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Historia de París

Los parisii y la Lutecia romana: el nacimiento en una isla del Sena

La historia de París comienza en una isla en medio del río Sena, la actual Île de la Cité. Hacia el siglo III antes de Cristo, una tribu celta de los galos, los parisii, se estableció en este lugar estratégico: la isla ofrecía protección natural y controlaba un cruce importante del río, en una de las rutas comerciales del estaño y otras mercancías. De esa tribu, los parisii, deriva el nombre de la ciudad. Vivían de la pesca, el comercio fluvial y la agricultura, y acuñaban incluso sus propias monedas de oro.

En el año 52 antes de Cristo, durante la conquista de la Galia por Julio César, las legiones romanas se enfrentaron a los pueblos galos de la región. Tras la derrota gala, los romanos tomaron el control del asentamiento y fundaron una ciudad a la que llamaron Lutecia (Lutetia). La ciudad romana creció sobre todo en la orilla izquierda del Sena (la actual montaña de Santa Genoveva, donde hoy está el Barrio Latino) y en la isla, siguiendo el trazado ordenado típico romano, con foro, termas, teatro y un anfiteatro.

De aquella Lutecia romana todavía quedan vestigios visibles en pleno París: las Arenas de Lutecia (Arènes de Lutèce), un anfiteatro donde se celebraban combates y espectáculos, y las termas de Cluny, hoy integradas en el Museo Nacional de la Edad Media. Durante varios siglos, Lutecia fue una ciudad galo-romana próspera pero secundaria dentro del Imperio. Con el tiempo, y ya en la Antigüedad tardía, el nombre de la ciudad fue cambiando del de la ciudad (Lutecia) al del pueblo que la habitaba (los parisii), hasta quedar fijado simplemente como 'París'.

El origen del nombre: del pueblo parisii a la ciudad
La explicación más aceptada es que el nombre de la ciudad deriva de los parisii, la tribu gala que habitaba la zona antes de la conquista romana. Durante la época romana la ciudad se llamó Lutecia (Lutetia), pero en la Antigüedad tardía se impuso la costumbre de nombrar la ciudad por el pueblo que la habitaba ('civitas Parisiorum', la ciudad de los parisii), de donde derivó 'París'.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Par%C3%ADs
La ubicación exacta del asentamiento de los parisii
Tradicionalmente se ha situado el asentamiento celta de los parisii en la Île de la Cité, pero algunas investigaciones arqueológicas más recientes sugieren que el oppidum (poblado fortificado) celta principal podría haber estado en la zona de Nanterre, a las afueras de la ciudad actual. La cuestión sigue siendo objeto de debate entre los historiadores.
Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Paris
Wikipedia (ES) — «Historia de París»: https://es.wikipedia.oWikipedia (EN) — «Paris»: https://en.wikipedia.org/wiki/PariWikipedia (ES) — «Lutecia»: https://es.wikipedia.org/wiki/Lu

La Edad Media: capital de los reyes, Notre-Dame y la Sorbona

Con la caída del Imperio romano de Occidente, la región de París pasó a manos de los pueblos germánicos. En el año 508, Clodoveo I (Clovis), rey de los francos y primer monarca cristiano de la dinastía merovingia, convirtió a París en la capital de su reino, sentando las bases de la futura nación francesa. A partir de entonces, y a lo largo de la Edad Media, la ciudad fue ganando peso como centro político, religioso y económico.

El gran impulso llegó con la dinastía de los Capetos, a partir del siglo X. Bajo su reinado, París se consolidó definitivamente como la capital del reino de Francia. La ciudad creció a ambos lados del río: en la Île de la Cité se concentraba el poder real y religioso; la orilla derecha (la 'Ville') se convirtió en el centro del comercio y los oficios; y la orilla izquierda (la 'Université') en el centro del saber. En 1163 comenzó la construcción de la catedral de Notre-Dame, una de las obras cumbre del gótico, que se prolongaría durante casi dos siglos.

En ese mismo período, hacia mediados del siglo XIII, se fundó la Universidad de París, con su famoso colegio de la Sorbona, que se convirtió en uno de los grandes focos intelectuales de toda Europa, atrayendo a estudiantes y maestros de todo el continente. El latín, lengua de la enseñanza, dio nombre al Barrio Latino. Los reyes fortificaron y embellecieron la ciudad: el rey Felipe Augusto mandó construir una gran muralla y la fortaleza del Louvre (que entonces era un castillo defensivo, no un palacio), y Luis IX (San Luis) erigió la deslumbrante Sainte-Chapelle para albergar reliquias de la Pasión. Pese a guerras, epidemias de peste y revueltas, al final de la Edad Media París era una de las mayores y más importantes ciudades de Europa.

Clodoveo y París como capital franca (508)
Las fuentes sitúan en torno al año 508 el momento en que Clodoveo I estableció París como capital del reino franco, tras sus victorias militares y su conversión al cristianismo. Aunque la corte de los reyes francos fue itinerante durante siglos, este hecho suele considerarse el punto de partida del papel de París como capital de Francia.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Par%C3%ADs
Wikipedia (ES) — «Historia de París»: https://es.wikipedia.oWikipedia (EN) — «Paris»: https://en.wikipedia.org/wiki/PariWikipedia (ES) — «Catedral de Notre-Dame de París»: https://

Del Renacimiento a la Ilustración: corte real y capital de las ideas

Durante la Edad Moderna, París siguió siendo el centro del reino de Francia, aunque la relación de los monarcas con la ciudad fue ambigua. Los reyes de la dinastía Valois y luego los Borbones embellecieron París con palacios y monumentos, pero también desconfiaban de su población turbulenta. Enrique IV, a comienzos del siglo XVII, impulsó grandes obras urbanas, como el Pont Neuf (el puente más antiguo de la ciudad, pese a su nombre, que significa 'puente nuevo') y la elegante Place des Vosges, en el Marais.

El reinado de Luis XIV, el 'Rey Sol', en la segunda mitad del siglo XVII, marcó un punto de inflexión. Aunque trasladó la Corte al nuevo palacio de Versalles (en parte por su desconfianza hacia los parisinos tras las revueltas de la Fronda durante su infancia), embelleció la capital con grandes proyectos: los Inválidos para los soldados veteranos, las plazas reales como la Place Vendôme, los grandes bulevares en el trazado de las antiguas murallas. París se convirtió en una capital monumental y en referente de la elegancia europea.

El siglo XVIII fue el siglo de las Luces, y París fue su epicentro. En sus salones, cafés y academias se reunían los grandes pensadores de la Ilustración —Voltaire, Diderot, Rousseau, Montesquieu—, que con sus ideas sobre la razón, la libertad y los derechos transformaron el pensamiento europeo y prepararon el terreno para los grandes cambios políticos que se avecinaban. La ciudad era un hervidero intelectual, cultural y económico, pero también una urbe superpoblada, con enormes desigualdades sociales que terminarían estallando a finales de siglo.

Por qué Luis XIV se mudó a Versalles
Los historiadores señalan varias razones para que Luis XIV trasladara la corte de París a Versalles: el recuerdo traumático de las revueltas de la Fronda durante su infancia (que le hicieron desconfiar de la población parisina), el deseo de controlar más de cerca a la nobleza alejándola de la capital, y la voluntad de crear un escenario de poder absoluto a su medida, lejos del bullicio de la ciudad.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_de_Versalles
Wikipedia (ES) — «Historia de París»: https://es.wikipedia.oWikipedia (EN) — «Paris»: https://en.wikipedia.org/wiki/PariWikipedia (ES) — «Ilustración»: https://es.wikipedia.org/wik

La Revolución Francesa: la toma de la Bastilla (1789)

El 14 de julio de 1789, el pueblo de París tomó por asalto la Bastilla, una fortaleza-prisión que simbolizaba el poder arbitrario de la monarquía absoluta. Aquel acto, hoy convertido en la fiesta nacional de Francia, dio el pistoletazo de salida a la Revolución Francesa, uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia de la humanidad, cuyas ideas de libertad, igualdad y fraternidad transformaron el mundo entero.

París fue el escenario central de la Revolución. En sus calles, plazas y asambleas se vivieron los grandes momentos del proceso: la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, la marcha de las mujeres sobre Versalles que obligó a la familia real a regresar a París, la proclamación de la República en 1792 y, en el período más radical del Terror, las ejecuciones en la guillotina instalada en la actual Plaza de la Concordia, donde fueron decapitados el rey Luis XVI y la reina María Antonieta, entre miles de personas. La Conciergerie, en la Île de la Cité, sirvió de antesala de la guillotina.

La Revolución también transformó la ciudad de forma duradera. El Louvre, antiguo palacio real, se convirtió en museo público en 1793. Numerosos bienes de la Iglesia y la nobleza fueron nacionalizados. Y el ideario revolucionario dejó una huella que llega hasta hoy en los nombres de calles y plazas y en los símbolos de la República francesa. Tras los años convulsos de la Revolución llegó al poder Napoleón Bonaparte, que se coronó emperador en 1804 (en la catedral de Notre-Dame) y dejó en París monumentos imperiales como el Arco del Triunfo y la columna de la Place Vendôme.

La toma de la Bastilla: símbolo más que hecho militar
Los historiadores subrayan que el valor de la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789 fue sobre todo simbólico: la fortaleza apenas albergaba unos pocos prisioneros en ese momento, pero representaba el despotismo de la monarquía. Su caída se convirtió en el símbolo del inicio de la Revolución, y por eso se eligió esa fecha como fiesta nacional francesa.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Toma_de_la_Bastilla
Wikipedia (ES) — «Revolución francesa»: https://es.wikipediaWikipedia (ES) — «Toma de la Bastilla»: https://es.wikipediaWikipedia (EN) — «Paris»: https://en.wikipedia.org/wiki/Pari

La transformación de Haussmann, la Torre Eiffel y la Belle Époque

A mediados del siglo XIX, París era todavía en gran parte una ciudad medieval, con calles estrechas, oscuras e insalubres. Entre 1853 y 1870, bajo el reinado de Napoleón III, el prefecto del Sena, el barón Georges-Eugène Haussmann, llevó a cabo una transformación urbanística sin precedentes que dio a París su aspecto actual. Haussmann abrió grandes bulevares rectos y arbolados a través del tejido medieval, construyó sistemas modernos de agua y alcantarillado, creó parques (como el Bois de Boulogne y el Bois de Vincennes), y estableció normas de fachadas que generaron la imagen homogénea y elegante de los edificios parisinos de piedra clara, con sus balcones de hierro y sus techos de zinc.

Esta reforma, aunque criticada por su costo social (se demolieron barrios populares enteros y se desplazó a muchos vecinos), modernizó la ciudad y la convirtió en un modelo urbano admirado en todo el mundo. París afianzó así su papel como capital del arte, la moda y el placer. En 1889, para la Exposición Universal que conmemoraba el centenario de la Revolución, se inauguró la Torre Eiffel, que en su momento fue la estructura más alta del mundo y que, pese a las críticas iniciales de muchos artistas, terminó convirtiéndose en el símbolo eterno de la ciudad.

El cambio de siglo, conocido como la Belle Époque, fue una época de esplendor cultural y científico: nacieron el cine (de la mano de los hermanos Lumière), el cabaret (con el Moulin Rouge), el art nouveau (visible en las célebres bocas de metro de Hector Guimard) y una vida artística deslumbrante. París atraía a pintores, escritores y músicos de todo el mundo, especialmente a barrios como Montmartre y, más tarde, Montparnasse, donde se gestaron las vanguardias del arte moderno.

Las razones de la reforma de Haussmann
La historiografía señala que las reformas de Haussmann respondieron a varios objetivos combinados: sanear una ciudad insalubre y propensa a epidemias, modernizar las infraestructuras, embellecer la capital, facilitar la circulación... y también, según muchos historiadores, abrir avenidas anchas y rectas que dificultaran las barricadas y el control de las revueltas populares, frecuentes en el París del siglo XIX.
Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Haussmann%27s_renovation_of_Paris
La polémica de la Torre Eiffel
Cuando se construyó en 1889, la Torre Eiffel generó una fuerte oposición de parte del mundo artístico e intelectual parisino, que firmó manifiestos contra lo que consideraban un monstruo de hierro que afeaba la ciudad. Estaba previsto desmontarla pasados unos veinte años, pero su utilidad como antena de radiotelegrafía y su creciente popularidad la salvaron, hasta convertirse en el emblema de París.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Torre_Eiffel
Wikipedia (EN) — «Haussmann's renovation of Paris»: httWikipedia (ES) — «Torre Eiffel»: https://es.wikipedia.org/wiWikipedia (ES) — «Belle Époque»: https://es.wikipedia.org/wiWikipedia (EN) — «Paris»: https://en.wikipedia.org/wiki/Pari

El siglo XX: las guerras, la ocupación, la liberación y el París actual

El siglo XX puso a prueba a París como nunca antes. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la ciudad estuvo amenazada por el avance alemán, que fue detenido en la batalla del Marne, en parte gracias a los famosos 'taxis del Marne' que llevaron tropas al frente. En el período de entreguerras, los 'années folles' (los años locos), París volvió a brillar como capital mundial del arte y la cultura, atrayendo a artistas, escritores y músicos de todo el planeta, desde Picasso y Hemingway hasta los músicos de jazz afroamericanos.

La Segunda Guerra Mundial trajo el episodio más oscuro: entre junio de 1940 y agosto de 1944, París estuvo ocupada por la Alemania nazi. Fueron años duros, marcados por la represión, la escasez, la deportación de la población judía y la actividad clandestina de la Resistencia. El 25 de agosto de 1944, tras una insurrección popular y la llegada de las fuerzas aliadas y de la Francia Libre, París fue liberada; el general De Gaulle desfiló triunfal por los Campos Elíseos. La ciudad, afortunadamente, se salvó de la destrucción que sufrieron otras capitales europeas.

En la posguerra, París se modernizó y siguió siendo un faro cultural e intelectual (con el existencialismo de Sartre y los cafés de Saint-Germain, el Mayo del 68 estudiantil, la moda y el cine). Se construyeron grandes obras arquitectónicas contemporáneas que conviven con el patrimonio histórico: el Centro Pompidou, la pirámide del Louvre, la Grande Arche de La Défense, la Ópera Bastilla. Hoy París es una metrópolis cosmopolita y diversa, capital de Francia y una de las ciudades más visitadas e influyentes del mundo, que en 2024 volvió a ser sede de los Juegos Olímpicos (un siglo después de 1924) y reabrió, restaurada, su catedral de Notre-Dame.

París, ¿salvada de la destrucción en 1944?
Existe un relato muy difundido según el cual Hitler ordenó destruir París antes de la retirada alemana ('¿Arde París?'), y el general Von Choltitz, gobernador militar de la ciudad, habría desobedecido la orden para salvarla. Los historiadores matizan este relato: la rendición se debió a una combinación de factores militares y al avance aliado, y el papel exacto de Von Choltitz es objeto de debate, aunque la ciudad efectivamente se libró de una destrucción masiva.
Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Liberation_of_Paris
Wikipedia (EN) — «Liberation of Paris»: https://en.wikipediaWikipedia (ES) — «Historia de París»: https://es.wikipedia.oWikipedia (EN) — «Paris»: https://en.wikipedia.org/wiki/PariFrance.fr (sitio oficial de turismo de Francia): https://www

📚 Bibliografía

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