante los primeros siglos, la península coreana estuvo dividida entre los llamados Tres Reinos: Goguryeo, el más grande y guerrero, en el norte; Baekje, refinado y comercial, en el suroeste; y Silla, en el sureste, con capital en Gyeongju. Silla era al principio el más débil de los tres, arrinconado en su esquina, pero desarrolló una sociedad muy particular, con un sistema de rangos hereditarios llamado 'hueso sagrado' y 'hueso verdadero' (golpum) que determinaba la posición de cada persona por nacimiento.

Una singularidad de Silla que llama la atención es que llegó a tener reinas gobernantes, algo excepcional en la Asia oriental de la época: la reina Seondeok, en el siglo VII, bajo cuyo reinado se construyó el observatorio Cheomseongdae, fue la primera de ellas. Poco a poco, y contra todo pronóstico, aquel reino menor iba a convertirse en el gran unificador de Corea.

Wikipedia (ES) — «Silla»: https://es.wikipedia.org/wiki/SillWikipedia (EN) — «Silla»: https://en.wikipedia.org/wiki/SillWikipedia (EN) — «Three Kingdoms of Korea»: https://en.wikip

La unificación: Silla se hace con toda la península

El gran giro de la historia llegó en el siglo VII. Silla, el más débil de los Tres Reinos, tejió una alianza estratégica con la poderosa dinastía Tang de China y, con su ayuda, se lanzó a la conquista de sus rivales. En el año 660 cayó Baekje, y en el 668, el poderoso Goguryeo. Por primera vez, la mayor parte de la península coreana quedaba unificada bajo un solo poder: el de Silla, con Gyeongju como capital. Nacía así la llamada Silla Unificada.

Pero la alianza con los Tang tenía un precio: China pretendía quedarse con buena parte del territorio conquistado. Silla, que no había hecho todo aquel esfuerzo para someterse a otro imperio, se volvió entonces contra sus antiguos aliados y, tras años de guerra, logró expulsar a las fuerzas chinas de la península hacia el año 676. Este episodio es recordado con orgullo en Corea, porque supuso la afirmación de una identidad propia frente a la superpotencia vecina.

Con la unificación, Gyeongju se convirtió en el centro de un reino próspero y estable que viviría una larga edad de oro. Figuras como el rey Munmu, que completó la unificación, o el general Kim Yu-sin, héroe de las guerras, quedaron grabadas en la memoria coreana. La ciudad, ya sin rivales, se lanzó a una época de esplendor cultural, artístico y religioso que la haría brillar en toda Asia oriental.

Wikipedia (EN) — «Silla»: https://en.wikipedia.org/wiki/SillWikipedia (EN) — «Unified Silla»: https://en.wikipedia.org/wWikipedia (ES) — «Silla»: https://es.wikipedia.org/wiki/Sill

La edad de oro: budismo, oro y una de las mayores ciudades del mundo

Bajo la Silla Unificada, entre los siglos VII y IX, Gyeongju vivió su máximo esplendor y se convirtió en una de las ciudades más grandes, ricas y cultas del mundo de su tiempo. Las crónicas hablan de una capital de cientos de miles de habitantes, con calles trazadas en cuadrícula, mercados, palacios y una aristocracia que vivía en un lujo asombroso, con casas de tejados dorados y objetos de oro y jade. Los tesoros hallados en los túmulos reales —las deslumbrantes coronas de oro, los cinturones, las joyas— dan testimonio de aquella opulencia.

El motor espiritual y artístico de aquella edad de oro fue el budismo, convertido en religión de Estado. Silla llenó Gyeongju y sus montañas de templos, pagodas, estatuas y monasterios. De esta época son sus dos obras maestras absolutas, ambas del siglo VIII: el templo Bulguksa, con sus terrazas de piedra y sus pagodas perfectas, y la gruta de Seokguram, con su majestuoso Buda de granito orientado hacia el amanecer sobre el mar, un prodigio de arte, matemática y devoción. También de entonces son el observatorio Cheomseongdae, testimonio del avanzado saber astronómico de Silla, y la gran campana del rey Seongdeok.

Gyeongju fue además un cruce de caminos cosmopolita: por la Ruta de la Seda llegaban influencias, mercancías y quizá gentes de tierras lejanas, y de la ciudad partían monjes peregrinos hacia China e incluso la India. Aquella capital de oro y de templos representó una de las cumbres de la civilización coreana.

Wikipedia (EN) — «Later Silla»: https://en.wikipedia.org/wikWikipedia (EN) — «Bulguksa»: https://en.wikipedia.org/wiki/BUnesco — «Gyeongju Historic Areas»: https://whc.unesco.org/e

La decadencia y el fin de un reino milenario

Como todos los grandes imperios, Silla acabó por declinar. A partir del siglo IX, el reino entró en una larga crisis: las luchas por el trono entre la aristocracia, las rebeliones de campesinos agobiados por los impuestos y el creciente poder de los señores locales fueron debilitando a la monarquía de Gyeongju. El rígido sistema de rangos por nacimiento, que cerraba el paso a los talentos de bajo origen, generó descontento y fracturas en la sociedad.

En ese contexto de descomposición surgieron nuevos poderes que desafiaron a Silla y reabrieron la vieja división del país, en el llamado período de los Tres Reinos Posteriores. Finalmente, un caudillo llamado Wang Geon logró imponerse, y en el año 918 fundó una nueva dinastía, Goryeo (de la que deriva el nombre 'Corea'). En el año 935, el último rey de Silla, Gyeongsun, viendo perdida toda esperanza, cedió pacíficamente su reino a Goryeo, poniendo fin a casi mil años de historia de Silla.

Con el cambio de dinastía, la capital se trasladó al norte, a Gaeseong, y Gyeongju perdió de golpe su centralidad política. De ser el corazón de un reino milenario pasó a ser una ciudad de provincias. Pero esa misma pérdida de importancia tuvo, siglos después, una consecuencia afortunada: al quedar apartada de los grandes centros de poder, Gyeongju conservó como ninguna otra ciudad su extraordinario patrimonio de la época dorada.

Wikipedia (EN) — «Later Silla»: https://en.wikipedia.org/wikWikipedia (EN) — «Goryeo»: https://en.wikipedia.org/wiki/GorWikipedia (ES) — «Gyeongju»: https://es.wikipedia.org/wiki/G

Mil años de memoria: daños, olvido y redescubrimiento

Durante los siglos que siguieron a la caída de Silla, Gyeongju fue una tranquila ciudad de provincias, pero su pasado nunca se borró del todo del paisaje: los grandes túmulos reales siguieron elevándose como colinas por toda la llanura, y templos como Bulguksa mantuvieron el culto. No faltaron, sin embargo, los golpes: las invasiones japonesas de Hideyoshi a finales del siglo XVI causaron graves daños, y Bulguksa, entre otros monumentos, sufrió incendios y saqueos que arruinaron gran parte de sus estructuras de madera.

En el siglo XX, la ocupación colonial japonesa trajo las primeras excavaciones sistemáticas de los túmulos y monumentos, que sacaron a la luz los espectaculares tesoros de oro de Silla, aunque también hubo expolios. Tras la independencia y la guerra de Corea, el nuevo Estado surcoreano emprendió una ambiciosa labor de restauración y estudio: se reconstruyeron Bulguksa y otros templos a partir de sus vestigios, se restauró la gruta de Seokguram con medidas para protegerla de la humedad, y se excavaron científicamente túmulos como el de Cheonmachong.

En 2000, la Unesco reconoció el valor excepcional de la ciudad declarando Patrimonio de la Humanidad la 'zona histórica de Gyeongju', que abarca los túmulos, los palacios, los templos y los monumentos de la época de Silla. Bulguksa y Seokguram ya habían sido inscritos en 1995. Gyeongju quedaba consagrada como el gran museo al aire libre de la historia coreana.

Unesco — «Gyeongju Historic Areas»: https://whc.unesco.org/eWikipedia (EN) — «Bulguksa»: https://en.wikipedia.org/wiki/BWikipedia (EN) — «Gyeongju»: https://en.wikipedia.org/wiki/G

Gyeongju hoy: caminar por el corazón de Corea

El viajero que llega hoy a Gyeongju encuentra una ciudad serena, verde y a escala humana, sembrada de monumentos milenarios que se pueden recorrer a pie o en bicicleta. Es una experiencia poco común: pedalear entre los enormes túmulos de los reyes de Silla, entrar en una tumba para ver de cerca las coronas de oro, contemplar el observatorio Cheomseongdae recortado contra el cielo del atardecer, y ver los pabellones del palacio de Donggung reflejarse en el estanque cuando se encienden las luces. En primavera, con los cerezos en flor cubriendo la ciudad, la estampa es sencillamente inolvidable.

A las afueras, la montaña guarda las dos joyas mayores: el templo Bulguksa y la gruta de Seokguram, cumbres del arte budista que resumen el genio de Silla. Y en las aldeas cercanas, como la de Yangdong, se conserva el mundo de la nobleza confuciana de siglos posteriores. Todo ello hace de Gyeongju un destino imprescindible para comprender de dónde viene la cultura coreana.

Gyeongju es, en definitiva, la Corea de las raíces. Frente a la vertiginosa modernidad de Seúl o la energía marinera de Busan, esta ciudad ofrece un viaje al pasado más profundo del país, a la época en que un pequeño reino del sureste se convirtió en el primer unificador de la península y levantó una de las grandes civilizaciones de su tiempo. Pasear por Gyeongju es, literalmente, caminar sobre mil años de historia, y salir con una idea mucho más clara y emocionante de lo que significa Corea.

📚 Bibliografía

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