El territorio de Guantánamo, en el extremo oriental de la isla, alberga la villa más antigua del país: Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa, fundada en 1511 por Diego Velázquez como primera capital de Cuba y sede del primer obispado de la isla. Aislada durante siglos por las montañas de la Sierra del Purial, a la que solo se llegaba por mar hasta que en el siglo XX se abrió el viaducto de La Farola, Baracoa conservó una identidad singular y una naturaleza exuberante.
Según la tradición, en su iglesia parroquial se guarda la Cruz de la Parra, una de las cruces que Colón habría plantado a su llegada, considerada una de las reliquias cristianas más antiguas de América. Rodeada de selva, bañada por los ríos Miel, Duaba y Toa y coronada por la mesa plana del Yunque, Baracoa tiene un inconfundible ambiente de fin del mundo tropical.
Baracoa es la capital cubana del cacao y del chocolate: en las riberas de sus ríos, a la sombra de las palmas reales, se cultivan los cacaotales que abastecen a la principal industria chocolatera del país. El fruto forma parte esencial de la vida y la economía de la región.
Su cocina, única en Cuba, gira en torno al coco y al cacao: platos como el 'bacán' (tamal de plátano con coco y cangrejo), el pescado en leche de coco y el dulce de coco, o el 'cucurucho' —una golosina de coco, frutas y miel envuelta en hoja de palma—, hacen de Baracoa un destino gastronómico distinto a cualquier otro de la isla, fruto de su largo aislamiento.
La ciudad de Guantánamo, capital provincial, es conocida en el mundo entero por la canción 'Guantanamera', el son montuno cuyos versos más famosos se basan en los 'Versos sencillos' de José Martí y que se ha convertido en un himno cubano universal, cantado en decenas de idiomas.
Su nombre está asociado también a la Base Naval de Guantánamo, un enclave que Estados Unidos ocupa desde 1903 en virtud de la Enmienda Platt y de un tratado de arrendamiento que Cuba considera impuesto e ilegítimo. La base, célebre por su prisión militar abierta en 2002, sigue siendo motivo de reclamo permanente por parte del gobierno cubano, que exige la devolución de ese territorio.
Más allá de esa fama internacional, la provincia guarda una fuerte cultura campesina y afrocaribeña, con marcadas influencias franco-haitianas heredadas de la inmigración de los siglos XVIII y XIX. Bailes como la tumba francesa y el changüí —un ritmo campesino considerado antecesor del son, nacido en los montes guantanameros— forman parte de su rico patrimonio musical.
El changüí, con su tres, su bongó y su marímbula, es una de las raíces más profundas de la música cubana y se celebra cada año en festivales que reúnen a los soneros del oriente. Esa herencia hace de Guantánamo una de las provincias con la identidad musical más antigua y singular de toda la isla.
Guantánamo es una de las provincias de mayor biodiversidad de Cuba. En su territorio, compartido con Holguín, se extiende el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 2001, uno de los ecosistemas insulares más ricos y mejor conservados del Caribe, con un altísimo grado de endemismo en su flora y fauna, incluida el ave más pequeña del mundo, el zunzuncito.
El río Toa, el más caudaloso del país, y la exuberante pluviselva que rodea a Baracoa completan un paisaje único, donde la naturaleza tropical de Cuba alcanza su máxima expresión. Entre la primera villa, el chocolate, el changüí y la selva, Guantánamo ofrece una de las experiencias más auténticas y salvajes de la isla.