Viajá con Gus
InicioMéxicoHistoriaAguascalientes
Historia · México

Historia de Aguascalientes

Manantiales, chichimecas y frontera de la plata

El nombre de Aguascalientes proviene de los abundantes manantiales de aguas termales que brotaban en la zona. Antes de la conquista, la región era tierra de frontera entre las culturas sedentarias del centro y los pueblos chichimecas seminómadas —guachichiles y otros— que dominaban el árido septentrión y que opusieron una feroz resistencia al avance español durante la larga Guerra Chichimeca del siglo XVI.

El hallazgo de la fabulosa plata de Zacatecas convirtió a esta comarca en un punto estratégico del Camino Real de Tierra Adentro, la gran ruta que unía las minas del norte con la Ciudad de México. Para proteger a los convoyes de plata de los asaltos indígenas, la corona impulsó la fundación de villas y presidios a lo largo del camino.

La villa colonial y la separación de Zacatecas

La villa de Nuestra Señora de la Asunción de las Aguas Calientes fue fundada en 1575 como punto de defensa y descanso en la ruta de la plata. Durante la colonia prosperó gracias a la agricultura, la ganadería y su posición estratégica, y quedó administrativamente ligada a Zacatecas.

Tras la independencia, la historia de Aguascalientes estuvo marcada por su pugna por la autonomía frente a la vecina Zacatecas. En 1857 fue finalmente erigida como estado libre y soberano de la federación, consolidando una identidad propia como una de las entidades más pequeñas del país.

La Feria Nacional de San Marcos

Aguascalientes es célebre por la Feria Nacional de San Marcos, considerada la feria más importante y una de las más antiguas de México, celebrada cada primavera desde el siglo XIX en torno a la festividad de San Marcos. Corridas de toros de cartel, peleas de gallos, música, exposiciones ganaderas, comercio y verbenas convierten a la ciudad, durante semanas, en un gran punto de encuentro nacional.

La feria, que hunde sus raíces en las ferias comerciales coloniales y en el famoso Jardín de San Marcos, es hoy motor económico y símbolo identitario del estado, y atrae a millones de visitantes de todo el país.

La Soberana Convención de Aguascalientes

El episodio histórico más célebre de la ciudad ocurrió en 1914, en plena Revolución Mexicana. Tras la caída del usurpador Victoriano Huerta, las principales facciones revolucionarias —villistas, zapatistas y carrancistas— se reunieron en la Soberana Convención de Aguascalientes en un intento de acordar el rumbo del país y evitar una nueva guerra.

La Convención, que declaró su propia soberanía y nombró un gobierno, terminó en ruptura entre los seguidores de Villa y Zapata, por un lado, y los de Carranza, por otro, precipitando una nueva y sangrienta fase de guerra civil. Aquel cónclave quedó como uno de los momentos clave y más dramáticos de la Revolución.

Posada, la Catrina y el arte popular

Aguascalientes es cuna de José Guadalupe Posada (1852-1913), el genial grabador cuyas 'calaveras' satíricas y estampas populares influyeron decisivamente en el arte mexicano del siglo XX. De su buril nació la célebre 'Calavera Garbancera', que Diego Rivera popularizaría como 'La Catrina', hoy ícono universal del Día de Muertos.

La ciudad honra su legado con museos dedicados al grabado y al propio Posada, y el arte popular y la deshilado y el bordado tradicional forman parte del patrimonio cultural aguascalentense.

Industria y presente

En las últimas décadas, Aguascalientes se ha transformado en uno de los estados más prósperos e industrializados de México, con una potente industria automotriz y de autopartes que lo ha convertido en un polo de inversión y empleo del Bajío norte.

Pese a ese dinamismo económico, la ciudad conserva su ambiente tranquilo y ordenado de capital provinciana, con un centro histórico de plazas, jardines y templos, un clima templado y una calidad de vida que la sitúan entre las entidades mejor valoradas del país.

📍 Destinos de Aguascalientes

Aguascalientes

📚 Bibliografía

← Volver a la historia de México