Viajá con Gus
InicioMéxicoHistoriaHidalgo
Historia · México

Historia de Hidalgo

Tula y los toltecas

En el actual estado de Hidalgo se levantó Tula (Tollan), la gran capital de la civilización tolteca que dominó el centro de México tras la caída de Teotihuacan, entre los siglos X y XII. Sus famosos Atlantes, colosales guerreros de piedra de más de cuatro metros que coronaban una pirámide, son uno de los íconos del arte prehispánico.

Los toltecas fueron admirados por los mexicas como maestros de las artes, la sabiduría y la vida civilizada, y su influencia y su mito de Quetzalcóatl llegaron incluso hasta la lejana Chichén Itzá, en Yucatán, con la que Tula comparte asombrosas semejanzas.

Otomíes y evangelización

La región fue y sigue siendo tierra otomí, uno de los pueblos indígenas más importantes del centro de México, junto con nahuas y, en la Huasteca, tenek. Tras la conquista, la zona fue objeto de una intensa evangelización.

En Actopan, Ixmiquilpan y otros pueblos se levantaron imponentes conjuntos conventuales agustinos del siglo XVI, con murales que mezclan lo europeo y lo indígena, formando parte del patrimonio de las primeras evangelizaciones de la Nueva España.

La plata y los mineros de Cornualles

Durante la colonia y el siglo XIX, la región minera de Pachuca y Real del Monte fue una de las mayores productoras de plata del país. En el siglo XIX llegaron compañías inglesas que trajeron consigo a mineros de Cornualles (Cornwall), quienes dejaron una huella cultural insólita.

Los cornualleses introdujeron el fútbol en México —el primer partido y el primer club del país nacieron aquí— y una empanada, el 'paste', hoy plato emblemático de Hidalgo. La arquitectura industrial, los panteones ingleses y los métodos de beneficio de la plata de Real del Monte son testimonio de aquel encuentro.

La Comarca Minera y el patio de amalgamación

Pachuca y su entorno formaron una de las regiones mineras más importantes de América. Aquí se perfeccionó, en el siglo XVI, el método de beneficio de patio para separar la plata con mercurio, una innovación que revolucionó la minería mundial.

El paisaje minero de Pachuca y Real del Monte, con sus haciendas de beneficio y su patrimonio industrial, forma parte del Geoparque de la Comarca Minera reconocido por la Unesco, testimonio de siglos de explotación argentífera.

Naturaleza: prismas y grutas

Hidalgo ofrece atractivos naturales notables, como los Prismas Basálticos de Huasca de Ocampo, espectaculares columnas de roca volcánica que se alzan junto a una cascada, y las grutas de Tolantongo, con sus pozas de aguas termales turquesa suspendidas en la ladera de un cañón, uno de los destinos más impresionantes del centro del país.

La exuberante Huasteca hidalguense, verde y tropical, contrasta con el semiárido Valle del Mezquital, mostrando la diversidad de paisajes de un estado pequeño pero variado.

Pachuca y el presente

Pachuca, la capital apodada 'la Bella Airosa' por sus vientos, conserva su emblemático Reloj Monumental y su honda tradición minera y futbolística, con uno de los clubes más antiguos y laureados del país.

Hoy Hidalgo combina ese rico patrimonio histórico y cultural con su cercanía a la Ciudad de México, que impulsa su desarrollo industrial y logístico, y con una gastronomía singular —de los pastes a los escamoles y gusanos de maguey— heredada de su mestizaje único.

📍 Destinos de Hidalgo

Pachuca

📚 Bibliografía

← Volver a la historia de México