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Historia · Estados Unidos

Historia de Alaska

Los primeros pueblos y el puente de Bering

Alaska fue una de las puertas de entrada del ser humano al continente americano: hace unos 14.000 años, grupos de cazadores cruzaron desde Asia por el puente de tierra de Bering, que unía Siberia con el actual oeste de Alaska durante la última glaciación. De aquellas migraciones descienden los diversos pueblos originarios que aún hoy habitan el estado.

En el norte y el oeste ártico viven los iñupiat y los yup'ik, cazadores de ballenas, focas y caribúes adaptados a uno de los climas más extremos del planeta. En las islas Aleutianas se asentaron los unangan (aleutianos); y en la costa sur y el sureste, los tlingit, haida y tsimshian desarrollaron una rica cultura marítima, célebre por sus tótems tallados, sus canoas y su compleja organización social. En el interior boscoso vivían los pueblos atabascanos. Todos ellos sobrevivieron durante milenios en un territorio de escala colosal.

https://en.wikipedia.org/wiki/Alaskahttps://en.wikipedia.org/wiki/Russian_America

La América rusa

El primer contacto europeo documentado llegó en 1741, cuando el explorador de origen danés al servicio de Rusia Vitus Bering avistó las costas de Alaska. Su viaje reveló la extraordinaria abundancia de nutrias marinas, cuya piel valía una fortuna en los mercados de China, y desató la llegada de cazadores y comerciantes rusos.

Así nació la 'América rusa', administrada por la Compañía Ruso-Americana. Su figura clave fue Alexander Baranov, que hacia 1804 estableció la capital colonial en Novo-Arkhangelsk, la actual Sitka. La caza masiva de nutrias fue el gran negocio, a costa de la explotación brutal de los pueblos nativos, especialmente los aleutianos, diezmados por el trabajo forzado y las enfermedades. Con el tiempo, la sobreexplotación agotó las nutrias y volvió la colonia poco rentable para el imperio ruso.

https://en.wikipedia.org/wiki/Russian_Americahttps://en.wikipedia.org/wiki/Alaska

La compra a Rusia y las fiebres del oro

En 1867, Estados Unidos compró Alaska a Rusia por 7,2 millones de dólares, una operación impulsada por el secretario de Estado William Seward y ridiculizada en su momento como la 'locura de Seward' (Seward's Folly), por considerarse un páramo helado sin valor.

El tiempo desmintió a los escépticos. A fines del siglo XIX, el descubrimiento de oro cambió el destino del territorio: la fiebre del Klondike de 1896-1899, en el vecino Yukón canadiense, convirtió a puertos como Skagway en puertas de entrada para decenas de miles de buscadores, y en 1899 el hallazgo de oro en las playas de Nome desató una nueva estampida. Aquellas fiebres, junto con la pesca y la explotación forestal, poblaron y dieron forma a la Alaska moderna. El territorio obtuvo estatuto oficial en 1912.

https://en.wikipedia.org/wiki/Alaska_Purchasehttps://www.history.com/topics/exploration/klondike-gold-rus

Estadidad y la era del petróleo

Alaska se convirtió en el estado número 49 de la Unión el 3 de enero de 1959, tras décadas de reclamos de sus habitantes por una representación plena. La Segunda Guerra Mundial ya había mostrado su importancia estratégica: los japoneses llegaron a ocupar dos de las islas Aleutianas, en la única batalla librada en suelo estadounidense del conflicto.

El acontecimiento que transformó definitivamente la economía fue el descubrimiento en 1968 de enormes reservas de petróleo en Prudhoe Bay, en el océano Ártico. Para transportarlo se construyó el gigantesco oleoducto trans-Alaska, terminado en 1977, que atraviesa 1.300 kilómetros de tundra y montañas. Los ingresos petroleros financian buena parte del estado y alimentan el Fondo Permanente que reparte un dividendo anual entre todos los residentes. En 1971, la Ley de Arreglo de Reclamaciones de los Nativos de Alaska (ANCSA) reconoció a los pueblos originarios amplios territorios y una compensación económica.

https://www.alyeska-pipeline.com/https://www.blm.gov/programs/lands-and-realty/alaska

El Denali, los glaciares y la última frontera

Alaska es el estado más grande de Estados Unidos —más del doble que Texas— y uno de los más despoblados y salvajes. Domina su paisaje el monte Denali, con 6.190 metros la cumbre más alta de Norteamérica, protegida en el Parque Nacional Denali. Glaciares, fiordos, tundra, osos pardos, alces, ballenas y salmones definen una naturaleza de escala descomunal, sacudida además por fuerzas geológicas: el Viernes Santo de 1964, un terremoto de magnitud 9,2 —el más fuerte registrado en la historia de Estados Unidos— devastó Anchorage.

Juneau, accesible solo por mar o aire, es la capital; Anchorage, la mayor ciudad. El turismo de cruceros, la pesca, la caza y la aventura conviven con la vida de las comunidades nativas. La fragilidad de este entorno quedó en evidencia con el desastre del petrolero Exxon Valdez, que en 1989 derramó millones de litros de crudo en el estrecho del Príncipe Guillermo. Bajo el sol de medianoche en verano y las auroras boreales en invierno, Alaska encarna como ningún otro lugar la idea de la 'última frontera'.

https://www.nps.gov/dena/index.htmhttps://en.wikipedia.org/wiki/Alaska

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📚 Bibliografía

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