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Historia · Túnez

Historia de El sur, el desierto y Djerba

Djerba, la isla de los mil rostros

Frente a la costa sudeste de Túnez, en el golfo de Gabès, se extiende Djerba, la mayor isla del norte de África, una tierra llana y soleada de palmerales, olivos y pueblos blancos. Djerba tiene fama de ser la 'isla de los lotófagos' que Homero describe en la Odisea, donde los marineros de Ulises, al probar el fruto del loto, olvidaban el deseo de volver a casa. Más allá de la leyenda, la isla fue un enclave codiciado por su posición estratégica: fenicios, romanos, bizantinos, árabes, normandos de Sicilia, corsarios y españoles se la disputaron a lo largo de los siglos. Un episodio quedó grabado en la memoria: tras una batalla naval en 1560, los otomanos victoriosos amontonaron los cráneos de los soldados cristianos caídos en una macabra torre que se mantuvo en pie durante siglos.

Djerba desarrolló una identidad singular y tolerante, marcada por su carácter insular. Buena parte de su población es de origen bereber y de confesión ibadí, una rama minoritaria del islam distinta de la mayoría sunní del continente, con sus propias mezquitas de aspecto fortificado y encalado repartidas por la isla. Esa arquitectura de tierra —las casas-patio fortificadas o 'houch', las mezquitas subterráneas, los sistemas de recogida de agua— llevó a que en 2023 Djerba fuera declarada Patrimonio de la Humanidad como testimonio de un modo de asentamiento adaptado a un territorio árido e insular.

Hoy Djerba es también uno de los grandes destinos turísticos del país, con sus playas, su capital Houmt Souk de zocos animados, y proyectos de arte urbano como el barrio de Erriadh, cubierto de murales por artistas de todo el mundo. Bajo el sol y el turismo, la isla conserva su mosaico de identidades —bereber e ibadí, árabe sunní, judía— que la convierten en uno de los lugares más singulares del Mediterráneo.

https://whc.unesco.org/en/list/1640/https://en.wikipedia.org/wiki/Djerba

La Ghriba y la comunidad judía de Djerba

Djerba alberga una de las comunidades judías más antiguas del mundo y la más antigua de África. Su símbolo es la sinagoga de la Ghriba ('la extraordinaria' o 'la apartada'), en el pueblo de Hara Seghira. Según la tradición, sus orígenes se remontan a los sacerdotes que huyeron de Jerusalén tras la destrucción del Templo de Salomón por los babilonios en el 586 a.C., o bien tras la destrucción del Segundo Templo por los romanos en el año 70; se dice incluso que una piedra del Templo está incorporada en el santuario. El edificio actual es del siglo XIX, pero el lugar es venerado como sitio de culto judío desde hace milenios.

La Ghriba es meta de una peregrinación anual que, cada primavera, en la fiesta de Lag Baomer, congrega a judíos de origen tunecino llegados de Israel, Francia y todo el mundo, en una de las manifestaciones más vivas del judaísmo del Magreb. La comunidad judía de Djerba, que llegó a ser numerosa, se ha reducido mucho tras las grandes emigraciones del siglo XX, pero aún perviven en la isla alrededor de un millar de judíos, sobre todo en los pueblos de Hara Kebira y Hara Seghira, que mantienen sus tradiciones, sus escuelas talmúdicas y sus oficios.

Esa presencia no ha estado exenta de tragedia: en 2002, un atentado con un camión bomba de Al Qaeda frente a la Ghriba mató a una veintena de personas, en su mayoría turistas alemanes, y en 2023 un tiroteo durante la peregrinación causó de nuevo varias víctimas. Pese a todo, la comunidad y la peregrinación resisten, y la Ghriba sigue siendo un testimonio conmovedor de la convivencia milenaria entre judíos y musulmanes en esta isla del sur de Túnez, hoy reconocida por la Unesco como parte del patrimonio de Djerba.

https://en.wikipedia.org/wiki/El_Ghriba_Synagoguehttps://whc.unesco.org/en/list/1640/

Matmata y los bereberes trogloditas

En las áridas colinas del sur, cerca de Gabès, se encuentra Matmata, un pueblo bereber célebre por sus extraordinarias casas trogloditas. Para protegerse del calor extremo del día y del frío de la noche del desierto, los habitantes bereberes de la región excavaron sus viviendas en la tierra: grandes fosas circulares abiertas en el suelo, en torno a las cuales se horadan las habitaciones como cuevas, comunicadas por túneles. El resultado es un paisaje lunar de cráteres habitados, invisibles desde la superficie, que mantienen una temperatura estable todo el año y que constituyen uno de los ejemplos más notables de arquitectura vernácula adaptada al clima.

Estas casas subterráneas son el legado de las poblaciones bereberes del sur tunecino, que conservaron durante siglos su lengua, sus costumbres y su modo de vida al margen de las ciudades. La región guarda también otros tipos de arquitectura amazigh singular: los ksour, aldeas fortificadas de graneros colectivos —los ghorfas—, celdas abovedadas apiladas unas sobre otras donde las tribus almacenaban el grano y el aceite, como los espectaculares conjuntos de Ksar Ouled Soltane o de Chenini y Douiret, pueblos colgados de las crestas.

Matmata alcanzó fama mundial por una razón inesperada: en 1976, el cineasta George Lucas rodó aquí escenas de la primera película de 'Star Wars'. El hotel troglodita Sidi Driss, una de estas casas excavadas, se convirtió en el hogar del joven Luke Skywalker en el planeta Tatooine —cuyo nombre, de hecho, se inspira en la vecina ciudad tunecina de Tataouine—. Desde entonces, generaciones de viajeros llegan a Matmata para dormir bajo tierra en el 'hogar de Luke' y para descubrir, de paso, la milenaria cultura bereber que dio origen a estas casas mágicas.

https://en.wikipedia.org/wiki/Matmata,_Tunisiahttps://en.wikipedia.org/wiki/Ksar

Tozeur, Nefta y los oasis del Yerid

A las puertas del Sáhara, en la región del Yerid, los oasis de Tozeur y Nefta forman un asombroso contraste con el desierto que los rodea: inmensos palmerales de cientos de miles de datileras, regados por manantiales a través de un antiguo y sofisticado sistema de canales de reparto del agua diseñado, según la tradición, por el sabio medieval Ibn Chabbat en el siglo XIII. Bajo la sombra de las palmeras crecen frutales y hortalizas en una agricultura de tres pisos, una obra maestra del ingenio humano frente a la aridez.

Tozeur, la capital de la región, es célebre por su arquitectura tradicional de ladrillo cocido, con fachadas decoradas con motivos geométricos en relieve que forman un característico juego de luces y sombras, sobre todo en el viejo barrio de Ouled el-Hadef. La ciudad fue durante siglos una etapa importante de las rutas caravaneras que cruzaban el Sáhara transportando oro, sal y esclavos entre el Magreb y el África subsahariana. Nefta, su vecina, es un gran centro del sufismo, con decenas de mausoleos de santos y su espectacular 'Corbeille', un anfiteatro natural de fuentes y palmeras.

Toda esta región del sudoeste se ha convertido en la puerta de entrada al desierto tunecino y en escenario de cine: los paisajes de dunas y los oasis de montaña de Chebika, Tamerza y Mides —enclavados en desfiladeros de las montañas del Atlas junto a la frontera argelina— sirvieron de decorado a numerosas películas. Cerca de Tozeur se conservan además los restos del set de Mos Espa, la ciudad del desierto de la saga 'Star Wars', hoy asediado lentamente por las arenas del Sáhara, que atrae a viajeros de todo el mundo.

https://en.wikipedia.org/wiki/Tozeurhttps://en.wikipedia.org/wiki/Nefta

El Chott el Djerid y el Sáhara tunecino

Entre los oasis del Yerid y el gran desierto se extiende el Chott el Djerid, el mayor lago salado del Sáhara, una depresión de unos 7.000 kilómetros cuadrados que en verano se seca casi por completo y se convierte en una inmensa costra blanca de sal que brilla cegadora bajo el sol. La carretera que lo atraviesa parece flotar sobre la nada; en las horas de más calor, el aire caliente hace danzar espejismos de agua y de lagos inexistentes sobre la superficie. En invierno, cuando las lluvias lo inundan en parte, el chott se tiñe de reflejos rosados y violáceos por la acción de las algas y los minerales, en un paisaje de una belleza irreal.

Más allá del chott empieza el verdadero Sáhara: el gran mar de dunas del Grand Erg Oriental, con la localidad de Douz como célebre 'puerta del desierto', punto de partida de las expediciones en camello o en todoterreno hacia las arenas y de un tradicional festival del Sáhara que reúne a las tribus del sur. Es el territorio de los antiguos nómadas, cuyas caravanas cruzaban durante meses estas inmensidades siguiendo los pozos y los oasis.

El desierto tunecino, con su luz, su silencio y sus paisajes de otro planeta, ha fascinado a viajeros y cineastas por igual —fue aquí, en el sur, donde se filmaron los desiertos de Tatooine—. Pero para las gentes del lugar, bereberes y árabes del sur, no es un decorado sino un mundo con sus propias reglas, su cultura milenaria de la supervivencia y su modo de habitar uno de los entornos más extremos de la Tierra. El Chott el Djerid y las dunas que se abren tras él son el confín austral de Túnez, allí donde el país se disuelve en el gran mar de arena del Sáhara.

https://en.wikipedia.org/wiki/Chott_el_Djeridhttps://www.britannica.com/place/Chott-el-Djerid

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