Colonizada por los ingleses a partir de 1670, cuando los primeros colonos fundaron un asentamiento en la confluencia de los rios Ashley y Cooper, Carolina del Sur desarrollo una prospera economia de plantaciones en sus tierras bajas costeras. El arroz —el llamado 'oro de Carolina'— y el indigo, cultivos que exigian un conocimiento agricola que en buena parte aportaron los africanos esclavizados, hicieron de la colonia una de las mas ricas de America del Norte. Charleston, su gran puerto, se convirtio en una de las ciudades mas opulentas y refinadas de las colonias.
Aquella prosperidad se sostuvo sobre la esclavitud a gran escala: Charleston fue uno de los principales puntos de entrada del comercio transatlantico de esclavos, y en amplias zonas de la costa la poblacion negra llego a superar largamente a la blanca. Carolina del Sur fue una de las trece colonias y firmante de la Declaracion de Independencia; sus delegados Charles Pinckney y John Rutledge influyeron en la redaccion de la Constitucion, adoptada por el estado en 1788.
En las islas y la costa de Carolina del Sur (y de Georgia), el relativo aislamiento de las plantaciones y la alta concentracion de poblacion africana permitieron que floreciera una cultura afroamericana singular: la gullah-geechee. De la fusion de diversas culturas de Africa Occidental con el ingles nacio la lengua gullah, un criollo de base inglesa, junto a tradiciones propias de musica, cocina, artesania —como los celebres cestos de hierba dulce— y espiritualidad.
Aquella herencia, transmitida durante generaciones, pervive hoy en las Sea Islands y esta reconocida como corredor cultural nacional. La cultura gullah es una de las expresiones mas puras de la continuidad africana en Estados Unidos y una parte esencial de la identidad de las tierras bajas de Carolina del Sur.
Carolina del Sur fue el estado mas ardientemente esclavista de la Union y el primero en separarse de ella: su convencion voto la secesion el 20 de diciembre de 1860, apenas semanas despues de la eleccion de Abraham Lincoln, abriendo el camino a la formacion de la Confederacion. La Guerra de Secesion comenzo literalmente en su suelo: el 12 de abril de 1861, las baterias confederadas abrieron fuego contra la guarnicion federal de Fort Sumter, en el puerto de Charleston, en el disparo que inicio el conflicto mas sangriento de la historia del pais.
Cuatro anos de guerra terminaron con la derrota confederada. En 1865, las tropas del general Sherman entraron en el estado y la capital, Columbia, ardio en un incendio devastador. La abolicion de la esclavitud transformo de raiz una sociedad que la habia defendido con mas fervor que ninguna otra.
Carolina del Sur fue readmitida en la Union en 1868, y durante la Reconstruccion tuvo uno de los gobiernos con mayor participacion afroamericana del Sur, que impulso reformas sociales y educativas en medio de una fuerte convulsion politica. Pero el fin de la Reconstruccion dio paso a las leyes segregacionistas de Jim Crow, que durante casi un siglo mantuvieron la desigualdad y la exclusion racial de la mayoria negra del estado.
En el siglo XX, el estado fue escenario de importantes episodios de la lucha por los derechos civiles. La herida de aquel pasado volvio a aflorar en 2015, cuando el asesinato de nueve feligreses negros en una iglesia historica de Charleston conmociono al pais y llevo, finalmente, a retirar la bandera confederada del Capitolio estatal.
Hoy Charleston es una de las ciudades historicas mas bellas de Estados Unidos, celebre por su arquitectura colonial y de posguerra, sus casas de colores de Rainbow Row, sus iglesias, su gastronomia lowcountry y su hospitalidad surena, un iman turistico de primer orden que encabeza ano tras ano las listas de mejores destinos del pais. La costa ofrece ademas destinos de playa muy populares como Myrtle Beach, con su gran paseo maritimo, y la tranquila Hilton Head.
El estado combina esa herencia historica con una economia moderna e industrial: fabricas de BMW cerca de Spartanburg, plantas de Boeing en Charleston y un pujante puerto de contenedores. De las plantaciones de arroz a las lineas de montaje, y de los cestos gullah a las playas del Atlantico, Carolina del Sur ofrece una inmersion profunda en el corazon del Sur estadounidense.