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Historia · Noruega

Historia de Centro

Nidaros: la fundación de Trondheim

Trondheim, en el centro del país, es una de las ciudades más antiguas y cargadas de historia de Noruega. Fue fundada hacia el año 997 por el rey Olav Tryggvason en la desembocadura del río Nid, de donde tomó su nombre medieval: Nidaros. Situada en una península rodeada por el río y el fiordo, en el corazón de la fértil región del Trøndelag, ocupaba un lugar estratégico entre el norte y el sur del reino.

Durante la Alta Edad Media, Nidaros fue la capital de Noruega y el escenario de la consolidación de la monarquía. En ella se proclamaba a los reyes en la asamblea del Øreting, y allí giró buena parte de la historia política del reino en los siglos XI y XII. La ciudad creció al calor del poder real y, muy pronto, del poder religioso.

El Trøndelag que la rodea es una de las grandes regiones agrícolas de Noruega, un país donde la tierra cultivable es escasa. Sus llanuras y colinas, más suaves que las abruptas costas del oeste, la convirtieron desde antiguo en un granero y en un centro de poder de los grandes terratenientes, los mismos caudillos que se enfrentaron a los reyes cristianizadores. No es casual que fuera precisamente aquí, en el Trøndelag, donde se libró la batalla que decidió el destino religioso de Noruega.

https://en.wikipedia.org/wiki/Trondheimhttps://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Norway

San Olav, Stiklestad y la catedral de Nidaros

El acontecimiento que marcó para siempre a esta región fue la batalla de Stiklestad, librada el 29 de julio de 1030 a unos ochenta kilómetros al norte de Trondheim. Allí murió el rey Olav Haraldsson, derrotado por una coalición de jefes locales mientras intentaba recuperar su trono e imponer el cristianismo. Su muerte, lejos de ser el final, fue el comienzo de su gloria: pronto se le atribuyeron milagros, fue proclamado santo y se convirtió en San Olav, patrono eterno de Noruega.

El cuerpo de San Olav fue sepultado en Nidaros, y sobre su tumba se levantó, a lo largo de los siglos XII y XIII, la catedral de Nidaros (Nidarosdomen), la mayor iglesia medieval de toda Escandinavia y una de las obras maestras del gótico en el norte de Europa. Nidaros fue además sede del arzobispado de Noruega desde 1152-1153, lo que hizo de Trondheim la capital religiosa del reino y le dio un peso enorme frente al poder civil.

Hoy, el campo de batalla de Stiklestad alberga un centro cultural y representaciones que cada verano recrean la muerte del santo rey, mientras la catedral de Nidaros sigue siendo el templo nacional de Noruega: en ella se bendice y consagra a los monarcas noruegos. La figura de San Olav —con su hacha, instrumento de su martirio— quedó fijada como emblema histórico del país, y Trondheim, su ciudad, como el gran santuario de la identidad noruega.

https://en.wikipedia.org/wiki/Nidaros_Cathedralhttps://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Stiklestad

El camino de peregrinación y la capital medieval

La presencia de las reliquias de San Olav convirtió a Nidaros en el gran centro de peregrinación del norte de Europa durante toda la Edad Media, comparable en su ámbito a Santiago de Compostela o a Canterbury. Desde toda Escandinavia, y aun desde más lejos, los peregrinos recorrían largos caminos para postrarse ante la tumba del rey santo, buscando su intercesión y sus milagros. Esos caminos, que atravesaban montañas y valles hasta llegar a la catedral, tejieron una red de rutas de fe que estructuró buena parte de la Noruega medieval.

Como capital religiosa y antigua capital real, Nidaros/Trondheim fue durante siglos una de las ciudades más importantes del reino. En su catedral se coronaba a los reyes, y su arzobispo era uno de los hombres más poderosos del país, con autoridad no solo sobre Noruega, sino también sobre sus dependencias en el Atlántico Norte, incluidas Islandia y Groenlandia.

En las últimas décadas, las viejas rutas de los peregrinos han sido recuperadas y señalizadas como el Sankt Olavsleden o Camino de San Olav, que conduce a pie hasta la catedral de Nidaros y que, en 2010, fue reconocido como Itinerario Cultural del Consejo de Europa, a la manera del Camino de Santiago. Cada verano, en torno a la festividad de San Olav (el 29 de julio), Trondheim celebra el Olavsfest, con conciertos, mercados medievales y actos religiosos, manteniendo viva una tradición de peregrinación de casi mil años.

https://en.wikipedia.org/wiki/St._Olav%27s_Wayhttps://en.wikipedia.org/wiki/Nidaros_Cathedral

La Reforma y el fin del arzobispado

El poder religioso de Nidaros llegó a su fin de manera abrupta con la Reforma protestante. En 1537, el rey danés Cristián III impuso el luteranismo en toda Dinamarca-Noruega y abolió la Iglesia católica. El último arzobispo católico de Nidaros, Olav Engelbrektsson, que era además una de las principales figuras políticas de la Noruega de su tiempo y había intentado resistir tanto a la Reforma como a la subordinación total a Copenhague, se vio obligado a huir del país ese mismo año. Con él terminaron cuatro siglos de arzobispado noruego.

La Reforma golpeó duramente a Trondheim y a toda la región. Se confiscaron los bienes de la Iglesia, se disolvieron los monasterios, cesaron las peregrinaciones y las reliquias de San Olav desaparecieron o fueron ocultadas. La catedral, símbolo del viejo poder católico, sufrió abandono e incendios a lo largo de los siglos siguientes, y solo sería restaurada a fondo mucho más tarde, ya en época moderna.

Con la pérdida de su arzobispado y el traslado del poder a Copenhague, Trondheim dejó de ser la gran capital religiosa del norte, aunque siguió siendo la principal ciudad del centro de Noruega y un puerto y centro comercial de importancia. La Reforma marcó, aquí como en el resto del país, el paso de la Noruega católica medieval —de la que Nidaros había sido el corazón— a la Noruega luterana y danesa de la Edad Moderna.

https://en.wikipedia.org/wiki/Olav_Engelbrektssonhttps://en.wikipedia.org/wiki/Reformation_in_Norway

Trondheim bajo la ocupación alemana

Durante la Segunda Guerra Mundial, la posición estratégica de Trondheim, con su fiordo profundo abierto al Atlántico, la convirtió en una pieza clave para la Alemania nazi. Tras la invasión de abril de 1940, los ocupantes hicieron de la ciudad y su región un centro militar de primer orden. En el fiordo, en Dora, construyeron una gigantesca base de submarinos con búnkeres de hormigón para proteger a los U-Boote que operaban contra los convoyes aliados en el Atlántico Norte y en la ruta hacia la Unión Soviética.

La ocupación fue dura. Cerca de Trondheim funcionó el campo de prisioneros de Falstad, uno de los mayores de la Noruega ocupada, donde estuvieron detenidos presos políticos, prisioneros de guerra soviéticos y yugoslavos y personas condenadas por la Resistencia; muchos fueron ejecutados en el bosque cercano. Los planes megalómanos de los nazis llegaron a contemplar la construcción, junto a Trondheim, de una enorme ciudad y base naval alemana para cientos de miles de habitantes, un proyecto que nunca pasó del papel.

La Resistencia noruega actuó también en la región, con redes de inteligencia y sabotaje, y la población sufrió las represalias, las detenciones y las privaciones de los años de guerra. Con la capitulación alemana en mayo de 1945, Trondheim fue liberada y recuperó la normalidad. Hoy los restos de la base de submarinos Dora y el memorial de Falstad recuerdan aquel capítulo, mientras la ciudad, sede de una de las principales universidades técnicas del país, la NTNU, se ha reconvertido en un importante centro tecnológico y estudiantil de la Noruega contemporánea.

https://en.wikipedia.org/wiki/Trondheimhttps://en.wikipedia.org/wiki/Falstad_concentration_camp

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📚 Bibliografía

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