Viajá con Gus
InicioMarruecosHistoriaEl norte: Tánger y Chefchaouen
Historia · Marruecos

Historia de El norte: Tánger y Chefchaouen

Tánger: la puerta entre dos continentes

Tánger vigila el punto donde el Mediterráneo se une al Atlántico y donde África casi toca Europa, a apenas catorce kilómetros de España a través del Estrecho de Gibraltar. Esa posición ha marcado toda su historia. Fundada por los fenicios y llamada por los romanos Tingis, fue la capital de la provincia de Mauritania Tingitana. Por su estrecho pasaron todos los que quisieron unir los dos mundos: los ejércitos musulmanes que en 711 cruzaron para conquistar Hispania partieron de aquí, y de Tánger era el mayor viajero de la Edad Media, Ibn Battuta, que en el siglo XIV recorrió medio mundo conocido.

Por su valor estratégico, Tánger fue codiciada por todas las potencias. La ocuparon los portugueses en 1471, pasó a manos españolas y luego, curiosamente, a los ingleses, que la recibieron en 1661 como parte de la dote de una princesa portuguesa casada con Carlos II de Inglaterra. Los ingleses la fortificaron pero, hostigados sin tregua por las tropas del sultán Muley Ismail, la abandonaron y volaron sus defensas en 1684. Devuelta al dominio marroquí, se convirtió con el tiempo en la ciudad diplomática del país, sede de las legaciones extranjeras.

Esa condición cosmopolita cristalizó en el siglo XX. Por su importancia para todas las potencias, Tánger no fue asignada ni a Francia ni a España, sino que en 1923 recibió un estatuto propio como zona internacional, gobernada por una comisión de varios países. Fue una etapa singular que hizo de la ciudad un lugar aparte dentro de Marruecos, hasta que se reintegró al reino con la independencia, en 1956 (aunque la soberanía plena no se completó hasta 1960).

https://en.wikipedia.org/wiki/Tangierhttps://es.wikipedia.org/wiki/Zona_Internacional_de_T%C3%A1n

El Tánger internacional: espías, escritores y bohemia

Entre 1923 y 1956, la zona internacional de Tánger fue uno de los lugares más singulares del mundo: una ciudad sin dueño, con administración compartida por varias potencias, moneda libre, banca sin controles y una atmósfera de permisividad que atraía a toda clase de personajes. Durante la Segunda Guerra Mundial, su condición de territorio neutral la llenó de refugiados que huían de Europa, de diplomáticos, contrabandistas, traficantes y espías de todos los bandos, en una trama de intrigas digna de una novela.

Esa libertad —y su costo de vida barato— convirtió a Tánger, sobre todo en los años cuarenta, cincuenta y sesenta, en un imán para artistas y escritores de vanguardia. Aquí vivió durante décadas el novelista estadounidense Paul Bowles, autor de El cielo protector; aquí escribieron y se reunieron los referentes de la generación beat —William Burroughs, que redactó en Tánger buena parte de El almuerzo desnudo, Jack Kerouac, Allen Ginsberg—, además de pintores, músicos y aristócratas excéntricos. La ciudad se ganó una leyenda de bohemia, tolerancia y decadencia elegante que todavía forma parte de su identidad.

Tras la reintegración a Marruecos en 1956, Tánger perdió su estatuto especial y vivió décadas de cierta marginación. Pero en el siglo XXI ha renacido con fuerza: el rey Mohamed VI la convirtió en prioridad, y la ciudad se dotó de un gigantesco puerto, Tánger-Med, uno de los mayores del Mediterráneo y de África, de zonas industriales y de conexiones que la han transformado en un motor económico del país. La ciudad cosmopolita de escritores y espías es hoy también una gran puerta logística entre Europa y África, fiel a su vocación milenaria de puente entre dos mundos.

https://en.wikipedia.org/wiki/Tangier_International_Zonehttps://en.wikipedia.org/wiki/Tangier

Chefchaouen: el pueblo azul de los andalusíes

Encaramada en las montañas del Rif, Chefchaouen (o Chauen) es uno de los pueblos más bellos y singulares de Marruecos, célebre en el mundo entero por sus casas pintadas de un intenso azul añil que trepan por la ladera. Pero su color, tan fotografiado hoy, es lo de menos frente a su historia: la ciudad nació como bastión de la resistencia contra la expansión ibérica. Fue fundada en 1471 por Muley Ali ben Rachid para frenar el avance de los portugueses, que ocupaban las plazas de la costa.

Chefchaouen se convirtió muy pronto en refugio de los expulsados de la península. Tras la caída de Granada en 1492 y las sucesivas expulsiones, llegaron aquí oleadas de musulmanes andalusíes y de judíos sefardíes que huían de España, y que dejaron su huella en la arquitectura de casas blancas con tejados de teja, patios y balcones —muy semejante a la de los pueblos de Andalucía—, en la artesanía, la música y las costumbres. Durante siglos, la ciudad permaneció casi cerrada al exterior: era un lugar santo, prohibido a los cristianos, y se cuenta que apenas un puñado de europeos logró entrar antes del siglo XX.

El célebre azul de sus muros tiene varias explicaciones: hay quien lo atribuye a la tradición judía, que asocia ese tono al cielo y a lo divino; otros lo vinculan a un uso práctico, para refrescar las casas y ahuyentar los mosquitos. Fuera cual fuese su origen, se generalizó en el siglo XX y hoy es la seña de identidad del pueblo. Chefchaouen quedó dentro del protectorado español del norte, y todavía se percibe esa herencia: no pocos de sus habitantes mayores hablan algo de español. Rodeada de las montañas del Rif, sigue siendo un lugar tranquilo y luminoso, entre la memoria andalusí y el paisaje bereber.

https://en.wikipedia.org/wiki/Chefchaouenhttps://es.wikipedia.org/wiki/Chauen

El Rif, Abd el-Krim y una guerra que estremeció a España

Las montañas del Rif, que se extienden por todo el norte de Marruecos, han sido siempre tierra de tribus bereberes indómitas, de difícil acceso y fuerte sentido de la independencia, que resistieron por igual a los sultanes y a los colonizadores. Fue aquí donde estalló, en los años veinte del siglo XX, una de las mayores rebeliones anticoloniales de la época y una de las páginas más dramáticas de la historia de España en Marruecos.

El líder de la rebelión fue Abd el-Krim (Mohammed ben Abd el-Karim al-Jattabi), un rifeño culto, antiguo funcionario y periodista, que unió a las tribus contra la ocupación del protectorado español. En julio de 1921, en la batalla de Annual, sus combatientes infligieron al ejército español una derrota catastrófica: murieron unos trece mil soldados, incluido el general al mando, en lo que se conoció como el "Desastre de Annual", un trauma nacional que sacudió la política española y contribuyó, años después, a la caída de la monarquía. Sobre su victoria, Abd el-Krim proclamó la República del Rif, un intento pionero de Estado moderno con instituciones propias.

La resistencia rifeña resistió varios años, hasta que Francia y España unieron sus fuerzas en un enorme despliegue militar. Para doblegar a la población, ambos ejércitos —sobre todo el español— emplearon de forma masiva armas químicas, lanzando gas mostaza sobre las aldeas y los mercados del Rif, un episodio hoy documentado y condenado por su crueldad contra la población civil. Vencido, Abd el-Krim se rindió en 1926 y fue desterrado. Su lucha, sin embargo, se convirtió en referencia para los movimientos de liberación de todo el mundo colonial, y la memoria de aquella guerra sigue viva en la identidad, a menudo reivindicativa, de la región del Rif.

https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_del_Rifhttps://en.wikipedia.org/wiki/Abd_el-Krim

El norte español, Tetuán y una identidad propia

El norte de Marruecos formó, entre 1912 y 1956, el grueso del protectorado español, con capital en Tetuán. Aquella etapa dejó una impronta particular que distingue a la región del resto del país. Mientras la mayor parte de Marruecos quedó bajo influencia francesa, el norte y el Rif miraron durante décadas hacia España: se difundió el idioma español, se construyeron ensanches de aire andaluz, plazas, teatros y escuelas, y quedaron lazos humanos y culturales que aún perduran, sobre todo entre las generaciones mayores, muchas de las cuales todavía hablan español.

Tetuán, la capital de aquel protectorado, es una ciudad de fuerte personalidad, cuya medina —una de las mejor conservadas y menos alteradas de Marruecos— fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1997. Fundada y repoblada por andalusíes y moriscos expulsados de España, conserva un urbanismo, una arquitectura, una gastronomía y una artesanía de raíz claramente andalusí, lo que le valió el sobrenombre de "la hija de Granada". Junto con ciudades como Larache o Alcazarquivir, forma un norte de identidad muy definida.

Este norte tiene también sus tensiones. Es una región montañosa, densamente poblada y tradicionalmente más pobre y menos atendida por el poder central que el eje Casablanca-Rabat, lo que ha alimentado un sentimiento de agravio que en distintos momentos ha desembocado en protestas, como el movimiento social del Rif de 2016-2017. A la vez, es una zona de gran riqueza cultural y paisajística: del Estrecho de Gibraltar a las cumbres del Rif, del azul de Chefchaouen a las medinas andalusíes de Tetuán, el norte marroquí es una región puente, entre África y Europa, entre el árabe, el bereber y el español.

https://whc.unesco.org/en/list/837/https://es.wikipedia.org/wiki/Protectorado_espa%C3%B1ol_de_M

📍 Destinos de El norte: Tánger y Chefchaouen

TangerChefchaouen

📚 Bibliografía

← Volver a la historia de Marruecos