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Historia · Dinamarca

Historia de Bornholm

Bornholm, la roca del Báltico

Bornholm es una anomalía dentro de Dinamarca. Situada en pleno mar Báltico, muy al este del resto del país —más cerca de Suecia, Alemania y Polonia que de Copenhague—, es una isla apartada y de carácter propio. También es geológicamente distinta: mientras el resto de Dinamarca es un país llano de arena, arcilla y depósitos glaciares, Bornholm es una isla de roca dura, de granito y otras rocas antiguas del basamento escandinavo que aquí afloran a la superficie, dándole acantilados, colinas y una costa rocosa insólita en el país.

Esa geología marcó su historia y su economía. La piedra de Bornholm se extrajo durante siglos en canteras de granito, y la arcilla de su suelo alimentó una tradición cerámica y de fabricación de relojes por la que la isla fue famosa. El clima, además, es uno de los más soleados de Dinamarca, lo que le valió el apodo de "solskinsøen", la "isla del sol", y una vegetación con higueras y moreras que sorprende a esas latitudes.

Su posición estratégica en el centro del Báltico convirtió a Bornholm, a lo largo de los siglos, en una plaza codiciada y disputada. Durante la Edad Media estuvo largo tiempo bajo el dominio del arzobispo de Lund y, más tarde, de la ciudad hanseática de Lübeck, antes de volver plenamente a la corona danesa. Aislada, rocosa y soleada, Bornholm desarrolló una identidad insular fuerte que se percibe todavía hoy en su paisaje, su dialecto y su modo de vida.

https://en.wikipedia.org/wiki/Bornholmhttps://en.wikipedia.org/wiki/Geology_of_Denmark

Las iglesias redondas medievales

El monumento más singular de Bornholm son sus iglesias redondas (rundkirker), un tipo de templo medieval del que la isla conserva cuatro —Østerlars, Nylars, Nyker y Olsker—, los mejores ejemplos de Escandinavia. Construidas en el siglo XII, en piedra encalada y con techos cónicos, no eran solo lugares de culto: eran también fortalezas y refugios. Sus gruesos muros circulares, sus estrechas troneras y su piso superior almenado servían para proteger a la población y sus bienes de los ataques que asolaban el Báltico medieval.

Esos ataques eran una amenaza constante. Los piratas eslavos (wendos) primero, y las incursiones y guerras posteriores después, hacían de la vida en una isla expuesta del Báltico un riesgo permanente. Las iglesias redondas, con su doble función de templo y bastión, son testigos de piedra de aquella inseguridad: en tiempos de peligro, los campesinos se hacinaban con sus familias, su ganado y sus provisiones en la planta alta, convertida en fortín.

La mayor y más impresionante es la de Østerlars, con un macizo pilar central hueco decorado con frescos medievales. Estas iglesias, únicas por su forma y su antigüedad, son hoy uno de los grandes atractivos de Bornholm y un símbolo de su historia de aislamiento y peligro. Siguen en uso como parroquias, mil años después de haber sido levantadas para rezar y para resistir.

https://en.wikipedia.org/wiki/Round_churchhttps://en.wikipedia.org/wiki/%C3%98sterlars_Church

Hammershus, la gran fortaleza del norte

En el extremo noroeste de Bornholm, sobre un peñón de granito que cae al mar, se alzan las ruinas de Hammershus, la mayor fortaleza medieval del norte de Europa. Comenzada probablemente en el siglo XIII por el poderoso arzobispo de Lund, que disputaba la isla a la corona danesa, dominó Bornholm durante siglos y fue escenario de las luchas por el control de la isla entre los arzobispos, los reyes daneses y la ciudad hanseática de Lübeck, que llegó a ocupar Bornholm durante largas décadas.

Hammershus era mucho más que un castillo: era una ciudadela inexpugnable, con un vasto recinto amurallado, torres, iglesias y dependencias, protegida por acantilados y por su posición dominante sobre el Báltico. Sirvió de residencia, de guarnición y también de prisión de Estado; entre sus muros estuvo encerrada, por ejemplo, la desdichada Leonora Christina, hija del rey Cristián IV, durante las intrigas del siglo XVII.

Con la llegada de la artillería moderna y el fin de las guerras que justificaban su existencia, la fortaleza perdió utilidad y en el siglo XVIII fue abandonada; durante años se usó incluso como cantera de piedra para las construcciones de la isla. Salvada al fin como monumento nacional, hoy sus imponentes ruinas, batidas por el viento del Báltico, son el gran testimonio del pasado turbulento de Bornholm y uno de los lugares más impresionantes de Dinamarca.

https://en.wikipedia.org/wiki/Hammershushttps://en.wikipedia.org/wiki/Bornholm

La revuelta de 1658 contra Suecia

El episodio más heroico de la historia de Bornholm ocurrió en 1658. Por el Tratado de Roskilde de ese año, que cerró una guerra desastrosa con Suecia, Dinamarca hubo de ceder muchos territorios, y entre ellos la isla de Bornholm, que pasó a manos suecas. Pero los bornholmeses no aceptaron el cambio de soberanía. El nuevo gobernador sueco, el coronel Printzensköld, se dispuso a reclutar por la fuerza a los isleños para el ejército sueco, lo que encendió la revuelta.

En diciembre de 1658, un grupo de conjurados encabezados por Jens Kofoed y el sacerdote Poul Anker organizó un levantamiento. Tendieron una emboscada al gobernador Printzensköld en Rønne y lo mataron, tomaron el control de la isla, expulsaron a la guarnición sueca y proclamaron el regreso de Bornholm a la corona danesa. Fue una insurrección popular exitosa, poco común en la Europa de la época.

Los sublevados dieron entonces un paso simbólico y decisivo: entregaron la isla como "regalo" al rey Federico III de Dinamarca, con la condición de que Bornholm no volviera a ser cedida ni empeñada nunca más a una potencia extranjera. El rey aceptó, y la promesa se ha mantenido: a diferencia de Escania y las demás provincias perdidas en 1658, Bornholm regresó a Dinamarca y siguió siendo danesa hasta hoy. La revuelta de 1658 es la gesta fundacional de la identidad bornholmesa, celebrada aún como el momento en que la isla decidió por sí misma su destino.

https://en.wikipedia.org/wiki/Bornholmhttps://en.wikipedia.org/wiki/Jens_Kofoed

1945: el bombardeo soviético y la ocupación

El final de la Segunda Guerra Mundial dejó en Bornholm una herida singular, distinta de la del resto de Dinamarca. Mientras el país era liberado el 5 de mayo de 1945 y la ocupación alemana terminaba en paz, en Bornholm el comandante alemán de la guarnición se negó a rendirse ante los soviéticos que avanzaban por el Báltico, y solo aceptaba capitular ante los aliados occidentales. La respuesta de la Unión Soviética fue contundente.

Los días 7 y 8 de mayo de 1945 —cuando la guerra ya terminaba en el resto de Europa—, la aviación soviética bombardeó las dos principales ciudades de la isla, Rønne y Nexø, para forzar la rendición alemana. Los ataques causaron muertos entre la población civil y destruyeron centenares de edificios en ambas localidades, que hubo que reconstruir después con ayuda sueca. Fue uno de los pocos lugares de Dinamarca que sufrió una destrucción masiva en la guerra, y precisamente en sus últimas horas.

Tras la rendición alemana, las tropas soviéticas desembarcaron y ocuparon Bornholm. La ocupación se prolongó casi un año, hasta abril de 1946, cuando el Ejército Rojo se retiró y la isla volvió a la administración danesa. En plena Guerra Fría naciente, la breve ocupación soviética de un territorio danés fue un episodio delicado y muy recordado en la isla. La memoria de aquellos bombardeos de última hora y de la ocupación posterior sigue siendo parte central de la identidad de Bornholm.

https://en.wikipedia.org/wiki/Bornholmhttps://en.wikipedia.org/wiki/Soviet_occupation_of_Bornholm

Arenque ahumado, arte y artesanía

La economía tradicional de Bornholm giró durante siglos en torno al mar, y muy especialmente al arenque. Los cardúmenes del Báltico sostuvieron una gran industria pesquera y, sobre todo, una tradición de ahumaderos —los "røgerier", reconocibles por sus altas chimeneas blancas— donde el arenque se ahumaba sobre madera de aliso. El "Sol sobre Bornholm", arenque ahumado servido con una yema de huevo cruda, cebolla y rábano, se convirtió en el plato emblemático de la isla y sigue siendo su seña gastronómica.

A la pesca se sumaron las industrias nacidas de la roca y la arcilla de la isla: las canteras de granito, la cerámica y la célebre relojería bornholmesa de los siglos XVIII y XIX. Esa tradición de trabajo manual desembocó, en tiempos modernos, en una vibrante escena de artesanos —vidrieros, ceramistas, orfebres— que han hecho de Bornholm uno de los grandes centros de las artes aplicadas de Escandinavia, con talleres y galerías repartidos por toda la isla.

En las últimas décadas, ese cruce de mar, tierra y oficios ha convertido a Bornholm en un destino de moda por su gastronomía y su calidad de vida. La isla ha ganado fama por sus restaurantes, sus productos artesanales, sus ahumaderos reconvertidos y una cocina que aprovecha los ingredientes locales; incluso ha logrado distinciones gastronómicas notables para un lugar tan pequeño y remoto. Del arenque ahumado a la alta cocina, de las canteras de granito a las galerías de arte, Bornholm ha sabido reinventar su vieja cultura del trabajo manual sin perder su identidad de isla apartada en el corazón del Báltico.

https://en.wikipedia.org/wiki/Bornholmhttps://en.wikipedia.org/wiki/Smoked_herring

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📚 Bibliografía

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