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Historia de Luoyang

En el corazón de China: Luoyang y la cuna de la civilización

Luoyang se levanta en un lugar que los antiguos chinos consideraban, literalmente, el centro del mundo. Situada en la fértil llanura donde el río Luo se acerca al gran Río Amarillo —el 'río madre' de la civilización china—, la región fue una de las cunas de la cultura Han. Aquí, según la tradición histórica, tuvieron su asiento algunas de las primeras dinastías chinas, y muy cerca se encuentra el yacimiento de Erlitou, asociado por muchos arqueólogos a la legendaria dinastía Xia, la primera de la historia china, de hace unos tres mil quinientos años.

La posición de Luoyang era excepcional desde el punto de vista geográfico y simbólico. Estaba protegida por montañas y pasos estratégicos, disponía de tierras fértiles y agua abundante, y se hallaba en el punto donde se consideraba que confluían las energías del país. Por eso los antiguos la llamaban 'el centro bajo el cielo': el lugar idóneo, según la cosmología china, para establecer la capital de un imperio que se concebía a sí mismo como el 'Imperio del Centro' (el significado del nombre 'China' en chino, Zhongguo).

Esa condición de lugar central y auspicioso marcaría su destino. A lo largo de más de mil años, trece dinastías eligieron Luoyang como sede de su corte, lo que la convierte en una de las 'cuatro grandes capitales antiguas' de China, junto con Xi'an, Nankín y Pekín. Pocas ciudades del mundo pueden presumir de haber sido, durante tanto tiempo y para tantas dinastías, el corazón político de una civilización tan vasta y duradera.

De los Zhou orientales a los Han: la primera gran capital (siglo VIII a.C. - siglo III d.C.)

El primer gran momento de Luoyang como capital llegó en el año 770 a.C., cuando la dinastía Zhou, tras perder su capital occidental, trasladó su corte hacia el este, a la región de Luoyang, dando comienzo al período conocido como Zhou oriental. Aunque la autoridad real de los Zhou se fue debilitando y China se fragmentó en reinos rivales durante los períodos de las Primaveras y Otoños y de los Reinos Combatientes, Luoyang siguió siendo la capital simbólica y el centro ritual del mundo chino, y fue en esta época de efervescencia intelectual cuando florecieron las grandes escuelas de pensamiento, del confucianismo al taoísmo.

Tras la unificación de China por el primer emperador Qin y el ascenso de la dinastía Han, Luoyang recuperó un papel central. En el año 25 d.C., al restaurarse la dinastía Han tras un período de usurpación, el emperador estableció la capital en Luoyang, inaugurando la época conocida como Han oriental o Han posterior. Durante casi dos siglos, Luoyang fue la capital de uno de los mayores imperios del mundo antiguo, contemporáneo y comparable al Imperio romano, con el que mantenía contactos comerciales a través de la Ruta de la Seda.

Fue en esta época, en el siglo I d.C., cuando ocurrió un hecho de enorme trascendencia para la historia de China y de Asia: la llegada del budismo. Según la tradición, tras un sueño del emperador Ming, se enviaron emisarios hacia el oeste que regresaron con monjes y escrituras budistas, y en el año 68 se fundó a las afueras de Luoyang el Templo del Caballo Blanco, considerado el primer templo budista de China. Desde este lugar, la nueva religión venida de la India comenzaría a difundirse por todo el país, transformando para siempre la espiritualidad, el arte y la cultura chinas.

El Templo del Caballo Blanco y la llegada del budismo
La fundación del Templo del Caballo Blanco hacia el año 68 d.C. se basa en la tradición del sueño del emperador Ming de los Han y del envío de emisarios en busca de las enseñanzas budistas. Aunque los detalles legendarios son difíciles de verificar, los historiadores coinciden en que Luoyang fue uno de los primeros y principales focos de entrada y difusión del budismo en China, y el templo se venera como su cuna simbólica.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Templo_del_Caballo_Blanco
Wikipedia (ES) — «Luoyang»: https://es.wikipedia.org/wiki/LuWikipedia (EN) — «Luoyang»: https://en.wikipedia.org/wiki/LuWikipedia (ES) — «Dinastía Han»: https://es.wikipedia.org/wi

La dinastía Wei del Norte y el nacimiento de las grutas de Longmen (siglos V-VI)

Tras la caída de los Han, China vivió siglos de división y guerras. En el norte se impusieron dinastías de origen nómada, entre ellas la Wei del Norte, fundada por los Tuoba, que habían hecho de Datong su capital y patrocinado allí las grandes grutas de Yungang. A fines del siglo V, en el año 494, el emperador Xiaowen tomó una decisión trascendental: trasladar la capital Wei desde Datong a Luoyang, en el corazón de la China histórica, como parte de una ambiciosa política de sinización que buscaba integrar a los gobernantes nómadas en la cultura china.

Con la corte llegó también el impulso budista, y fue entonces cuando comenzó una de las grandes empresas artísticas de la historia china: la excavación de las grutas de Longmen, en los acantilados de piedra caliza a orillas del río Yi, al sur de la ciudad. Los artistas que habían trabajado en Yungang continuaron aquí su labor, tallando en la roca budas, bodhisattvas y escenas sagradas. A lo largo de los siglos siguientes, y sobre todo bajo la dinastía Tang, se horadarían miles de cuevas y nichos con unas 100.000 imágenes, en un estilo cada vez más chino y refinado.

La reconstrucción de Luoyang bajo los Wei del Norte fue monumental: la ciudad se convirtió en una de las mayores urbes del mundo de su tiempo, con una población enorme, cientos de monasterios budistas y una intensa vida cultural. Aquella etapa de esplendor duró poco: en las décadas siguientes, las luchas internas y las rebeliones acabaron con la dinastía y llevaron a Luoyang a un período de destrucción y decadencia. Pero las grutas de Longmen quedaron como testimonio imborrable de aquella época, y seguirían creciendo con las dinastías posteriores hasta convertirse en uno de los tres grandes conjuntos de arte rupestre budista de China.

El apogeo Tang y la emperatriz Wu Zetian (siglos VII-X)

El mayor esplendor de Luoyang llegó con las dinastías Sui y Tang, entre los siglos VI y X, la edad de oro de la China imperial. La dinastía Sui reconstruyó la ciudad a comienzos del siglo VII con una escala grandiosa y la convirtió en la 'capital del este', conectada con el resto del imperio por el Gran Canal, la gigantesca obra hidráulica que unía el norte y el sur de China. Bajo la dinastía Tang, Luoyang alcanzó su cénit: fue una de las mayores y más cosmopolitas ciudades del mundo, con más de un millón de habitantes, mercados repletos de mercancías de toda Asia, monasterios, palacios y una vida cultural deslumbrante.

La figura más asociada a la Luoyang Tang es la emperatriz Wu Zetian, un personaje excepcional: la única mujer en toda la historia de China que gobernó con el título de emperatriz por derecho propio, no como regente ni consorte. A fines del siglo VII trasladó de hecho el centro del poder a Luoyang, la convirtió en su capital y desde aquí gobernó el imperio con mano firme. Fue ella quien, según la tradición, patrocinó la talla del colosal Buda de Vairochana de Longmen, cuyo rostro sereno se dice que se inspiró en el suyo, y quien hizo levantar los grandes palacios ceremoniales de la ciudad, como el Mingtang.

A Wu Zetian se vincula también la célebre leyenda de las peonías: cuentan que, enfurecida porque la flor no obedeció su orden de florecer en pleno invierno, la desterró de la capital Chang'an a Luoyang, donde floreció con más belleza que nunca; desde entonces, la peonía es la flor símbolo de la ciudad. Tras la muerte de la emperatriz y el largo reinado Tang, la dinastía entró en crisis en el siglo VIII con la devastadora rebelión de An Lushan, y Luoyang sufrió saqueos y destrucciones de las que le costaría recuperarse. Con la caída de los Tang, a comienzos del siglo X, la ciudad perdió definitivamente su rango de gran capital imperial.

Wu Zetian, el Buda de Longmen y la peonía
La tradición atribuye a la emperatriz Wu Zetian el patrocinio del gran Buda de Vairochana de Longmen —cuyo rostro se dice inspirado en el suyo— y la leyenda del destierro de las peonías a Luoyang. Aunque estos relatos combinan hechos históricos documentados (su reinado, su vínculo con Luoyang y con el budismo) con elementos legendarios difíciles de probar, reflejan el enorme peso de esta figura única en la memoria de la ciudad y en su identidad cultural.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Wu_Zetian
Wikipedia (ES) — «Wu Zetian»: https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia (ES) — «Dinastía Tang»: https://es.wikipedia.org/wWikipedia (EN) — «Luoyang»: https://en.wikipedia.org/wiki/Lu

De capital olvidada a ciudad industrial: Luoyang en la era moderna

Tras la caída de la dinastía Tang, Luoyang perdió su rango de gran capital y entró en una larga decadencia. Aunque durante la dinastía Song del Norte (siglos X-XII) siguió siendo una ciudad importante y refinada, célebre por sus jardines y sus peonías, el centro de gravedad del imperio se desplazó hacia el este y el sur, y luego hacia el norte, con Pekín. Durante los siglos siguientes, bajo las dinastías Ming y Qing, Luoyang quedó reducida a una ciudad de provincias, guardiana de un patrimonio glorioso pero alejada de los grandes acontecimientos.

El siglo XX trajo transformaciones profundas. Como buena parte de China, Luoyang sufrió la inestabilidad de la era de los señores de la guerra, la invasión japonesa y la guerra civil. Tras la fundación de la República Popular en 1949, la ciudad fue elegida como uno de los grandes centros de la industrialización socialista: con la ayuda soviética se instalaron aquí importantes fábricas —de tractores, maquinaria pesada, rodamientos—, y Luoyang se convirtió en una relevante ciudad industrial, con barrios enteros construidos en torno a las factorías. Esa faceta obrera e industrial marcó la Luoyang del siglo XX, muy distinta de su imagen imperial.

En las últimas décadas, con el auge económico chino y el creciente interés por el patrimonio, Luoyang ha vuelto a reivindicar su extraordinaria historia. Se han restaurado y puesto en valor las grutas de Longmen —declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000—, el Templo del Caballo Blanco y otros sitios; se han levantado reconstrucciones de los grandes palacios de la ciudad Sui-Tang, como el Mingtang y el Tiantang; y el Festival de la Peonía atrae cada primavera a millones de visitantes. Hoy Luoyang es una ciudad de más de dos millones de habitantes que combina su pasado industrial con el turismo cultural, decidida a recuperar el lugar que le corresponde como una de las grandes capitales históricas de China.

Las grutas de Longmen como Patrimonio de la Humanidad
La inscripción de las grutas de Longmen en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en el año 2000 reconoció su valor universal excepcional como una de las cumbres del arte escultórico budista chino, que documenta la evolución de este arte desde la dinastía Wei del Norte hasta la Tang. La protección y conservación de las más de 100.000 imágenes, muchas dañadas por la erosión, el vandalismo y los expolios de siglos pasados, es hoy un desafío permanente.
Fuente: https://whc.unesco.org/en/list/1003/
Wikipedia (ES) — «Luoyang»: https://es.wikipedia.org/wiki/LuWikipedia (EN) — «Luoyang»: https://en.wikipedia.org/wiki/LuUNESCO — «Longmen Grottoes» (2000): https://whc.unesco.org/e

📚 Bibliografía

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