El Estado de México alberga uno de los sitios más impresionantes de América: Teotihuacan, la 'Ciudad de los Dioses'. Hacia los siglos II a VI d.C. fue una de las mayores urbes del mundo, con hasta doscientos mil habitantes, dominada por las colosales pirámides del Sol y de la Luna a lo largo de la Calzada de los Muertos, y el templo de la Serpiente Emplumada.
Su cultura irradió por toda Mesoamérica, y siglos después de su misterioso colapso los mexicas contemplaron sus ruinas con veneración y le dieron su nombre nahua. Es Patrimonio de la Humanidad y uno de los sitios arqueológicos más visitados del planeta.
El valle de Toluca fue hogar de los matlatzincas y otros pueblos, y quedó bajo dominio mexica poco antes de la conquista. También en la región prosperaron sitios como Malinalco, con su singular templo excavado en la roca viva, y Teotenango, ciudad fortificada.
Durante la colonia, la región fue un importante centro agrícola y ganadero que abastecía a la capital virreinal. La ciudad de Toluca, hoy capital del estado, es la de mayor altitud de México y célebre por sus portales, su mercado y sus dulces y embutidos.
El actual Estado de México se constituyó tras la Independencia y originalmente incluía a la propia Ciudad de México, así como territorios que hoy forman otros estados. En 1824, la capital fue separada como Distrito Federal, en el corazón mismo del estado.
A lo largo del siglo XX, el crecimiento explosivo de la capital hizo que numerosos municipios mexiquenses se integraran a la gran mancha urbana, convirtiendo a municipios como Ecatepec, Nezahualcóyotl y Naucalpan en enormes ciudades y al estado en el más poblado del país.
Además de su patrimonio arqueológico, el estado ofrece refugios naturales muy cerca de la megalópolis. Valle de Bravo, un Pueblo Mágico a orillas de una presa rodeada de bosques, es un destino de fin de semana para deportes acuáticos, parapente, gastronomía y descanso, muy apreciado por los capitalinos.
Otros enclaves, como los bosques del Nevado de Toluca —un volcán con lagunas en su cráter— y pueblos con encanto, completan una oferta de naturaleza y turismo de proximidad que contrasta con la urbanización del oriente del estado.
En los bosques del occidente del estado, compartidos con Michoacán, se encuentra la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, donde cada invierno millones de mariposas culminan una de las migraciones más asombrosas del reino animal, tras viajar miles de kilómetros desde Canadá y Estados Unidos.
El espectáculo de los árboles cubiertos por completo de mariposas naranjas, un fenómeno declarado Patrimonio de la Humanidad, es uno de los grandes prodigios naturales de México y un símbolo de la conexión ecológica del continente.
El Estado de México es una de las principales potencias industriales del país, con vastos corredores manufactureros en el valle de Toluca y en la zona conurbada a la capital, así como una fuerte producción agrícola y florícola.
Es, a la vez, un estado de enormes contrastes: concentra grandes urbes densamente pobladas junto a pueblos rurales, sitios arqueológicos de fama mundial, bosques y volcanes, reflejando en su territorio la complejidad y la diversidad del México contemporáneo.