El Valle del Cauca se extiende por la ancha llanura del río Cauca, entre las cordilleras Central y Occidental, una de las tierras más fértiles de Colombia. La región fue habitada por pueblos como los calimas —extraordinarios orfebres cuya cultura abarcó milenios— y otros grupos, y conquistada por los españoles en el siglo XVI, cuando Sebastián de Belalcázar, que venía del Perú, fundó Santiago de Cali en 1536 y Cartago.
Durante siglos, el valle vivió de las haciendas ganaderas y de la caña de azúcar, cultivada con mano de obra africana esclavizada cuya presencia dio origen a las numerosas comunidades afrocolombianas de la región, en torno a antiguos palenques y haciendas. Esa agroindustria azucarera, modernizada en el siglo XX con grandes ingenios, sigue siendo el motor económico del departamento: sus campos de caña de un verde intenso definen el paisaje del valle geográfico.
Santiago de Cali, capital del departamento y tercera ciudad de Colombia, es conocida mundialmente como la 'capital de la salsa': aunque el género nació en el Caribe y en Nueva York, fue Cali la que lo adoptó como identidad, con un estilo de baile veloz e inconfundible de pies rapidísimos, decenas de escuelas, orquestas y espectáculos. Su Feria de Cali, cada diciembre, con su Salsódromo y sus cabalgatas, es una de las grandes fiestas del país.
Ciudad cálida, alegre y profundamente marcada por la cultura afrocolombiana y pacífica, Cali fue también, en los años ochenta y noventa, sede del poderoso cartel de Cali de los hermanos Rodríguez Orejuela. Superada esa etapa, es hoy un importante centro económico, deportivo —cuna de grandes atletas y sede de juegos panamericanos— y cultural del suroccidente colombiano, coronada por el Cristo Rey y los Farallones que la vigilan.
El departamento se asoma al océano Pacífico a través de Buenaventura, el principal puerto marítimo de Colombia, por donde pasa buena parte del comercio exterior del país. Su población, mayoritariamente afrocolombiana, conserva una riquísima cultura de músicas de marimba, cantos tradicionales, alabaos y saberes del Pacífico, declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, pese a arrastrar históricamente grandes carencias sociales y episodios de violencia.
Desde su costa selvática y lluviosa se accede a destinos de naturaleza como Bahía Málaga, Juanchaco y Ladrilleros, donde cada año, entre julio y noviembre, llegan las ballenas jorobadas a parir y cortejar, uno de los grandes espectáculos naturales del país. El Valle del Cauca reúne así, en un mismo departamento, el valle azucarero, la ciudad de la salsa y la exuberante y biodiversa costa del Pacífico.
El valle conserva la memoria de sus grandes haciendas en lugares como El Paraíso, la casa donde Jorge Isaacs ambientó 'María', la novela romántica más célebre de Colombia, hoy museo. Ciudades y pueblos como Buga, con su Basílica del Señor de los Milagros —uno de los grandes santuarios de peregrinación del país—, Ginebra, capital gastronómica, y las viejas Cartago y Roldanillo enriquecen su patrimonio.
Hacia las montañas, el Parque Nacional Natural Farallones de Cali y las reservas del bosque de niebla protegen una extraordinaria biodiversidad, en especial de aves, que hace del departamento un destino de avistamiento reconocido mundialmente. Entre la caña, la salsa, el Pacífico y las montañas, el Valle del Cauca es uno de los territorios más diversos y vitales de Colombia.