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Historia · Suecia

Historia de Escania (sur)

Escania danesa: mil años en la órbita de Copenhague

Durante casi toda su historia, Escania (Skåne) no fue sueca sino danesa. La provincia, en el extremo sur de la península escandinava, formó parte del reino de Dinamarca desde los tiempos de Harald Diente Azul, en el siglo X, y durante siglos fue una de sus regiones más ricas y pobladas, con el estrecho de Öresund como una vía de agua interior danesa, no como una frontera. Junto con las vecinas Halland y Blekinge, Escania integraba el conjunto conocido como Skåneland, corazón agrícola de Dinamarca.

Por su posición, Escania fue durante siglos el gran campo de batalla de las interminables guerras entre Dinamarca y Suecia. Su suerte cambió de manera definitiva en 1658: tras una campaña fulgurante en la que el rey sueco Carlos X Gustavo cruzó con su ejército los estrechos helados del Báltico y amenazó Copenhague, Dinamarca se vio obligada a firmar la humillante Paz de Roskilde, por la que cedió a Suecia Escania, Halland, Blekinge y Bohuslän. De un plumazo, Suecia ganó todo el sur peninsular y se aseguró por fin la orilla oriental del Öresund.

El cambio de soberanía no fue pacífico ni inmediato. Dinamarca intentó recuperar sus provincias perdidas en la Guerra de Escania (1675-1679), una guerra durísima que dejó la región devastada. La batalla decisiva fue la de Lund, en diciembre de 1676, una de las más sangrientas de la historia escandinava, que se saldó con una costosa victoria sueca. La resistencia de los campesinos escanianos pro-daneses, los snapphanar, fue combatida con extrema dureza. Solo entonces quedó Escania firmemente en manos suecas.

https://en.wikipedia.org/wiki/Scaniahttps://en.wikipedia.org/wiki/Treaty_of_Roskilde

La suecificación de Escania y la universidad de Lund

Ganar Escania era una cosa; convertirla en sueca, otra. Sus habitantes eran daneses de lengua, cultura, Iglesia y lealtad, y Copenhague estaba mucho más cerca que Estocolmo. Para asimilar la provincia, la corona sueca puso en marcha, sobre todo a partir de la década de 1680, una deliberada política de suecificación (försvenskning): impuso el sueco en la administración, la Iglesia y la escuela; obligó al clero danés a jurar fidelidad al rey sueco o marcharse; y trató de cortar los lazos con Dinamarca.

Una pieza clave de esa estrategia fue cultural. En 1666, Suecia fundó la Universidad de Lund, la segunda más antigua del país, con el objetivo explícito de formar en un ambiente sueco y luterano a las élites de la nueva provincia, para que dejaran de ir a estudiar a Copenhague. Lund era ya una vieja ciudad episcopal: había sido la sede del arzobispado danés desde comienzos del siglo XII y un gran centro religioso del norte, con su imponente catedral románica —consagrada en 1145—, una de las iglesias medievales más notables de Escandinavia, famosa por su cripta y su reloj astronómico.

La suecificación acabó teniendo éxito: con las generaciones, Escania se integró plenamente en Suecia. Pero la huella danesa no desapareció. Pervivió en el paisaje —iglesias, castillos, casas de entramado—, en las costumbres, en la gastronomía y, sobre todo, en el habla: el dialecto escaniano, el skånska, con su característica erre gutural y su entonación, sigue siendo netamente distinto del sueco del norte y guarda un evidente parentesco con el danés, un recordatorio cotidiano de los mil años en que esta tierra miró hacia Copenhague.

https://en.wikipedia.org/wiki/Swedification_of_Scaniahttps://en.wikipedia.org/wiki/Lund_University

El granero de Suecia: la llanura fértil de Escania

A diferencia del resto de Suecia —país de bosques, lagos, roca y suelos pobres—, Escania es una tierra llana, abierta y extraordinariamente fértil. Sus grandes llanuras de tierra oscura, entre las más productivas de Escandinavia, hicieron de la provincia el granero del país. Aquí se cultiva trigo, cebada y, muy característicamente, remolacha azucarera, y aquí se concentra buena parte de la agricultura y la ganadería suecas. El paisaje —campos ondulados, hileras de sauces, castillos e iglesias encaladas— recuerda más a Dinamarca o al norte de Alemania que a la Suecia de las coníferas.

Esa riqueza agrícola sostuvo durante siglos a una densa población campesina y a una nobleza terrateniente poderosa, que dejó sembrada la provincia de castillos y grandes fincas señoriales, muchos de ellos de estilo renacentista danés. Escania es, con diferencia, la provincia con más castillos de Suecia. La abundancia de la tierra también hizo de ella una región relativamente próspera y densamente poblada, muy distinta del norte despoblado.

Con la industrialización, esa base agrícola se combinó con la industria alimentaria —azucareras, mataderos, fábricas— y con una temprana red de ferrocarriles. Ciudades medianas como Kristianstad, Hässleholm o Landskrona crecieron al calor de la agricultura y la industria. Hoy Escania sigue siendo la despensa de Suecia y, gracias al puente sobre el Öresund, una de las regiones más dinámicas del país, integrada en una gran región transfronteriza con la capital danesa. La combinación de tierra fértil, historia danesa y modernidad hace de Escania una Suecia distinta, más continental y mediterránea en su clima y su carácter.

https://en.wikipedia.org/wiki/Scaniahttps://en.wikipedia.org/wiki/Geography_of_Sweden

Malmö: del astillero al puente del Öresund

Malmö, la mayor ciudad de Escania y la tercera de Suecia, resume la historia de la provincia. Fue una próspera ciudad hanseática y danesa en la Edad Media y el Renacimiento —su plaza mayor, Stortorget, y su castillo, Malmöhus, mandado levantar por el rey danés Cristián III, lo recuerdan—, la segunda ciudad de Dinamarca hasta que pasó a Suecia en 1658. Con la industrialización se convirtió en una gran ciudad obrera e industrial, y su símbolo fue el astillero Kockums, uno de los mayores del mundo, cuya colosal grúa dominó el horizonte durante décadas.

El cierre de Kockums, en la crisis de la construcción naval de los años ochenta y noventa, sumió a Malmö en una dura reconversión, con paro y declive. La ciudad reaccionó con una ambiciosa transformación: apostó por la universidad, los servicios y la tecnología, y remodeló sus viejas zonas industriales portuarias. El emblema de ese renacimiento es el Turning Torso, un rascacielos retorcido de 190 metros inaugurado en 2005, el más alto de Escandinavia durante años, levantado justo donde antes estaba el astillero.

El gran cambio, sin embargo, llegó con el puente del Öresund, inaugurado en el año 2000: una obra de casi 16 kilómetros, entre puente y túnel, que unió por fin Malmö con Copenhague por carretera y ferrocarril, algo impensable durante los siglos en que el estrecho fue una frontera de guerra. El puente convirtió a Malmö y Copenhague en una única gran región metropolitana transfronteriza, la Öresundsregion, y devolvió a Escania su vieja cercanía con Dinamarca. Malmö es hoy, además, una de las ciudades más multiculturales de Suecia, con una gran población de origen inmigrante, lo que la ha situado en el centro de los debates suecos sobre integración, un rostro del país muy distinto del tópico escandinavo.

https://en.wikipedia.org/wiki/Malm%C3%B6https://en.wikipedia.org/wiki/%C3%96resund_Bridge

Ystad, las casas de entramado y el país de Wallander

En la costa sur de Escania, de cara al Báltico, Ystad es uno de los pueblos con más encanto histórico de Suecia. Su casco antiguo conserva más de trescientas casas de entramado de madera —korsvirke— de los siglos XVII y XVIII, un tipo de arquitectura característico del sur, de clara raíz danesa y alemana, que en el resto de Suecia apenas existe. Ese laberinto de callejuelas y casas de vigas cruzadas, junto con el monasterio franciscano medieval y la vieja iglesia de Santa María —desde cuya torre un vigilante toca aún cada noche las horas, una tradición de siglos—, hacen de Ystad un museo vivo de la Escania histórica.

Ystad fue un activo puerto comercial ya en la Edad Media, ligado al comercio del Báltico y a la Liga Hanseática, y siguió siendo durante siglos una puerta de entrada y salida hacia el continente. Todavía hoy es un importante puerto de ferris que conectan Suecia con Dinamarca (Bornholm) y con Polonia, fiel a su vieja vocación de nexo con el sur.

En las últimas décadas, Ystad ganó fama mundial por la literatura. Es la ciudad del inspector Kurt Wallander, el melancólico detective creado por el escritor Henning Mankell, cuyas novelas negras —traducidas a decenas de idiomas y llevadas al cine y la televisión— transcurren en Ystad y sus alrededores. El éxito del "Wallander" convirtió a la ciudad y a la campiña escaniana en un destino de peregrinación para los aficionados a la novela negra nórdica, ese género que ha hecho célebre a Escandinavia. Entre casas de entramado, playas del Báltico y campos de colza, Ystad ofrece una de las estampas más suaves y luminosas de Suecia.

https://en.wikipedia.org/wiki/Ystadhttps://en.wikipedia.org/wiki/Kurt_Wallander

📍 Destinos de Escania (sur)

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📚 Bibliografía

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