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Historia · Suecia

Historia de Islas del Báltico

Visby y la Liga Hanseática

En medio del mar Báltico, la isla de Gotland ocupó durante siglos una posición comercial privilegiada, a mitad de camino entre las tierras suecas, alemanas, bálticas y rusas. Su gran ciudad, Visby, se convirtió en la Edad Media en uno de los mayores centros comerciales del norte de Europa. Los campesinos-mercaderes gotlandeses, los gutes, comerciaban por todo el Báltico, y Visby entró en la órbita de la poderosa Liga Hanseática, la confederación de ciudades mercantiles alemanas, de la que fue uno de los nudos más importantes. A la ciudad llegaban mercaderes de Lübeck, Riga, Nóvgorod y toda la cuenca báltica.

De aquella edad de oro, entre los siglos XII y XIV, sobrevive uno de los conjuntos medievales mejor conservados del norte de Europa. Visby conserva íntegra su muralla del siglo XIII —más de tres kilómetros de piedra con decenas de torres—, un caso rarísimo en Escandinavia, así como las ruinas de una decena de grandes iglesias góticas, testimonio de la riqueza y la piedad de sus mercaderes, y un entramado de callejuelas y almacenes medievales. Por todo ello, Visby fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como ciudad hanseática excepcionalmente preservada.

Ese esplendor comercial no estuvo exento de tensiones: dentro de la propia Gotland, los ricos burgueses de Visby —muchos de habla alemana— chocaron con los campesinos gutes del interior, en conflictos que llegaron a las armas. Y sobre todo, la prosperidad de la isla la convirtió en un objetivo codiciado. A mediados del siglo XIV, Visby empezó a declinar frente a Lübeck y otras ciudades hanseáticas, y su riqueza atrajo la mirada del rey de Dinamarca, lo que desembocaría en una de las mayores tragedias de la Escandinavia medieval.

https://en.wikipedia.org/wiki/Visbyhttps://whc.unesco.org/en/list/731/

La batalla de Visby de 1361 y las fosas de Korsbetningen

El 22 de julio de 1361, el rey Valdemar IV de Dinamarca —Valdemar Atterdag— desembarcó en la costa oeste de Gotland con un ejército de entre 2.000 y 2.500 hombres, en su mayoría mercenarios daneses y alemanes experimentados, decidido a apoderarse de la rica isla. Frente a él, la defensa de Gotland recayó en una milicia campesina de unos 2.000 gutes, gente del común con poca o ninguna experiencia militar, muchos de ellos ancianos, jóvenes y hombres mal armados.

El desenlace fue una masacre. El 27 de julio, ante los muros de Visby, el ejército profesional danés aniquiló a la milicia gotlandesa: se calcula que murieron cerca de 1.800 defensores en un solo día, casi todos los que habían salido a combatir. Los burgueses de Visby, atrincherados tras sus murallas, no acudieron en ayuda de los campesinos y, para salvar la ciudad del saqueo, abrieron las puertas y pagaron a Valdemar un enorme rescate. La leyenda cuenta que el rey exigió llenar de oro y plata tres grandes cubas en la plaza. Gotland quedó bajo control danés.

La tragedia dejó un testimonio arqueológico estremecedor. Los cuerpos de los campesinos caídos se enterraron en fosas comunes junto a la muralla, en el lugar llamado Korsbetningen. Excavadas a comienzos del siglo XX, esas fosas sacaron a la luz más de 1.100 esqueletos, muchos todavía con sus armaduras y con las marcas atroces de las heridas de espada, hacha y flecha. Es uno de los hallazgos más importantes de la arqueología medieval europea sobre la guerra: por primera vez se pudo estudiar, hueso a hueso, cómo se mataba y se moría en una batalla de la Edad Media. La derrota de 1361 marcó, además, el declive definitivo de Visby y de la Gotland hanseática.

https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Visbyhttps://en.wikipedia.org/wiki/Valdemar_Atterdag%27s_invasion

Gotland: los gutes, las piedras pictóricas y los siglos daneses

Gotland tiene una historia y hasta una identidad propias dentro de Suecia. Sus antiguos habitantes, los gutes, hablaban su propia lengua, el gutnisk, emparentada con el nórdico pero distinta del sueco, y se gobernaban con notable autonomía. La Gutasaga, una crónica medieval, cuenta el origen legendario de la isla y cómo los gotlandeses se sometieron voluntariamente al rey de Suecia a cambio de conservar sus leyes. La isla está sembrada de vestigios de la Edad del Hierro y de la era vikinga: sobre todo de las célebres "piedras pictóricas" de Gotland (bildstenar), losas de caliza grabadas con barcos, guerreros y escenas mitológicas, únicas en Escandinavia, y de enormes tesoros de plata árabe y europea, prueba de su intensísimo comercio.

Tras la catástrofe de 1361, Gotland pasó por manos muy diversas. Fue durante un tiempo guarida de los Vitalianos, piratas del Báltico, y estuvo bajo control danés durante largos periodos. De hecho, y a diferencia de lo que suele creerse, Gotland siguió siendo danesa mucho después de la Edad Media: no pasó definitivamente a Suecia hasta la Paz de Brömsebro de 1645, en el marco de las guerras entre ambas coronas. Solo entonces la isla se incorporó de manera estable al reino sueco.

Durante los siglos siguientes, Gotland fue una isla agrícola y ganadera, algo apartada y conservadora, que preservó su patrimonio medieval precisamente porque el declive económico la libró de las grandes reformas urbanas. Ese mismo aislamiento hizo de ella, en el siglo XX, un destino turístico de primer orden: hoy Gotland es la isla de veraneo por excelencia de los suecos, célebre por su luz, sus playas, sus corderos, su vino y sus rauk —extrañas formaciones de roca caliza en la costa—, además de por la Visby medieval. Cada verano, su vida política y cultural se concentra en la Almedalsveckan, la gran semana de debate político de Suecia.

https://en.wikipedia.org/wiki/Gotlandhttps://en.wikipedia.org/wiki/Gutasaga

Kalmar, el castillo y la unión de los tres reinos

En la costa este del continente, frente a la isla de Öland, la ciudad de Kalmar ocupó durante siglos una posición estratégica de primer orden: era la plaza fuerte del sureste de Suecia, en la frontera misma con la Dinamarca que dominaba las vecinas Escania y Blekinge. Por eso Kalmar se dotó de uno de los castillos más importantes del norte de Europa. El castillo de Kalmar, cuyos orígenes se remontan al siglo XII y que fue transformado en el XVI por los Vasa en una espléndida fortaleza-palacio renacentista, es hoy uno de los mejor conservados de Escandinavia y un símbolo de la Suecia de la Edad Moderna.

Fue precisamente en Kalmar donde nació, en 1397, la unión que marcaría la Escandinavia bajomedieval. Allí, la reina Margarita de Dinamarca reunió a los tres reinos escandinavos —Dinamarca, Suecia y Noruega— bajo un solo monarca, en la llamada Unión de Kalmar, que dio nombre a la ciudad en los libros de historia. Durante más de un siglo, hasta que Gustav Vasa la rompió en 1523, esa unión ató los destinos de los tres países, y Kalmar fue uno de sus escenarios simbólicos.

Por su condición de ciudad fronteriza, Kalmar sufrió como pocas las guerras dano-suecas. Fue sitiada y disputada una y otra vez, y dio nombre a una de esas guerras, la Guerra de Kalmar (1611-1613) entre Suecia y Dinamarca. Solo tras la conquista sueca de las provincias del sur, en 1658, dejó de ser plaza fronteriza y perdió importancia militar. La ciudad antigua se trasladó y se reconstruyó en el siglo XVII junto al castillo, con un trazado regular. Hoy Kalmar conserva un bello casco histórico, su catedral barroca y, sobre todo, su imponente castillo, testigo de mil años de guerras, uniones y fronteras en el Báltico.

https://en.wikipedia.org/wiki/Kalmarhttps://en.wikipedia.org/wiki/Kalmar_Castle

Öland: fortalezas de la Edad de Hierro, molinos y la Alvar

Öland, la segunda isla más grande de Suecia, es una larga y estrecha lengua de tierra frente a Kalmar, con la que la une desde 1972 un puente de seis kilómetros. Es la isla del sol y del viento: una de las zonas más soleadas y secas del país, de paisaje bajo y luminoso, muy distinto del resto de Suecia. Su rasgo natural más singular es la Stora Alvaret, la Gran Alvar, una vasta estepa caliza casi sin suelo, batida por el viento, con una flora única adaptada a esas condiciones extremas. Ese paisaje agrario, cultivado sin apenas cambios desde hace miles de años, hizo que el sur de Öland fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como "paisaje agrícola" excepcional.

Öland tiene una densidad extraordinaria de vestigios antiguos. La isla está salpicada de fortificaciones circulares de la Edad de Hierro, como el impresionante Eketorp o el fantasmal Ismantorp, con sus murallas de piedra y sus recintos, que servían de refugio en tiempos turbulentos hace más de mil quinientos años. También conserva cientos de molinos de viento de madera —uno de los símbolos de la isla— y numerosos túmulos, piedras rúnicas y campos de tumbas que hacen de Öland un enorme yacimiento al aire libre.

Dominando el sur de la isla está el castillo de Borgholm, hoy una espectacular ruina, en su día una de las mayores fortalezas de Suecia. Y muy cerca, la familia real sueca tiene su residencia de verano, Solliden, lo que ha ligado a Öland a la monarquía desde finales del siglo XIX. Isla de fortalezas antiguas, molinos, playas y aves migratorias, Öland es hoy uno de los grandes destinos veraniegos de Suecia, donde la profundidad de la historia se mide en milenios y el paisaje conserva la huella continua de la agricultura desde la prehistoria.

https://en.wikipedia.org/wiki/%C3%96landhttps://whc.unesco.org/en/list/968/

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📚 Bibliografía

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