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Historia · Túnez

Historia de El Sahel y la costa este

El Sahel: la tierra del olivo

El Sahel tunecino —que no debe confundirse con el Sahel africano subsahariano— es la franja costera del centro-este del país, entre el golfo de Hammamet y el de Gabès. Su nombre viene del árabe 'sahil', 'costa'. Es una llanura suave y luminosa cubierta hasta el horizonte por millones de olivos, y esa imagen no es nueva: ya en época romana, el olivo y su aceite fueron la fuente de riqueza de la región. Ciudades como Thysdrus (El Jem) se hicieron opulentas gracias al comercio del aceite que se exportaba a Roma, y esa prosperidad quedó fosilizada en los monumentos que aún se conservan.

El olivo modeló no solo el paisaje, sino la sociedad. El Sahel desarrolló una estructura de pequeños y medianos propietarios agrícolas, una densa red de pueblos y ciudades y una población laboriosa y emprendedora. De esta tierra salieron buena parte de las élites del Túnez moderno: no es casualidad que tanto Habib Burguiba, padre de la independencia, como su sucesor Ben Ali nacieran en el Sahel, en Monastir y Hammam Sousse respectivamente. Durante décadas, la región disfrutó de una posición privilegiada en la política y la economía del país.

Esa preeminencia del Sahel y del litoral frente al interior desatendido —el 'otro Túnez' pobre y sin oportunidades— fue precisamente una de las fracturas que estallaron en la Revolución de 2011, que empezó en el olvidado centro del país. El Sahel encarna, así, las dos caras de Túnez: la de la costa próspera, turística y bien conectada, y la de un desarrollo desigual que la revolución puso en el centro del debate nacional.

https://en.wikipedia.org/wiki/Tunisian_Sahelhttps://www.britannica.com/place/Tunisia

Sousse, la perla del Sahel

Sousse, la tercera ciudad de Túnez, es una animada urbe costera cuya historia se remonta a los fenicios, que fundaron aquí la colonia de Hadrumetum, una de las más antiguas del país. Bajo Roma fue una ciudad importante, y de aquella época se conservan mosaicos y catacumbas cristianas de kilómetros de galerías. Pero su fisonomía actual la definió el período islámico: su medina, Patrimonio de la Humanidad, es un magnífico ejemplo de ciudad árabe de los primeros siglos del islam en el Magreb.

En el corazón de la medina se alza el ribat de Sousse, del siglo VIII-IX, uno de los mejor conservados del mundo islámico: un monasterio-fortaleza donde los combatientes de la fe montaban guardia frente a las incursiones cristianas por mar y a la vez se dedicaban a la oración y al estudio. Junto a él, la Gran Mezquita de aspecto austero y casi militar, y la kasbah que corona la ciudad, completan un conjunto que refleja la Ifriqiya de los aglabíes, cuando estas costas eran una frontera fortificada del islam.

En el siglo XX, Sousse se convirtió en uno de los grandes centros turísticos del país, rodeada de playas y complejos hoteleros. Esa condición la puso trágicamente en el mapa mundial en junio de 2015, cuando un atentado yihadista en una playa de la vecina localidad de Port El Kantaoui asesinó a 38 turistas extranjeros, en el peor ataque de la historia reciente del país. El golpe hundió durante años al turismo, uno de los pilares de la economía tunecina, y puso a prueba la resiliencia de la joven democracia surgida de la revolución.

https://whc.unesco.org/en/list/498/https://en.wikipedia.org/wiki/Sousse

Monastir, el ribat y la cuna de Burguiba

Un poco más al sur, sobre una punta que se adentra en el mar, está Monastir, la antigua Ruspina romana. Su monumento más imponente es el ribat de Harthema, del siglo VIII, el más antiguo de este tipo de fortalezas-monasterio del norte de África y uno de los mejor conservados; sus torres y murallas se han hecho célebres también por haber servido de escenario para el rodaje de películas como 'La vida de Brian' de los Monty Python.

Pero Monastir es, sobre todo, la ciudad natal de Habib Burguiba, nacido aquí en 1903. El fundador y primer presidente de la Túnez independiente convirtió a su ciudad en un escaparate del régimen: la modernizó, la dotó de infraestructuras y de un aeropuerto internacional, y mandó construir junto al ribat un grandioso mausoleo familiar coronado por una cúpula dorada y flanqueado por minaretes, donde reposan sus restos desde su muerte en el año 2000. El mausoleo de Burguiba es hoy uno de los grandes lugares de memoria del país.

La figura de Burguiba resume las tensiones del Túnez contemporáneo: el modernizador que emancipó a las mujeres, universalizó la educación y construyó un Estado laico, y a la vez el autócrata que gobernó sin oposición durante treinta años y se hizo proclamar presidente vitalicio. Recorrer Monastir —su ribat medieval y su mausoleo del siglo XX, uno junto al otro— es contemplar en pocos metros los dos grandes relatos de la ciudad y del país: la vieja Ifriqiya guerrera de la fe y la moderna república nacida en 1957.

https://en.wikipedia.org/wiki/Monastir,_Tunisiahttps://en.wikipedia.org/wiki/Habib_Bourguiba

El Jem y el coloso del desierto

En medio de la llanura de olivos del Sahel, la pequeña ciudad de El Jem guarda uno de los monumentos más asombrosos de todo el mundo romano: un anfiteatro colosal que se ve desde kilómetros de distancia, alzándose sobre las casas bajas del pueblo como un espejismo. Fue construido hacia el año 238 d.C. en la próspera ciudad de Thysdrus, enriquecida por el comercio del aceite de oliva, y con sus 148 metros de eje mayor y una capacidad estimada de unos 35.000 espectadores es uno de los mayores anfiteatros del Imperio, comparable al Coliseo de Roma, y el mejor conservado de África.

En su arena se celebraron combates de gladiadores, luchas con fieras y espectáculos que congregaban a las multitudes del Sahel romano. La solidez de su construcción en piedra le permitió sobrevivir a los siglos: en época medieval sirvió incluso de fortaleza y refugio en las revueltas contra el poder, y la tradición local lo asocia con la Kahina, la reina bereber que resistió a la conquista árabe. Hoy, declarado Patrimonio de la Humanidad, acoge cada verano un prestigioso festival internacional de música sinfónica que llena de nuevo sus gradas de piedra.

El anfiteatro de El Jem es el testimonio más espectacular de aquella África romana opulenta que fue el granero y la aceitera del Imperio. Su presencia colosal en medio de un pueblo modesto y de un mar de olivos resume como pocos lugares la historia de esta tierra: la de un rincón del Mediterráneo que, gracias a la riqueza de su campo, se permitió levantar monumentos a la altura de las grandes capitales del mundo antiguo.

https://whc.unesco.org/en/list/38/https://en.wikipedia.org/wiki/Amphitheatre_of_El_Jem

Mahdia, Sfax y el sur del Sahel

Al sur de Monastir, la costa del Sahel guarda otras dos ciudades cargadas de historia. Mahdia, sobre una estrecha península que se adentra en el mar, fue fundada en el año 921 por Abdallah al-Mahdi, el primer califa de la dinastía fatimí, como capital fortificada e inexpugnable de su naciente imperio chií. Desde este bastión, protegido por murallas y por su posición casi insular, los fatimíes lanzaron la conquista que los llevaría hasta Egipto y la fundación de El Cairo. De aquella época se conservan la gran puerta fortificada del Skifa el-Kahla y la mezquita fatimí, reconstruida sobre la original. Más tarde, Mahdia fue un célebre nido de corsarios y un centro de la industria de la seda.

Más al sur, Sfax es la segunda ciudad del país y su capital económica: un gran puerto industrial y comercial, corazón de la exportación del aceite de oliva y de los fosfatos, con fama de laboriosa y austera. Conserva una de las medinas amuralladas mejor preservadas y menos turísticas de Túnez, un casco antiguo vivo y auténtico rodeado por sus murallas de época aglabí.

Frente a Sfax se encuentran las tranquilas islas Kerkennah, un archipiélago llano y arenoso de pescadores, con sus palmerales y sus artes de pesca tradicionales, que fue lugar de exilio del propio Burguiba durante la lucha por la independencia. Todo este tramo meridional del Sahel enlaza la costa mediterránea con el mundo del sur: la puerta hacia los oasis, el desierto y la isla de Djerba.

https://en.wikipedia.org/wiki/Mahdiahttps://en.wikipedia.org/wiki/Sfax

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📚 Bibliografía

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