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Historia · Eslovaquia

Historia de Bratislava y el oeste

Devín y las raíces de la Gran Moravia

Sobre un peñón donde el río Morava desemboca en el Danubio, a las puertas de Bratislava, se alzan las ruinas del castillo de Devín, uno de los lugares más cargados de simbolismo de toda Eslovaquia. En época de la Gran Moravia, en el siglo IX, aquí hubo una importante fortaleza eslava que controlaba el cruce fluvial y la frontera con el mundo franco. Devín aparece mencionado en las crónicas medievales como plaza fuerte del primer Estado de los eslavos occidentales, y por eso se ha convertido en un lugar de peregrinación patriótica.

En 1836, el joven Ľudovít Štúr y un grupo de estudiantes del renacimiento nacional subieron a Devín en una excursión que se hizo célebre: allí, entre las ruinas evocadoras de la Gran Moravia, juraron dedicar su vida a la causa del pueblo eslovaco y muchos adoptaron nombres eslavos. Aquella escena fundacional convirtió a Devín en símbolo del despertar nacional y en un puente entre el pasado moravo y la Eslovaquia moderna.

La historia del castillo tuvo un final abrupto: en 1809, las tropas de Napoleón lo volaron con explosivos durante las guerras napoleónicas, dejándolo en el estado ruinoso en que hoy se visita. Durante la Guerra Fría, la cercana frontera con Austria formó parte del «telón de acero», y muchos fugitivos murieron intentando cruzar el Danubio o el Morava; hoy una puerta de la libertad recuerda a esas víctimas. Devín resume así, en un solo promontorio, casi toda la historia eslovaca.

https://en.wikipedia.org/wiki/Dev%C3%ADn_Castlehttps://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Bratislava

Pressburg, la ciudad de las coronaciones

Durante casi tres siglos, Bratislava fue la ciudad más importante del Reino de Hungría. Tras el desastre de Mohács (1526) y la ocupación turca del centro del país, en 1536 se convirtió en capital de la Hungría Real y sede del rey, del Parlamento (la Dieta) y del arzobispado. Su papel más solemne fue el de ciudad coronaria: como la antigua sede de coronación, Székesfehérvár, había caído en manos otomanas, entre 1563 y 1830 los reyes y reinas de Hungría se coronaron en la catedral gótica de San Martín, junto al Danubio.

Allí recibieron la corona de san Esteban once monarcas —entre ellos, en 1741, la célebre María Teresa de Habsburgo— y varias reinas consortes, en ceremonias fastuosas que llenaban la ciudad de nobles, embajadores y multitudes. La torre de San Martín está hoy rematada por una réplica dorada de la corona húngara, y una línea de coronas de bronce incrustadas en el pavimento del casco viejo señala el recorrido que seguía la procesión real. Cada verano, los «Días de la Coronación» recrean aquellas ceremonias con trajes de época.

Aquella Bratislava era una ciudad trilingüe y cosmopolita —Prešporok para los eslovacos, Pozsony para los húngaros, Pressburg para los alemanes—, un cruce de pueblos a orillas del Danubio. En su palacio de Grassalkovich y en su castillo cuadrado, coronado por cuatro torres, se movió la aristocracia del reino; en 1805, tras la batalla de Austerlitz, se firmó en la ciudad la Paz de Presburgo entre Napoleón y el emperador austríaco. Cuando en el siglo XIX Hungría reunificó su capitalidad en Budapest, Bratislava perdió ese rango, pero conservó el aire señorial de su pasado imperial.

https://www.visitbratislava.com/coronation/https://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Bratislava

De ciudad húngara a capital eslovaca

A comienzos del siglo XX, Bratislava seguía siendo una ciudad de mayoría alemana y húngara, con una minoría eslovaca en crecimiento. Todo cambió con el nacimiento de Checoslovaquia en 1918: la ciudad fue incorporada al nuevo Estado, pasó a llamarse oficialmente Bratislava —un nombre nuevo, acuñado en 1919— y se convirtió en el centro político y cultural de Eslovaquia. En 1919 se fundó allí la primera universidad eslovaca de la historia, la Universidad Comenius, y la ciudad empezó una acelerada eslovaquización.

El siglo XX dejó cicatrices profundas. Durante el Estado títere de la Segunda Guerra Mundial, la floreciente comunidad judía de Bratislava fue perseguida y en gran parte deportada y asesinada en el Holocausto; el memorial junto a la antigua sinagoga, cerca de la catedral, recuerda a las víctimas. Tras la guerra, la mayoría de la población alemana y húngara fue expulsada o asimilada, y bajo el comunismo la ciudad creció con enormes barrios de bloques de hormigón, como el gigantesco Petržalka, y quedó partida por autopistas que arrasaron parte del casco antiguo.

Desde el 1 de enero de 1993, Bratislava es la capital de la Eslovaquia independiente, sede del presidente, del Parlamento y del Gobierno. Situada en un rincón único de Europa, casi pegada a las fronteras de Austria y Hungría, es la única capital del mundo que limita con dos países. Su casco viejo peatonal, restaurado tras décadas de abandono, sus estatuas de bronce escondidas entre cafés y el castillo blanco sobre el Danubio hacen de ella una capital pequeña y acogedora que carga, sin embargo, con una historia inmensa.

https://en.wikipedia.org/wiki/Bratislavahttps://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Bratislava

Trenčín y la inscripción romana de Laugaricio

Sobre una roca que domina el valle del Váh se alza el castillo de Trenčín, una de las fortalezas medievales más imponentes de Eslovaquia. Pero lo que hace único a Trenčín es una huella mucho más antigua: en la roca que sostiene el castillo, bajo la ventana de un hotel, se conserva la inscripción romana más septentrional de esta parte de Europa central preservada en su lugar original. Grabada en el año 179 de nuestra era, conmemora la victoria de una fuerza de unos 855 legionarios de la II Legión, apostados en un lugar llamado Laugaricio.

La inscripción data de las guerras marcomanas, el largo conflicto que el emperador Marco Aurelio libró contra las tribus germánicas al norte del Danubio. Fue ordenada por Marco Valerio Maximiano, legado de la legión, y durante mucho tiempo se consideró el testimonio más al norte de la presencia militar romana en la región. Ese año 179 tallado en la piedra es, de hecho, la primera mención escrita de una localidad del territorio de la actual Eslovaquia, y por eso los habitantes de Trenčín lo lucen con orgullo.

En la Edad Media, Trenčín fue el centro del poder de Matúš Čák (Máté Csák), el magnate que a comienzos del siglo XIV gobernó buena parte del actual territorio eslovaco casi como un príncipe independiente, desafiando al rey de Hungría y ganándose el sobrenombre de «señor del Váh y de los Tatras». Su castillo, ampliado y reformado a lo largo de los siglos, sigue vigilando la ciudad desde lo alto, y su figura se ha convertido en un símbolo romántico de la historia medieval eslovaca.

https://en.wikipedia.org/wiki/Tren%C4%8D%C3%ADnhttps://visit.trencin.sk/en/roman-inscription-on-the-rock/

Žilina, la puerta del norte

En el noroeste, donde el valle del Váh se estrecha entre montañas, Žilina creció desde la Edad Media como cruce de rutas comerciales hacia Polonia, Moravia y Silesia. Ciudad de derecho urbano de tipo alemán, alcanzó cierta prosperidad gracias al comercio y a los gremios, y de esa época conserva su plaza porticada, la plaza Mariana (Mariánske námestie), uno de los conjuntos de soportales más bonitos del país.

Žilina guarda un tesoro para la historia de la lengua y del derecho: el llamado Libro de Žilina (Žilinská kniha), un códice municipal iniciado en el siglo XIV. En él se recogió, en 1378, la traducción del derecho urbano de Magdeburgo, y a lo largo del siglo XV incluye anotaciones en un eslavo occidental que se cuenta entre los testimonios más antiguos de la lengua administrativa cercana al eslovaco. Es una pieza clave para rastrear los orígenes escritos del idioma antes de la codificación del siglo XIX.

En los tiempos modernos, Žilina se transformó en un gran nudo ferroviario e industrial del norte eslovaco. La llegada en 2004 de la fábrica de automóviles de la surcoreana Kia, en la vecina Teplička nad Váhom, la convirtió en uno de los motores de la industria del automóvil que hoy sostiene buena parte de la economía del país. Rodeada de castillos como Strečno y Budatín y a las puertas de las montañas de la Malá Fatra, la ciudad funciona además como base natural para explorar el norte montañoso.

https://en.wikipedia.org/wiki/%C5%BDilinahttps://en.wikipedia.org/wiki/%C5%BDilina_Book

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📚 Bibliografía

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