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Historia de Bahía de las Islas

Tierra de Ngāpuhi: el corazón maorí del norte

Antes de que llegara un solo barco europeo, la Bahía de las Islas era el corazón del territorio de Ngāpuhi, el iwi (tribu) más numeroso y poderoso del norte de Nueva Zelanda. Los maoríes habían llegado a Aotearoa desde la Polinesia oriental alrededor de los años 1250-1300, navegando en grandes waka (canoas oceánicas) a través del Pacífico, y en las bahías subtropicales del norte encontraron un lugar ideal: mar rico en pescado, tierra fértil, clima templado y bosques generosos.

En las orillas y las islas de la bahía, los distintos hapū (subtribus) de Ngāpuhi levantaron pā (aldeas fortificadas) y kāinga (aldeas abiertas). Vivían de la pesca, la recolección de mariscos, la caza de aves y el cultivo del kūmara (batata). Su vida estaba organizada según el whakapapa —la genealogía que conecta a cada persona con sus antepasados, la tierra y el mundo espiritual— y regida por conceptos como el mana (prestigio, autoridad) y el tapu (lo sagrado), pilares del Te Ao Māori, la cosmovisión maorí.

La bahía tenía además una posición estratégica: sus aguas protegidas y sus muchas islas la convertían en un puerto natural. Cuando comenzaron a aparecer los primeros barcos europeos a fines del siglo XVIII, fue justamente aquí, en territorio ngāpuhi, donde se dieron algunos de los primeros y más intensos contactos entre maoríes y pākehā (europeos) de toda Nueva Zelanda.

https://en.wikipedia.org/wiki/Bay_of_Islandshttps://nzhistory.govt.nz/keyword/ngapuhihttps://teara.govt.nz/en/ngapuhi

Cook, los balleneros y Kororāreka, 'el infierno del Pacífico'

El navegante neerlandés Abel Tasman había avistado Nueva Zelanda en 1642, pero no desembarcó y su encuentro con los maoríes terminó en violencia. Fue el capitán británico James Cook quien, en 1769, cartografió la costa y bautizó esta zona como Bay of Islands por su multitud de islas. A partir de entonces, y sobre todo desde comienzos del siglo XIX, la bahía se convirtió en un imán para balleneros, cazadores de focas, mercaderes y aventureros de todo el Pacífico.

El centro de esa actividad fue Kororāreka, el poblado que hoy se llama Russell. En la década de 1830 era el mayor asentamiento europeo del país y un puerto sin ley donde balleneros, marineros, desertores y convictos fugados de Australia se mezclaban con los maoríes locales. El alcohol, las peleas y la prostitución eran moneda corriente, y el lugar se ganó el apodo de 'hell hole of the Pacific', el infierno del Pacífico. Los jefes maoríes, mientras tanto, comerciaban intensamente: intercambiaban alimentos, madera y lino por armas, herramientas y bienes europeos.

Ese comercio tuvo una consecuencia terrible. Los mosquetes que Ngāpuhi obtuvo primero, en especial bajo el liderazgo del astuto y feroz jefe Hongi Hika, le dieron una ventaja militar decisiva sobre otros iwi. Desde su base en el pā de Kororipo, en Kerikeri, Hongi Hika lanzó campañas devastadoras hacia el sur en las llamadas Guerras de los Mosquetes (1810-1840), que causaron enorme mortandad en todo el país y alteraron para siempre el mapa tribal.

https://en.wikipedia.org/wiki/Bay_of_Islandshttps://www.worldnomads.com/explore/oceania/new-zealand/why-https://bay-of-islands.co.nz/history/russell-history/

Los misioneros y los edificios más antiguos del país

En medio de aquel mundo turbulento llegaron los misioneros. En 1814, el reverendo Samuel Marsden estableció la primera misión cristiana de Nueva Zelanda en la Bahía de las Islas, y en 1819 la Church Missionary Society fundó una estación misionera en Kerikeri, justo al lado del poderoso pā de Kororipo, con el consentimiento y la protección de Hongi Hika, que veía en los europeos una fuente de tecnología, alfabetización y comercio.

De aquella misión sobreviven los dos edificios más antiguos de Nueva Zelanda. La Kemp House (Mission House), construida en 1822, es el edificio más antiguo que sigue en pie en el país; y el Stone Store, de 1836, levantado con basalto local y arenisca traída de Sídney, es el edificio de piedra más antiguo y todavía funciona como tienda. Ambos, junto al sitio del pā de Kororipo, forman el corazón histórico de la Nueva Zelanda de los primeros contactos.

Los misioneros hicieron algo de enorme impacto: pusieron por escrito la lengua maorí. Al crear un alfabeto para el te reo, tradujeron la Biblia y enseñaron a leer y escribir, y la alfabetización se difundió con rapidez entre los maoríes. Esa capacidad de leer y escribir sería clave pocos años después, cuando llegara el momento de discutir y firmar un tratado con la Corona británica.

https://en.wikipedia.org/wiki/Kemp_Househttps://www.visitheritage.co.nz/visit/northland/kerikeri-mishttps://www.doc.govt.nz/parks-and-recreation/places-to-go/no

6 de febrero de 1840: la firma del Tratado de Waitangi

Hacia 1840, la situación en la Bahía de las Islas —y en toda Nueva Zelanda— era caótica. Cada vez llegaban más colonos y especuladores de tierras, el poblado de Kororāreka era un foco de desorden, y tanto los jefes maoríes como la Corona británica buscaban poner algún tipo de orden a la relación entre ambos pueblos. El resultado fue Te Tiriti o Waitangi, el Tratado de Waitangi.

El 6 de febrero de 1840, en los jardines de la casa del residente británico en Waitangi, frente a la bahía, el capitán William Hobson, en representación de la Corona, y unos 43 rangatira (jefes), la mayoría de Ngāpuhi, firmaron el tratado tras un intenso debate. Los discursos a favor de figuras como Tāmati Wāka Nene y del propio Hōne Heke Pōkai —el primer jefe en firmar— fueron decisivos. En los meses siguientes, el documento recorrió el país y sumó más de 500 firmas de jefes maoríes.

El problema, que arrastraría al país durante siglo y medio, fue que las dos versiones del tratado no decían lo mismo. En la versión inglesa, los maoríes cedían la 'soberanía' a la Corona; en la versión en te reo maorí —la que casi todos firmaron— cedían el 'kāwanatanga' (gobierno) pero conservaban su 'tino rangatiratanga' (plena autoridad) sobre sus tierras y taonga. Esa diferencia, y el incumplimiento posterior de las promesas de la Corona, serían la raíz de innumerables conflictos y reclamos, muchos de los cuales siguen resolviéndose hoy.

https://en.wikipedia.org/wiki/Treaty_of_Waitangihttps://nzhistory.govt.nz/politics/treaty/the-treaty-in-briehttps://teara.govt.nz/en/te-tiriti-o-waitangi-the-treaty-of-

La Guerra del Norte: Hōne Heke y el asta de la bandera

El descontento no tardó en estallar. Tras la firma del tratado, la capital colonial se trasladó primero a Okiato (cerca de Russell) y luego a Auckland, lo que desvió el comercio y arruinó a los jefes de la Bahía de las Islas que se habían enriquecido con el intercambio. Los aranceles aduaneros y las promesas incumplidas de la colonización alimentaron la frustración, sobre todo la de Hōne Heke, el mismo jefe que había sido el primero en firmar.

El símbolo de esa protesta fue el asta de la bandera en la colina de Maiki (Flagstaff Hill), sobre Kororāreka. Heke había donado ese mástil para izar la bandera de las Tribus Unidas, pero tras el tratado se izó allí la Union Jack británica, para su indignación. Entre 1844 y 1845, Hōne Heke cortó el asta cuatro veces. La cuarta, en marzo de 1845, coincidió con un ataque a Kororāreka de Heke y el jefe Te Ruki Kawiti que terminó con el saqueo e incendio del pueblo.

Así comenzó la Guerra del Norte (Northern War o Flagstaff War, 1845-1846), el primero de los conflictos conocidos como las Guerras de Nueva Zelanda (New Zealand Wars). Las fuerzas británicas, mejor armadas, se estrellaron contra la ingeniería militar maorí: Kawiti construyó pā fortificados con trincheras y refugios antibombardeo (como el famoso pā de Ruapekapeka) que anticiparon la guerra de trincheras moderna. La guerra terminó sin un vencedor claro, pero dejó claro que la colonización de Nueva Zelanda no sería pacífica.

https://en.wikipedia.org/wiki/Flagstaff_Warhttps://nzhistory.govt.nz/war/northern-warhttps://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Koror%C4%81reka

La bahía hoy: cuna de la nación y símbolo de la reconciliación

Con el correr de las décadas, la Bahía de las Islas dejó de ser el centro político y comercial del país —ese papel pasó a Auckland y luego a Wellington— y se transformó en lo que es hoy: un destino turístico volcado a la naturaleza y la historia. Russell, la antigua 'hell hole', es un pueblo tranquilo y encantador; Kerikeri conserva sus edificios coloniales; y Waitangi se convirtió en el gran sitio conmemorativo de la nación.

Cada 6 de febrero, el Día de Waitangi (Waitangi Day) es feriado nacional, y los actos en los Treaty Grounds son a la vez celebración y foco de protesta, porque el tratado sigue siendo un documento vivo y disputado. En 1975 se creó el Tribunal de Waitangi (Waitangi Tribunal) para investigar las violaciones históricas del tratado por parte de la Corona, y desde entonces numerosos iwi —incluido Ngāpuhi— han presentado reclamos y recibido reparaciones, disculpas oficiales y devoluciones de tierras. Es uno de los procesos de reconciliación con los pueblos originarios más ambiciosos del mundo.

Recorrer la Bahía de las Islas hoy es, por eso, mucho más que navegar entre delfines y arcos de roca. Es caminar por el lugar donde nació la Nueva Zelanda moderna: la tierra ancestral de Ngāpuhi, el puerto sin ley de los balleneros, la primera misión y sus edificios centenarios, los jardines donde se firmó el tratado y las colinas de la Guerra del Norte. Todas esas capas conviven sobre las mismas aguas turquesas del extremo norte.

https://en.wikipedia.org/wiki/Bay_of_Islandshttps://nzhistory.govt.nz/politics/treaty/the-treaty-in-briehttps://www.waitangi.org.nz/

📚 Bibliografía

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