Viajá con Gus
InicioRepública DominicanaHistoriaBahoruco
Historia · República Dominicana

Historia de Bahoruco

Enriquillo, el cacique rebelde

El nombre de Bahoruco evoca la mayor gesta de resistencia indígena de La Española. En 1519, el noble taíno Enriquillo, educado por los frailes y cacique de la región, se rebeló contra los abusos de los encomenderos españoles y se refugió en la agreste Sierra de Bahoruco. Desde sus montañas y desde parajes como el Hoyo de Pelempito libró una guerra de guerrillas que se prolongó durante catorce años.

Ni el ejército ni los colonos lograron derrotarlo, y en 1533 la Corona se vio obligada a firmar la paz reconociendo su libertad y la de sus seguidores. Enriquillo se convirtió así en símbolo perdurable de dignidad y resistencia, inmortalizado por la novela homónima de Manuel de Jesús Galván.

https://provinciasdominicanas.org/bahoruco-2/https://ayuntamientoneiba.gob.do/historia/

Neiba y la creación de la provincia

La zona de Neiba, capital de la provincia, era en tiempos prehispánicos un nitainato dependiente del cacicazgo de Jaragua. Durante la colonia y el siglo XIX fue una región fronteriza y ganadera, escenario de repetidos combates entre dominicanos y haitianos.

La provincia de Bahoruco fue creada en 1943; antes de esa fecha su territorio formaba parte de la provincia de Barahona. Situada entre el Lago Enriquillo al norte y la Sierra de Bahoruco al sur, es una de las provincias del profundo suroeste dominicano.

Neiba se encuentra a unos 180 kilómetros al oeste de Santo Domingo, muy cerca de la orilla del Lago Enriquillo, el mayor lago de las Antillas, lo que la sitúa en un entorno geográfico excepcional entre el agua salada del lago, la aridez del valle y las cumbres de la sierra.

https://ayuntamientoneiba.gob.do/historia/https://elnuevodiario.com.do/neiba-y-su-creacion-en-provinci

La ciudad de la uva y el vino

Neiba es célebre en toda la República Dominicana por sus viñedos, únicos en el país a escala comercial. El cultivo de la vid en la isla se remonta a la época colombina —el propio Colón pidió sarmientos a los reyes de España—, pero fue en el árido y soleado valle de Neiba, con su clima seco y sus suelos calcáreos, donde arraigó como tradición.

De sus uvas se producen vinos, jugos y la célebre uva de mesa. Cada año la ciudad celebra su Festival de la Uva, y su identidad quedó fijada en el apodo de «la ciudad de la historia, la uva, el vino, el café y la literatura», que resume su singular perfil cultural y agrícola.

https://tertuliadejuanamanuela.com/2025/08/29/neiba-la-ciudahttps://quieroloma.com/los-atractivos-turisticos-y-culturale

Sal, café y naturaleza

Además de la vid, la economía de Bahoruco se apoya en el café de las alturas de la Sierra de Bahoruco, en la agricultura de regadío del valle y en la explotación de la sal, tanto marina como de las salinas ligadas al entorno del Lago Enriquillo.

Su patrimonio natural es notable: la Sierra de Bahoruco, con sus bosques y su fauna endémica, y la cercanía al Lago Enriquillo y a la Reserva de la Biosfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo hacen de la provincia un territorio de gran valor ecológico, entre el desierto, la montaña y el lago salado.

https://acento.com.do/turismo/los-atractivos-turisticos-y-cuhttps://provinciasdominicanas.org/bahoruco-2/

Bahoruco hoy

Hoy Bahoruco es una de las provincias más singulares del suroeste, donde conviven el desierto, la montaña y el gran lago salado. Su economía combina la vitivinicultura de Neiba, la agricultura de regadío, el café de altura y la explotación de la sal, en un entorno de gran valor ecológico.

El legado de Enriquillo, símbolo nacional de la resistencia indígena, y la fama de la ciudad de la uva y el vino dan a la provincia una identidad inconfundible. Entre viñedos, salinas y la imponente Sierra de Bahoruco, esta tierra del profundo suroeste ofrece uno de los rincones más originales y menos explorados de toda la geografía dominicana.

https://acento.com.do/turismo/los-atractivos-turisticos-y-cuhttps://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Bahoruco

📚 Bibliografía

← Volver a la historia de República Dominicana