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Historia · Eslovenia

Historia de El este: Maribor y Ptuj

Ptuj: Poetovio, la ciudad más antigua de Eslovenia

A orillas del río Drava se levanta Ptuj, la ciudad más antigua de Eslovenia, con más de dos milenios de historia continua. Sobre un asentamiento anterior, los romanos desarrollaron aquí Poetovio, un importante campamento militar y núcleo urbano de la provincia de Panonia; el historiador Tácito la menciona ya en el año 69, y el emperador Trajano le concedió rango de colonia hacia el año 103. Poetovio llegó a ser una de las ciudades más grandes de la región, con decenas de miles de habitantes, hasta que fue saqueada por los hunos en el siglo V.

Poetovio fue un gran foco del culto a Mitra, la divinidad de origen oriental popular entre los soldados romanos: en Ptuj y sus alrededores se han conservado varios mitreos con relieves del dios sacrificando al toro, de los más notables del mundo romano. Sobre aquella herencia antigua creció la ciudad medieval, dominada por su castillo en la colina y por un rico patrimonio de iglesias, monasterios y casas señoriales. Ptuj es también famosa por el Kurentovanje, uno de los carnavales más antiguos y espectaculares de Europa, en el que los «kurenti» —figuras cubiertas de pieles de oveja, cencerros y máscaras de cuernos— recorren las calles para ahuyentar el invierno, en un rito de raíces paganas.

https://en.wikipedia.org/wiki/Ptujhttps://en.wikipedia.org/wiki/Poetovio

Maribor y la vid más vieja del mundo

Maribor, la segunda ciudad de Eslovenia, se extiende también junto al Drava, en el corazón de una de las regiones vinícolas históricas del país. Su barrio ribereño de Lent, uno de los cascos urbanos más antiguos de Europa central, guarda una auténtica reliquia: la Stara trta (la «vieja vid»), una parra de la variedad žametovka que sigue dando uva desde hace más de cuatro siglos y que figura en el Libro Guinness de los Récords como la vid productiva más antigua del mundo. Cada año se vendimian sus escasos racimos en una ceremonia solemne y se elaboran unas pocas botellas de un vino casi mítico.

De raíz medieval —documentada como Marburg desde el siglo XII, en torno a un castillo (el «Marchburch» o castillo de la marca)—, Maribor fue durante siglos una ciudad de mayoría germanoparlante en un entorno rural esloveno, sede de comerciantes, viñateros y de una importante comunidad judía en la Edad Media, expulsada a finales del siglo XV. La sinagoga medieval conservada es una de las más antiguas de Europa. En el siglo XIX y XX, Maribor se industrializó con fuerza y se convirtió en un nudo ferroviario y fabril.

https://en.wikipedia.org/wiki/Mariborhttps://en.wikipedia.org/wiki/Old_Vine

1918: Rudolf Maister y la anexión de Maribor

El destino nacional de Maribor se decidió en unas pocas semanas de finales de 1918. Al desmoronarse el Imperio austrohúngaro, la ciudad, de población mixta, era reclamada tanto por la Austria alemana como por el nuevo Estado de los eslovenos, croatas y serbios. En noviembre de 1918, el oficial y poeta esloveno Rudolf Maister, al mando de tropas eslovenas, tomó el control militar de Maribor y de buena parte de la Baja Estiria, imponiendo los hechos consumados frente a las pretensiones austríacas.

El episodio más dramático fue la llamada «matanza del domingo sangriento» del 27 de enero de 1919, cuando durante una manifestación de la población germanoparlante en la plaza principal se produjo un tiroteo que causó varios muertos; el suceso es objeto de interpretaciones enfrentadas en la historiografía eslovena y austríaca. Gracias a la acción de Maister, Maribor y su comarca quedaron dentro del nuevo Estado yugoslavo, a diferencia de Carintia, que tras el plebiscito de 1920 permaneció en Austria. Maister es hoy un héroe nacional esloveno, y su gesta explica por qué la frontera norte del país discurre donde discurre.

https://en.wikipedia.org/wiki/Rudolf_Maisterhttps://en.wikipedia.org/wiki/Maribor

La Baja Estiria: colinas de viñedo y el Drava

Maribor y Ptuj son las capitales de la Baja Estiria eslovena (Štajerska), una región de suaves colinas cubiertas de viñedos, huertos y bosques, atravesada por el río Drava. Es tierra de rutas del vino (vinske ceste), con las característiques «klopotec», los molinetes de madera que giran con el viento para espantar a los pájaros de las viñas y cuyo traqueteo es la banda sonora del otoño estirio. De aquí salen algunos de los blancos más apreciados del país, en torno a Ptuj, Ormož y las laderas de Jeruzalem.

Históricamente, la Baja Estiria fue parte del ducado austríaco de Estiria, con Graz como capital, y solo se separó de él al deshacerse la monarquía en 1918, quedando la parte de mayoría eslovena en Yugoslavia y la de mayoría alemana en Austria. Durante la Segunda Guerra Mundial, esta región fue anexionada directamente por la Alemania nazi, que impulsó una brutal política de germanización: prohibición del esloveno, cambio de topónimos y deportación de miles de familias. La resistencia partisana fue intensa en los montes de la zona, como el Pohorje, cuya famosa unidad partisana (el Pohorski bataljon) fue aniquilada en enero de 1943 en un episodio recordado como símbolo del sacrificio de la resistencia estiria.

https://en.wikipedia.org/wiki/Lower_Styriahttps://en.wikipedia.org/wiki/Styria_(Slovenia)

De ciudad industrial a Capital Europea de la Cultura

En el siglo XX, Maribor se convirtió en un gran centro industrial de Yugoslavia, con fábricas de automoción y de material de transporte —como la conocida planta de vehículos TAM— y una potente industria metalúrgica y textil. Precisamente por ese peso industrial, la ciudad fue objetivo de intensos bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial, que la dañaron gravemente. Tras la guerra, se reconstruyó y siguió creciendo como polo obrero.

La transición al capitalismo tras 1991 golpeó con dureza a esa base industrial: el cierre de fábricas disparó el desempleo y Maribor vivió años difíciles de reconversión, con protestas ciudadanas notables, como el movimiento de 2012 contra la corrupción local. Pero la ciudad también se ha reinventado a través de la cultura, el turismo y el deporte: fue Capital Europea de la Cultura en 2012, es sede de la Universidad de Maribor y del prestigioso festival de teatro Borštnikovo srečanje, y su estación de esquí vecina, el Pohorje, acoge cada año la prueba de la Copa del Mundo de esquí femenino conocida como la «Zlata lisica» (el Zorro de Oro). Ptuj, por su parte, ha apostado por su patrimonio termal y milenario. El este esloveno combina así herencia romana, cultura del vino y una identidad obrera en plena reinvención.

https://en.wikipedia.org/wiki/Mariborhttps://en.wikipedia.org/wiki/University_of_Maribor

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📚 Bibliografía

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