Florida estuvo habitada durante al menos 14.000 años. Al llegar los primeros europeos, la habitaban varios pueblos indígenas diferenciados: los timucua en el norte y el centro; los apalaches en el noroeste (el Panhandle); los calusa, hábiles navegantes y pescadores, en el suroeste; los tequesta en el sureste, donde hoy se levanta Miami; y los ais en la costa atlántica central.
Eran sociedades adaptadas a un entorno de humedales, costas y bosques subtropicales. Los calusa, en particular, construyeron una compleja sociedad sin agricultura, basada en la extraordinaria riqueza de los recursos marinos. Como en el resto del continente, las enfermedades traídas por los europeos y las guerras diezmaron a estas naciones, que hacia el siglo XVIII habían prácticamente desaparecido.
Florida ocupa un lugar único en la historia de Estados Unidos por ser la región de presencia europea más antigua. El español Juan Ponce de León avistó la península en la Pascua Florida de 1513 —de ahí su nombre— y la reclamó para la corona. En 1565, Pedro Menéndez de Avilés fundó San Agustín, el asentamiento de origen europeo continuamente habitado más antiguo de todo el territorio actual de Estados Unidos.
Durante más de dos siglos, Florida fue una posesión española, disputada con franceses e ingleses. Pasó brevemente a manos británicas entre 1763 y 1783, para volver luego a España. Fue tierra de misiones, fuertes y refugio para esclavos fugados del sur angloamericano. San Agustín conserva de aquella época joyas como el Castillo de San Marcos, imponente fortaleza de piedra coquina.
En el siglo XIX, la presión estadounidense por el control de Florida derivó en las tres Guerras Seminolas (1816-1858), entre las más largas y costosas de las guerras indias. Los seminolas eran un pueblo formado a partir de creek y otros grupos, junto a esclavos fugados que hallaron refugio en la península. La Segunda Guerra Seminola (1835-1842), liderada del lado indígena por Osceola, fue especialmente devastadora, y terminó con la deportación de la mayoría de los seminolas al Territorio Indio, aunque un núcleo resistió en los Everglades.
España cedió Florida a Estados Unidos por el Tratado de Adams-Onís de 1819, que se hizo efectivo en 1821. El territorio creció y, el 3 de marzo de 1845, fue admitido como el estado número 27 de la Unión. Poco después, en 1861, Florida se sumó a la Confederación durante la Guerra Civil, aportando sal y ganado a las tropas sureñas.
La transformación de Florida en el gran destino turístico que es hoy comenzó a fines del siglo XIX, gracias a magnates del ferrocarril como Henry Flagler, que tendió vías por la costa atlántica hasta llegar, en una hazaña de ingeniería, a Cayo Hueso (Key West). El tren abrió la península al turismo y a los cítricos, que convirtieron a Florida en el gran productor de naranjas del país.
El siglo XX trajo un crecimiento explosivo: el boom inmobiliario de los años veinte, la llegada masiva de jubilados atraídos por el clima, y sobre todo la revolución del ocio. En 1971 abrió Walt Disney World cerca de Orlando, que se convirtió en la capital mundial de los parques temáticos. El estado pasó de menos de un millón de habitantes en 1920 a ser hoy el tercero más poblado del país.
Florida es también protagonista de la era espacial: desde Cabo Cañaveral y el Centro Espacial Kennedy despegan, desde los años sesenta, las misiones de la NASA, incluidas las del programa Apolo que llevaron al hombre a la Luna, y hoy los cohetes de la nueva industria espacial privada. La 'Costa Espacial' es un imán para viajeros de todo el mundo.
En su extremo sur se extiende el Parque Nacional de los Everglades, un vasto humedal subtropical único en el planeta, hogar de caimanes, manatíes y aves acuáticas. Y en lo humano, Florida se ha convertido en un vibrante crisol latino: la llegada masiva de cubanos tras la revolución de 1959, y más tarde de haitianos, colombianos, venezolanos y otros latinoamericanos, hizo de Miami una capital hispanohablante y un puente cultural entre Estados Unidos y América Latina. Sus playas, sus cayos y su energía multicultural completan el perfil del 'Sunshine State'.