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Historia · Ucrania

Historia de El sur (Odesa)

Odesa, la ciudad que Catalina levantó junto al mar

Odesa (Odessa) es una ciudad joven en comparación con Kiev o Lviv, y su historia es la de la conquista rusa de la costa del mar Negro. Durante siglos, estas estepas del sur —la llamada Nueva Rusia o Novorossia— estuvieron bajo el kanato de Crimea y el imperio otomano, con una pequeña plaza fuerte turco-tártara llamada Hadjibéi en el lugar de la actual ciudad. Tras derrotar a los otomanos, la emperatriz Catalina II la Grande ordenó en 1794 fundar allí un puerto y una ciudad nueva, que pronto recibió el nombre de Odesa.

El desarrollo de la ciudad debe mucho a los gobernantes extranjeros que la dirigieron en sus primeras décadas, sobre todo al duque de Richelieu, un noble francés emigrado que fue su gobernador entre 1803 y 1814 y a quien se considera el gran artífice de su despegue: impulsó el comercio, atrajo colonos e inversores y dotó a Odesa de infraestructuras modernas. Su estatua corona hoy la ciudad. Convertida en puerto franco, Odesa creció a un ritmo vertiginoso gracias a la exportación del trigo ucraniano, hasta llegar a ser, a finales del siglo XIX, la cuarta ciudad más grande del Imperio ruso.

Odesa nació así como una ciudad abierta al mar y al mundo, planificada con amplias avenidas y elegante arquitectura del siglo XIX, y poblada por una extraordinaria mezcla de pueblos: rusos, ucranianos, judíos, griegos, italianos, franceses, armenios. De esa mezcla surgió un carácter urbano propio —comerciante, cosmopolita, irónico y rebelde— que hizo de Odesa una ciudad distinta a todas las demás y que dejó una huella profunda en la literatura, el humor y la música de toda la región.

https://en.wikipedia.org/wiki/Odesahttps://www.wilsoncenter.org/blog-post/odessa-ukrainian-port

La Odesa judía y su cultura

Pocos lugares del mundo tuvieron una vida judía tan intensa y creativa como la Odesa del siglo XIX y comienzos del XX. Atraídos por la prosperidad del puerto franco y por un clima relativamente tolerante, los judíos llegaron a formar cerca de un tercio de la población de la ciudad, y Odesa se convirtió en uno de los grandes centros de la cultura judía de Europa oriental, tanto en su vertiente religiosa como, sobre todo, en la moderna y secular.

Odesa fue cuna o escenario de una brillante generación de escritores y pensadores judíos: aquí escribieron figuras del renacimiento de la literatura hebrea y del yiddish, y de ella salió el gran cuentista Isaak Bábel, cuyos Cuentos de Odesa inmortalizaron el pintoresco mundo de los gánsteres judíos del barrio de Moldavanka. La ciudad fue también un foco importante del nacimiento del sionismo político. Ese esplendor tuvo, sin embargo, una contracara sangrienta: Odesa sufrió algunos de los peores pogromos del Imperio ruso, con oleadas de violencia antijudía especialmente graves en 1905.

La comunidad judía de Odesa fue casi por completo aniquilada durante la Segunda Guerra Mundial. La ciudad fue ocupada por las tropas rumanas aliadas de la Alemania nazi, que en el otoño de 1941 masacraron y deportaron a decenas de miles de judíos de Odesa en uno de los episodios más atroces del Holocausto en la región. Aun así, el recuerdo de la «vieja Odesa» judía —su humor, sus canciones, su forma de hablar— sobrevivió como una parte esencial de la identidad y del mito de la ciudad, que sigue siendo célebre por su ironía y su espíritu único.

https://en.wikipedia.org/wiki/History_of_the_Jews_in_Odesahttps://en.wikipedia.org/wiki/Odesa

El acorazado Potemkin y la escalinata

El monumento más famoso de Odesa es su gran escalinata que baja desde el centro de la ciudad hasta el puerto: la escalinata Potemkin (Potiómkinski), construida entre 1837 y 1841 como acceso monumental al mar. Diseñada con un ingenioso efecto óptico —vista desde arriba parecen solo peldaños; vista desde abajo, solo rellanos—, es la puerta simbólica de la ciudad y una de sus imágenes más reconocibles.

La escalinata debe su fama mundial al cine. En 1905, en el marco de la revolución que sacudía el Imperio ruso, la tripulación del acorazado Potemkin, fondeado frente a Odesa, se amotinó contra sus oficiales, en un episodio que se convirtió en símbolo de la rebelión obrera y militar contra el zarismo. Dos décadas después, el director soviético Serguéi Eisenstein llevó aquel motín a la pantalla en su película El acorazado Potemkin (1925), una de las obras más influyentes de la historia del cine.

La escena de la escalinata de Odesa en esa película —en la que los soldados del zar disparan contra una multitud indefensa que huye escalones abajo, con el célebre plano del cochecito de bebé rodando— es una de las secuencias más citadas e imitadas del cine mundial, aunque la matanza tal como la muestra Eisenstein sea una recreación dramática y no un hecho literal. Gracias a ella, la escalinata de Odesa quedó grabada en el imaginario universal, y hoy los visitantes suben y bajan sus peldaños siguiendo, sin saberlo a veces, los pasos de una de las imágenes fundacionales del séptimo arte.

https://en.wikipedia.org/wiki/Potemkin_Stairshttps://en.wikipedia.org/wiki/Battleship_Potemkin

Odesa en el siglo XX y en la guerra actual

En el siglo XX, Odesa siguió siendo el gran puerto del sur y una ciudad de fuerte personalidad dentro de la Unión Soviética. Durante la Segunda Guerra Mundial resistió en 1941 un largo asedio antes de caer en manos de las fuerzas del Eje, y por su defensa recibió más tarde el título soviético de «Ciudad Heroica». Bajo la ocupación rumano-alemana sufrió, como se ha dicho, el exterminio de su gran comunidad judía. Reconstruida tras la guerra, mantuvo su fama de ciudad alegre, marinera y algo díscola, con su mezcla de idiomas y su humor característico.

Con la independencia de 1991, Odesa quedó integrada en Ucrania como su principal salida al mar y uno de los grandes puertos del país, esencial para la exportación del grano ucraniano al mundo. Ciudad de población mayoritariamente rusohablante pero de fuerte arraigo ucraniano, encarna la complejidad cultural del sur del país. En mayo de 2014, en el contexto del conflicto abierto tras el Euromaidán, un choque violento entre manifestantes prorrusos y proucranianos terminó en un incendio en la Casa de los Sindicatos que causó decenas de muertos, uno de los episodios más trágicos de aquel año.

Desde la invasión rusa de 2022, Odesa ha vuelto a estar en primera línea. Objetivo estratégico de primer orden por su puerto y su posición sobre el mar Negro, ha sufrido numerosos ataques con misiles y drones que han dañado infraestructuras portuarias e incluso su casco histórico, protegido por la Unesco, que en 2023 inscribió el centro de Odesa en la Lista del Patrimonio Mundial y, a la vez, en la de patrimonio en peligro. Pese a los bombardeos, la ciudad se mantiene como símbolo de la resistencia y del espíritu inconfundible del sur ucraniano.

https://en.wikipedia.org/wiki/Odesahttps://whc.unesco.org/en/list/1703/

El sur, la estepa y el mar Negro

Odesa es la capital de una región más amplia, la del sur de Ucrania sobre el mar Negro, una tierra de estepas fértiles, salinas, lagunas y costas que durante siglos fue frontera móvil entre el mundo sedentario y el nómada. Antes de la conquista rusa, estas llanuras fueron dominio de los tártaros de Crimea y de los cosacos zapórogos, y aún antes las recorrieron escitas, griegos y otros pueblos de la antigüedad: en la costa del norte del mar Negro florecieron colonias de la Grecia clásica cuyos restos aún se estudian.

Bajo el Imperio ruso, tras la anexión de finales del siglo XVIII, toda esta región fue colonizada y repoblada como «Nueva Rusia» (Novorossia), con oleadas de colonos ucranianos, rusos, alemanes, búlgaros, griegos y de otros orígenes que convirtieron la estepa en granero y en tierra de ciudades nuevas. Esa historia de colonización relativamente reciente explica el carácter mixto y multicultural del sur, distinto tanto del oeste ucraniano como del centro cosaco.

Hoy el sur es una de las grandes regiones agrícolas e industriales de Ucrania y su fachada marítima. Sus puertos —con Odesa a la cabeza— son la llave de la exportación del trigo y del girasol ucranianos, de los que depende buena parte del abastecimiento alimentario de países de África y Asia; por eso el bloqueo y los ataques a estos puertos durante la guerra iniciada en 2022 tuvieron repercusión mundial. Entre playas del mar Negro, estuarios, viñedos y una estepa inmensa, el sur conserva su identidad propia dentro del mosaico ucraniano: la de una tierra abierta al mar y a todos los pueblos que la poblaron.

https://en.wikipedia.org/wiki/Southern_Ukrainehttps://en.wikipedia.org/wiki/Odesa_Oblast

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📚 Bibliografía

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