El territorio de Ontario, articulado en torno a cuatro de los cinco Grandes Lagos, fue durante milenios hogar de pueblos de las Primeras Naciones. En el sur vivían las naciones de lengua iroquesa —los hurón-wendat, agricultores del maíz que habitaban aldeas fortificadas, y las naciones de la Confederación Haudenosaunee—, mientras que en los bosques y lagos del norte se extendían los pueblos algonquinos: anishinaabe (ojibwe), odawa, cree y otros.
Los primeros europeos en recorrer la región, a comienzos del siglo XVII, fueron el explorador francés Étienne Brûlé y los misioneros jesuitas, que fundaron la misión de Sainte-Marie entre los hurones. Las guerras entre hurones e iroqueses por el control del comercio de pieles, atizadas por las alianzas europeas, devastaron a la nación wendat hacia 1650 y remodelaron por completo el mapa humano de la región.
El Ontario moderno nació de la Revolución estadounidense. Tras la independencia de Estados Unidos, decenas de miles de Loyalists leales a la corona británica se refugiaron al norte de los Grandes Lagos. Para gobernar a esta población anglófona y protestante, la Ley Constitucional de 1791 creó el Alto Canadá, separado del Bajo Canadá francés, con su capital primero en Newark (Niagara-on-the-Lake) y luego en York, la futura Toronto.
Durante la guerra de 1812, el Alto Canadá fue escenario de invasiones estadounidenses rechazadas con ayuda de las Primeras Naciones y de figuras como el jefe shawnee Tecumseh y el general Isaac Brock. El descontento con la élite gobernante —el 'Family Compact'— desembocó en la rebelión de 1837 liderada por William Lyon Mackenzie, que, aunque fracasó, aceleró la llegada del gobierno responsable.
Ontario fue una de las cuatro provincias fundadoras de la Confederación en 1867, y Toronto quedó como sede de su gobierno provincial. La ciudad de Ottawa, en cambio, había sido elegida en 1857 por la reina Victoria como capital de la Provincia Unida de Canadá —y luego del país— por su posición fronteriza entre los mundos anglófono y francófono y por su relativa seguridad frente a Estados Unidos. Allí se levantan hoy los edificios del Parlamento sobre la colina que domina el río Ottawa.
Kingston, a orillas del lago Ontario, había sido la primera capital de la Provincia Unida en 1841 y conserva un notable patrimonio militar y universitario. El sistema de canales Rideau, terminado en 1832 y hoy Patrimonio de la Humanidad, une Kingston con Ottawa como testimonio de la ingeniería colonial británica.
A lo largo del siglo XX, el sur de Ontario se transformó en el gran polo industrial, financiero y demográfico del país. Toronto desplazó a Montreal como capital económica de Canadá y hoy es la mayor ciudad de la nación y una de las más multiculturales del mundo, coronada por la CN Tower. Su bolsa, sus bancos y su distrito financiero concentran el corazón económico canadiense.
El llamado 'Golden Horseshoe', el arco urbano que rodea el extremo oeste del lago Ontario, incluye a Hamilton —la histórica 'ciudad del acero'— y al corredor automotor que hizo de la provincia el gran centro manufacturero del país. Ciudades como London, Windsor y Kitchener-Waterloo completan un tejido industrial y tecnológico que sostiene buena parte del PIB canadiense.
El símbolo natural de Ontario son las Cataratas del Niágara, uno de los espectáculos de agua más famosos del planeta y el destino turístico más visitado de Canadá, en la frontera con Estados Unidos. Pero la provincia es también tierra de agua y bosque: la región de Muskoka con sus 'cottages', el archipiélago de las Mil Islas sobre el río San Lorenzo, la península de Bruce sobre el lago Hurón y el vasto Parque Provincial Algonquin, creado en 1893 y considerado la cuna del canotaje canadiense.
Hacia el norte, la geografía cambia por completo: el Escudo Canadiense de granito y el bosque boreal cubren un territorio inmenso y poco poblado que llega hasta la bahía de Hudson. En el terreno cultural, el prestigioso Festival de Stratford, dedicado a Shakespeare, y la escena artística de Toronto hacen de Ontario un centro cultural de primer orden.